20 feb. 2020

El triunfo del Sinn Féin en las elecciones legislativas en Irlanda

Por Alejandro Torres Rivera | MINH
                                                         
 El pasado 8 de febrero, con una participación de un 62.9% de los electores hábiles para votar, los irlandeses en la República Irlandesa fueron a elecciones para la conformación de su parlamento y determinar eventualmente qué partido o cuáles fuerzas políticas se disputarían el gobierno. Las elecciones fueron convocadas luego de que fuera disuelta la 32 Legislatura por el presidente del Parlamento a petición del Primer Ministro Leo Varadkar el 14 de enero de 2020. Se disputaron 159 de los 160 escaños al quedar reelecto automáticamente como pasado presidente quien ostentó el cargo en la Cámara Baja hasta las pasadas elecciones.



El parlamento irlandés lo conforman 160 diputados por 39 distritos donde bajo su sistema electoral, en cada distrito se eligen entre tres a cinco diputados. El sistema electoral irlandés no es conocido para nosotros en el marco de lo que significan los procesos de elecciones para conformar la Asamblea Legislativa. Incluso difiere de aquel que existe en Estados Unidos y en los distintos estados de la Unión para la selección de los integrantes de la Cámara de Representantes y el Senado, más allá del elemento de que se trata de un sistema unicameral parlamentario y no presidencial bicameral.

El voto en la República Irlandesa se conoce como “voto único transferible”, el cual consiste en que los votantes enumeran una lista de candidatos en las papeletas por orden de preferencia. De acuerdo con la página de Wikipedia, una vez se ejerce el voto, se cuentan las papeletas y se establece lo que se conoce como la “cuota electoral”, la cual consiste de dividir el número de votos válidos por el número de escaños, más uno. Cualquiera que tenga un número mayor a la cuota queda electo. Si hay menos candidatos que sobrepasan la cuota del número de escaños a ser llenados, el candidato en último lugar se remueve de la lista en un siguiente recuento. La segunda o posteriores preferencias en aquellas papeletas, se redistribuyen hasta que un candidato es electo. Si tal candidato tiene más votos que la cuota, el superávit se le da a otro candidato por el orden de preferencia de las papeletas. Al momento de votar hubo 159 candidatos que se presentaron a las elecciones de los cuales el partido que resultó ganador, el Sinn Féin, impulsó sólo a 42 candidatos.

Otra gran diferencia en el proceso electoral irlandés se relaciona con las campañas políticas. En la República Irlandesa la campaña electoral para las presentes elecciones dio comienzo el 14 de enero de 2020 y se extendió hasta la fecha de las elecciones el 8 de febrero. Los candidatos tenían hasta el día 22 de enero para presentar sus candidaturas. La consulta se llevó a cabo apenas una semana después de que el Reino Unido de la Gran Bretaña decidió salir de la Unión Europea.

La división entre la República Irlandesa y los seis condados que forman parte del Reino Unido de la Gran Bretaña, conocido como Irlanda del Norte, surgió a raíz del Tratado Anglo-Irlandés de 7 de enero de 1922, luego de una guerra de independencia que duró de 1919 a 1922. Este Tratado, si bien garantizaba la división, también reconocía el derecho de una parte de la isla de Irlanda a permanecer dentro del Reino Unido. En aquel momento, la naturaleza católica de la mayoría de los irlandeses al sur de estos seis condados, y la naturaleza protestante en estos seis condados, fue una de las bases para que ante la República Irlandesa, el 6 de diciembre de 1922 estos seis condados optaran por separarse del resto de Irlanda e integrarse como uno de los componentes del Reino Unido junto a Inglaterra, Escocia y Gales.

En Irlanda del Norte las últimas elecciones se efectuaron el 2 de marzo de 2017, la Sexta luego de ser restablecido, tras la firma del Acuerdo de Viernes Santo de 1998. Para estas se puso el vigor el Acta de Miembros de la Asamblea, que redujo el número de diputados de 108 a 90 escaños. En ellas el Partido Unionista Democrático obtuvo la victoria con el 28.1% de los votos y 28 escaños, seguido por el Sinn Féin, que obtuvo el 27.9% de los votos y 27 escaños. Fue la primera elección desde la partición de Irlanda en que los partidos unionistas (probritánicos) no obtuvieron la mayoría de los escaños.

El Sinn Féin es una organización fundada en el año 1905 en el territorio que hoy forma parte de la República Irlandesa por grupos nacionalistas que impulsaban la independencia de la Isla con relación al Reino Unido, también conocido como la Gran Bretaña. En 1919 se funda el Ejército Republicano Irlandés (ERI), el cual propugnó por la lucha armada contra la ocupación inglesa. Este fue apoyado por el Sinn Féin desarrollando una lucha de resistencia nacional. Durante la década de 1970 el IRA, como se le conoce también por sus siglas en inglés, tuvo múltiples enfrentamientos en la porción Norte de Irlanda contra fuerzas regulares inglesas y fuerzas irregulares para militares protestantes, principalmente en Belfast, la capital de Irlanda del Norte. La lucha tuvo además, un importante desarrollo cuando en marzo de 1981, unos combatientes de ERI que se encontraban en prisión en el Reino Unido, bajo el liderato de Robert (Bobby) Sands, desarrollaron una segunda huelga de hambre.

La primera huelga de hambre había sido en 1978 en protesta por golpizas que recibían los prisioneros a manos de sus captores en baños de las instalaciones carcelarias. Tuvo una duración de 53 días. La segunda, dirigida por Sands, se prolongó por mucho más tiempo. Los huelguista definieron que la misma sería hasta las últimas consecuencias. En ella, el primer fallecido de hambre fue el propio Sands, luego de 66 días de huelga. Su posición como huelguista, a su muerte el 5 de mayo, fue asumida por otro prisionero, y luego otro y otro, que también fallecieron hasta alcanzar el número de diez. Otros trece que se sumaron a la huelga fueron retirados de la misma.

Mientras Sands estuvo vivo, aún en prisión y en huelga, se postuló como candidato a la Cámara de los Comunes del Reino Unido resultando electo. La Primera Ministro Thatcher, a pesar de múltiples reclamos, se negó a todo tipo de negociaciones con los huelguistas y rechazó la elección de Sands al parlamento inglés. De hecho el Secretario de Estado de Irlanda del Norte, quien también apoyo la postura de la Primera Ministro británica, Humphrey Atkins, indicó en aquel momento: “Si Mr. Sands persiste en su deseo de suicidarse, esa es su elección. El gobierno no forzará la aplicación de tratamiento médico.” Como era de esperar, su muerte provocó la inconformidad con los combatientes del ERI y el Sinn Féin. La huelga se prolongó hasta el mes de octubre de 1981.

Durante el período que duró esta huelga, el Sinn Fein se proyectó poco a poco como una gran fuerza política tanto ante el pueblo irlandés como ante la comunidad internacional. La lucha armada contra la opresión británica en esta etapa, dejó más de 3,500 muertos hasta que en la década de 1990, bajo la dirección de Gerry Adams, el Sinn Féin propuso una tregua militar y se adhirió al proceso político. Para el año 1994 el ERI decretó un Alto al Fuego, llevando el mismo hasta el denominado “Acuerdo de Viernes Santo” en 1998, en el cual se puso fin a las hostilidades armadas.

En un momento dado la transición del plano político-militar al plano estrictamente de lucha política, se contempló como un modelo que también podría ser aplicable a la realidad dentro del Estado español y la lucha entre este y la organización política vasca, ETA. Se pensaba que también era posible una transición que llevara a esta organización a deponer las armas y optar por la vía política bajo un modelo de organización similar al Sinn Féin. Sin embargo, a diferencia del Reino Unido, donde el Estado luego del gobierno de Margaret Thatcher sí promovió las negociaciones, acuerdos y reinserción de los que llevaron a cabo la lucha armada hacia la lucha civil, electoral y de masas, con el papel protagónico del Sinn Féin; en el Estado español se mantuvo y continuó la persecución a todo esfuerzo político que en forma alguna respaldara la lucha de ETA o la lucha por la libertad de los prisioneros políticos dentro del Estado español, aún desde el escenario de la lucha política.

El norte de Irlanda lo comprenden 14,130 kilómetros cuadrados, es decir, 5,455 millas cuadradas, a diferencia de Puerto Rico que se utiliza como medida 3,435 millas cuadradas. Para el año 2017 residían allí 1,870,451 personas. La República Irlandesa comprende 52,308.7 kilómetros cuadrados, es decir, 20,196.5 millas cuadradas, lo que es poco menos de siete veces el tamaño de Puerto Rico. Cuenta con una población estimada en 4.9 millones de habitantes. Desde la proclamación de la independencia de la República Irlandesa hace un siglo, dos partidos se han estado alternando en el poder político: Fianna Faíl y Fine Gael; el primero de corriente liberal, el segundo demócrata-cristiano. En ese sentido, esta reciente elección ha roto el bipartidismo electoral en la República Irlandesa.

Como resultado de los comicios, Sinn Féin, bajo el liderato de Mary Lou Mc Donald, una profesora universitaria que había ascendido a la dirección del partido hace apenas dos años y que se unió a esta organización en el año 2002, la cual dicho sea de paso, nunca estuvo vinculada como ocurrió con Gerry Adams, con la etapa de la lucha armada de parte del ERI y su apoyo por parte del Sinn Féin, logró captar el voto del 24.53% de los electores con 37 diputados electos. Quedó seguida por el partido político Fianna Faíl, con 22.2% de los electores y 36 diputados; el Fine Gael con 35 diputados; y luego, el Partido Verde con 12 diputados; el Partido Laborista con 6 diputados; el Partido Socialdemócrata con 6 diputados. Otras cinco agrupaciones políticas alcanzaron cada una 5 diputados o menos.

Se indica que la candidata por el Sinn Féin, con aspectos reivindicativos sociales en su programa, logró movilizar ampliamente a sectores entre las edades de 20 a 40 años. Mientras el apoyo mayoritario de los electores de Fianna Fail proviene del campo; en el caso de Sinn Féin, el 28% proviene de las ciudades. Indican algunos analistas que en el resto de Europa también puede apreciarse una mayor participación de este grupo de electores de 20 a 40 años, impulsados por el auge de los nacionalismos (de derecha e izquierda), procurar romper el inmovilismo que produce la alternancia y la postura hacia mantenerse o no en la Unión Europea. En el caso irlandés, el Sinn Féin estuvo claramente en contra de una ruptura con la Unión Europea como decidió el Reino Unido, a pesar de que históricamente hablando, la República Irlandesa surge en clara ruptura con el Reino Unido, rechazando formar entonces parte del llamado Commonwealth del que participaron otros países que se independizaron del Reino Unido.

De acuerdo con Mc Donald, si bien reconoce las dificultades que representa formar un gobierno de minoría parlamentaria, ello no es imposible. A tales efectos ha indicado, asumiendo una línea más radical que su compañero de partido Eoin Ó Broin, quien pocos días antes se expresó indicando que sería imposible para el Sinn Féin dirigir un gobierno sin el apoyo de alguno de los partidos tradicionales:
“Todas las opciones están sobre la mesa, pero todos sabemos contar, sumar y restar, así que reconocemos que las matemáticas son difíciles y no pasa nada. Así tiene que ser.”

La presidenta del Sinn Féin ha descartado por el momento intentar formar un gobierno de coalición con alguno de los partidos tradicionales que llevan un siglo en alternancia política en Irlanda (Fine Gael o Fianna Fáil), sin descartar formar gobierno con otros partidos minoritarios, como podría ser el Partido Verde que logró el 7.1% de los votos y 12 diputados; el Partido Socialdemócrata que obtuvo el 2.9% y 6 diputados; o Solidaridad-La Gente por Delante de los Beneficios, que obtuvo el 2.6% y 5 diputados. Por su parte, en el Fine Gael, su anterior Primer Ministro ha indicado que sólo entraría en acuerdos con el Sinn Féin como “último recurso”; mientras otros sectores invitan a los dos partidos de la alternancia que se unan contra el Sinn Féin en una coalición de centro-derecha, lo que Fine Gael también ha rechazado.

Otros analistas señalan que la poca distancia en votos y en diputados electos entre las otras dos fuerzas principales en estas elecciones, podría llevar al Sinn Féin a tratar de formar alianzas con alguna de ellas para organizar un gobierno. Se plantea que en tal caso, este tipo de alianzas pudiera llevar al Sinn Féin a tener que hacer transacciones con estas otras fuerzas políticas en términos de su programa de gobierno. Tales negociaciones podrían llevar, además, a diluir en algo el programa del Sinn Féin, moviendo la organización desde una posición de izquierda a una posición moderada; es decir, un tránsito de éste al centro, en lugar de propiciar que haya un movimiento desde el centro (liberales y demócrata-cristianos) a la izquierda.

El triunfo del Sinn Féin ha sido catalogado por Isaac Bigio, en su escrito publicado en ALAI, AmLatina, titulado Implicancias internacionales del sismo electoral en Irlanda, que es la primera vez que “en Europa occidental gana unas elecciones generales una sección de la Izquierda Unida Europea, bloque continental donde están socialistas radicales, comunistas, y antiguos gobernantes izquierdistas de Grecia y Chipre.” Indica el analista que este triunfo puede contribuir a inspirar un posible triunfo del Partido Laborista en Inglaterra o de Bernie Sanders en Estados Unidos.

Tras el proceso electoral, ahora el Sinn Féin deberá, por primera vez en su historia, proceder a formar gobierno. Como organización política, Sinn Féin nunca ha renunciado a la reunificación de la República Irlandesa con la porción conocida como Irlanda del Norte. Este triunfo, aún cuando haya sido por un margen estrecho, igual al margen con el cual los unionistas anexionistas ganaron las últimas elecciones en Irlanda del Norte, donde como indicamos el Sinn Féin llegó segundo, puede invertir la situación política en el territorio que comprende la isla de Irlanda, propiciando finalmente tal reunificación de las dos partes, aunque sea un proceso que aún tome tiempo.

Los nuevos desarrollos relacionados al Brexit tampoco deben ser dejados de tomar en consideración a la hora de considerar futuros escenarios. En la medida que Irlanda del Norte siga formando parte del Reino Unido, esa porción norte de Irlanda estaría fuera de la Unión Europea mientras que la porción sur, la República Irlandesa, estaría dentro de la Unión Europea. Esta situación podría reproducirse mañana en el territorio compartido por Escocia, Inglaterra y Gales si la primera opta también por su salida del Reino Unido, en cuyo caso, esa porción norte del actual Reino Unido podría quedar como es su interés dentro de la Unión Europea y el sur, hasta que Gales opte por una vía o la otra, también podría quedar dentro o fuera de la Unión Europea. Es posible que mientras el Reino Unido procure que lo anterior no ocurra, a pesar de que el resto de los países europeos apuesten a que sí. Si Escocia, Gales y el Norte de Irlanda no siguen los pasos de Inglaterra, quien se aísla de Europa hoy sería el Reino Unido al romper con la Unión Europea mediante el Brexit.

Pensando en un respuesta a lo anterior, Miguel de Unamuno, utilizando como referencia su propio ensayo Adentro diría ante esta situación: “Ni lo pasado puede ser más que como fue, ni el presente puede ser más que como es, el puede ser es siempre futuro.”