8 dic. 2019

Notas sobre la conferencia Haití: Protestas masivas ante los abusos de poder y el rol de la prensa

Por Juan Luis Gómez Rosa
Secretario de Organización del MINH

El sábado, 7 de diciembre, el Centro de Periodismo Investigativo presentó una conferencia con periodistas haitianos sobre la situación política y social del hermano pueblo caribeño. La actividad se realizó en el Anfiteatro II de la Escuela de Derecho de la Universidad Interamericana.


Inició el panel el periodista Roberson Alphonse, del diario Le Nouvelliste, planteando que el desvío de fondos públicos creó la cólera popular que explotó en manifestaciones desde febrero hasta octubre con el objetivo de que el presidente Jovenel Moise dimita. 

Señaló que el país ha caído en la pobreza extrema; que de once millones de habitantes, 3.7 millones están en pobreza alimentaria, el 60 por ciento de la población en desempleo y la pobreza se acentúa y se feminiza. El Fondo Monetario Internacional anunció que la economía haitiana está en recesión.

Alphonse recalcó que hay 100,000 nacimientos cada año lo que fomenta hundirse en el espiral de la pobreza. Hay graves problemas con el ambiente y el cambio climático. Existe degradación de las cuencas hidrográficas. Haití es un 70% montañoso y se han afectado los bosques por la deforestación desmedida.

La caída de la pobreza ha aumentado la emigración hacia la República Dominicana y otras islas del Caribe. No existen programas para remediar la situación y ayudar al país en el 2020. Los fondos públicos son desviados por la elite, el presidente y otros funcionarios menores. Nadie rinde cuentas, no hay muchas leyes para fiscalizar la corrupción. La Corte Suprema de Cuentas está tratando de hacer algo, pero un poco tarde.

Las manifestaciones motivadas por la violencia de la corrupción surgen de las bases de los arrabales y el pueblo pobre. A los pobres les han querido imponer el silencio. Los políticos los atacan y han asesinado a unas 42 personas. La policía es cómplice del presidente Moise; 19 de los muertos han sido asesinados por la policía. Hay periodistas asesinados o desaparecidos, informó Alphonse.

Luego tocó el turno a Patricia Camilien, profesora universitaria que tiene la Fundación El Haití que queremos y el blog “La ley de mi boca”. Señaló que la prensa en Haití comparte poca publicidad, empleados con salarios bajos y poca formación, además aceptan pequeños regalos. La información es limitada. La prensa está en la televisión para un 15% de la población que tiene acceso a la electricidad. La prensa escrita es dominada por un periódico. Las redes sociales están hablando, han comenzado a discutir la situación de Petro Caribe, la corrupción. Al subir el precio de la gasolina los jóvenes iniciaron las manifestaciones en protesta.

Según Camilien, hay 2.5 millones en pobreza extrema y 6,000 niños menores de cinco años mueren cada año.

Planteó que la prensa se ha quedado atrás con relación a cubrir el Movimiento. En vez de investigar los escándalos de corrupción se dedican a buscar quiénes son los líderes de las manifestaciones y han realizado un operativo para desacreditar al movimiento. Señaló que la Radio Cenit es la campeona del “Fake News” con escenas apocalípticas y ha sido rechazada por la población. Las manifestaciones actuales salen del pueblo que no quiere esperar líderes que los salven, quieren tener un proceso más participativo de salvación común.

El tercer turno correspondió al periodista Widlore Mérancourt del diario Ayibopost. Comenzó su exposición indicando que su medio cubre lo que los medios principales esconden. El internet no pasa del 20% pero la cobertura de la radio abarca un 90%. Señaló que es muy difícil tener gente de calidad con formación debido en gran parte a los salarios bajos. La Radio Cenit pertenece a un político y mezcla la opinión con el hecho. Los comentarios llevan a la violencia y a los extremos; solo sirve para meter miedo.

El periodismo de calidad es difícil, un reto bastante complicado. Widlore criticó a los medios internacionales y señaló que esos medios no han comprendido las protestas en Haití, hemos tenido grandes protestas que no son cubiertas. Envían periodistas que no mencionan la corrupción total y les falta profundidad. La mayor parte de los periodistas que va a Haití llegan con una idea preconcebida y tratan de confirmarla sin ver la realidad del problema. No logran cubrir la crisis  haitiana.

Los intelectuales haitianos han publicado varios artículos en Francia para crear conciencia.

Al finalizar Widlore, se inició un proceso de preguntas bastante interesante del cual dejo en este artículo las siguientes notas:

Roberson responde que la cobertura internacional no es masiva ni suficiente. Patricia dice que un escándalo tras otro hace muy difícil la labor de la prensa. Hay relaciones entre los medios y la política. Existe independencia de la prensa, pero duda de cuál es el contenido. Apunta que muchos periodistas han pagado con su vida por el trabajo de informar. Nos dice que hay una encapsulación de la prensa y hay negociación de la línea editorial. Concluye diciendo que la buena información es muy difícil de producir, pero es fácil ahogarla.

Widlore señala que la gente no está representada en esas noticias, la gente que sufre las consecuencias de los políticos, esa gente no se cuenta y afirma que los intereses económicos y políticos son importantes en la línea editorial.

Roberson asume un último turno y señala que la censura conduce a la ausencia de la libertad de expresión. La constitución haitiana establece que el derecho a la información es sagrado, sin embargo, no hay ley que obligue a los funcionarios a dar la información, no hay transparencia optima.

Agradezco al compañero Mario Pérez que insistió en que lo acompañara y fuera a ese evento; además, reconozco el esfuerzo y determinación que demostró el Centro de Periodismo Investigativo para que la actividad fuese un éxito.