2 ago. 2019

Es hora de matar el cáncer de la corrupción

Por Martha Quiñones Domínguez | MINH

A través de las noticias aparecen los arrestos y escándalos de corrupción en Puerto Rico. La corrupción es un fenómeno complejo con múltiples causas y efectos, que fluctúa desde el simple acto de un pago ilícito hasta el funcionamiento endémico del sistema económico y político, según diversas fuentes. La corrupción tiene muchas caras. Es un problema estructural, moral y cultural tanto en el ámbito del sector público como de las empresas privadas. Por eso va desde mal uso de fondos hasta conseguir contratos ventajosos o puestos de confianza con información privilegiada.


La corrupción es un problema económico pero la economía tradicional no sirve para explicar el problema o fenómeno de la corrupción, no ha podido establecer una definición clara sobre el problema y por eso se trata de abordar desde la economía institucional donde las instituciones son clave para explicar las decisiones de los individuos. 

Lo cierto es que la corrupción en el sector público reduce la inversión interna y externa; merma los ingresos tributarios y afecta el gasto social; empeora la distribución del ingreso y distrae recursos que se podrían destinar para reducir la pobreza o la violencia; y tiene un efecto nocivo sobre el crecimiento económico. Por eso se han establecido que sí un país corrupto redujera su nivel de corrupción, el efecto que tendría sobre la atracción de inversión externa sería el mismo que si disminuyera su tasa marginal de impuestos a las empresas desde 10% a 30%.

Para su interpretación es necesario diferenciar entre el nivel de un acto corrupto y su valor. La corrupción de bajo nivel se suele entender como pago ilícito o extorción, pero, un caso muy diferente es la corrupción de alto nivel o corrupción organizada. La modalidad de la corrupción que se ha evidenciado en Puerto Rico lo podemos llamar capitalismo del amigo (Crony Capitalism) donde el éxito en los negocios depende de una estrecha relación entre los empresarios y los funcionarios gubernamentales. Se entiende la corrupción o crimen organizado, donde un gobierno corrupto, organiza la corrupción en un país por medio de las “cleptocracias” y las “plutocracias”. Estas cleptocracias en lugar de buscar el bien común, está centrado en el enriquecimiento de sus propios dirigentes, para lo cual aprovecha los recursos públicos. Y la plutocracia es donde los más ricos son quienes controlan el gobierno. El mismo se da por medio de actos diversos que van desde soborno, peculado, clientelismo político, tráfico de influencias, abusos de funciones, enriquecimiento oculto, obstrucción de la justicia, colusión, uso ilegal de información privilegiada, nepotismo, conspiración, inversión política o patrocinio, y evasión fiscal además de secuestro del poder o captura del Estado.

Soborno es cuando el funcionario público, acepta un monto o bien una regalía por concepto de sus funciones. Peculado es robo a la Nación o bien a la sociedad o desvío de dinero. El clientelismo supone personas con poder para otorgar beneficios con la condición de recibir algo a cambio. Tráfico de influencias es colocar solicitudes de amigos como prioridad. Abuso de funciones puede incurrir en abuso de poder. Enriquecimiento oculto cuando debido a su posición de poder toma para sí y sus intereses personales. Obstrucción a la justicia cuando un funcionario evita que un acto contrario a la ley sea denunciado. Colusión o concertación es la acción orquestada de dos empresas para recibir mayores financiamientos o contratos del Estado. El uso ilegal de información es proveer a otros o hacer llevar información privilegiada para recibir contratos con el Estado.  El nepotismo en otorgar puestos públicos a seres allegados sin importar si poseen las aptitudes necesarias. La conspiración, es decir, entre los jefes actos de corrupción.  Inversión política es cuando los que auspician las campañas electorales tiene influencias y se distribuyen en los puestos públicos y contratos del Estado. La evasión fiscal es usar el poder para no pagar impuestos o conseguir acuerdos favorables y/o privilegios fiscales. El secuestro del poder o captura del Estado es la influencia abusiva por parte de élites económicas y políticas, para que las leyes y los gobiernos funcionen de acuerdo con sus intereses. Es importante recordar que existe relación entre la captura del Estados la captura del Estado y las políticas de endeudamiento público.

En estas cortas explicaciones podemos tener una radiografía de los diversos tipos de corrupción en Puerto Rico que hemos visto en la prensa por diversos años. Y lo peor es que muchos quedan impunes, no reciben la sanción que le corresponde.

 En los actos de corrupción o crimen organizados hay que entender cómo piensan los actores y cómo funcionan sus acuerdos. En esta trama suele estar constituido por individuos vinculados o cercanos a grupos de poder, razón por la cual sus cabezas logran evitar caer en manos de la justicia. Desde torcer los conceptos para que la corrupción parezca legal por aspectos no bien definidas, conseguir leyes que los favorezcan hasta los actos más ilegítimos. Pero siempre los acuerdos corruptos suelen ser secretos y no transparentes, existen altas barreras de acceso (son oligopolios), son costos irrecuperables y una vez hecho el primer acuerdo el costo marginal de otro acuerdo es bajo.  No existe un mercado competitivo de corrupción, las posibilidades de participar en un juego corrupto son limitadas y llegan a ser profesionales en cómo camuflar transacciones de dinero, cómo manejar cuentas secretas, cómo sostener redes corruptas, cómo entrar en contacto con intermediarios y el oportunismo (la persecución del interés propio mediante dolo). 

 La corrupción tiene tres etapas que podemos definir: la iniciación del acuerdo, la ejecución y la fase después del acuerdo con complicaciones importantes a varios niveles y en cada una de las fases, que se traducen en costos de transacción para los actores corruptos.  Esta corrupción organizada su principal objetivo es la obtención de beneficios materiales o económicos mediante los actos concertados y dirigidos a controlar los recursos del Estado.

En la iniciación se encuentra el socio y se negocia el contrato, es mejor cuando entra las “cleptocracias” y las “plutocracias”. Se aseguran de que los socios entran en acuerdos legales, familiares, amistades, miembros del mismo club, redes de alumnos o fraternidades, o relaciones de negocios frecuentes y legales. Entre conocidos es más fácil negociar el monto del soborno, las condiciones y el momento o período de pago y del beneficio. Pero también puede ser por ejemplo negociar un empleo futuro en la empresa, un crédito muy favorable o sin cancelación real, manipular un proceso de licitación, inventar una segunda transacción perfectamente legal a un precio superior o inferior al valor de mercado, se pueden dar opciones de compra o venta en vez de dinero en efectivo, entre otros.

Luego en la fase de ejecución se intercambiaban rehenes en este caso puestos en el estado, se realizaban enlaces matrimoniales para garantizar lealtad, o se hacen contratos legales. Se facilita usando la integración vertical donde los socios deciden aliarse o “integrarse” para formar una nueva empresa con propiedad y control compartidos, y tener una posición más dominante en provecho de ambas partes. Así el político o funcionario lo involucran en el negocio y comparten las ganancias, como puede ser darle acciones gratuitas o trabajo futuro (alto cargo ejecutivo). Las relaciones personales pasadas, presentes y futuras, las redes sociales –familiares, amistades, miembros del mismo club, redes de alumnos o fraternidades, o relaciones de negocios frecuentes y legales, partidos políticos - pueden facilitar, el inicio de acuerdos corruptos.

La fase después del acuerdo ambas partes conservan informaciones que podrían causar daño a la otra, los socios se encuentran en una situación de interdependencia al tener informaciones comprometedoras para la otra parte y están a merced mutua.

Existen suficientes razones morales para luchar contra la corrupción, pero la ética por sí sola no proporciona una guía suficiente a los involucrados.

Las variables de control, sanciones, sistemas de valores, etc. son, sin duda, importantes en la lucha contra la corrupción, pero no sirve, pues han sido distorsionados por los que controlan el poder. Además, cuanto más eficiente es la empresa corrupta tanto menor es el incentivo para hacer la denuncia. Para luchar efectivamente contra la corrupción a niveles más elevados, es necesario aprovechar las debilidades inherentes a estos acuerdos. 

Debemos contestar ¿luchamos contra la corrupción porque impide el funcionamiento del gobierno y de la economía, y perjudica a la sociedad (enfoque de eficiencia)? Hay que recordar que las víctimas, en forma directa o indirecta son los pobres, los ancianos y los vulnerables.

La corrupción es un obstáculo para el uso eficiente y eficaz de los recursos, y un riesgo para el desarrollo económico. Si entendemos la corrupción como mal uso de fondos o del poder para conseguir una ventaja pública o privada, podemos entender la corrupción como un problema que afecta de forma desigual en la economía. Podemos controlar la corrupción si el objetivo del gobierno es la gente y no los auspiciadores económicos. Podemos controlar la corrupción si la politiquería la dejamos fuera y trabajamos por el pueblo. Para lograr crecimiento económico debemos crear compromiso con un proyecto de combatir la corrupción pública y privada. Tener un gobierno centrado en la gente, que responda al pueblo y no a bonistas o financieros externos, es la aspiración social. Para esto es necesario un nuevo pacto social, con un proyecto de país que se cree por el consenso de todos, donde se defina la sociedad que queremos.

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Martha Quiñones Domínguez, Ph.D.
Universidad de Puerto Rico
Presidenta de la Mujeres Economistas
Pasada Presidenta de la Asociación de Economistas y de la Sociedad Puertorriqueña de Planificación
Cultura, Sociedad, Ambiente y Economía
https://sites.google.com/upr.edu/martha-quinones-dominguez/investigaciones