26 jul. 2019

La reunión ministerial del Movimiento de Países No Alineados en su reciente cumbre en la República Bolivariana de Venezuela


Por Alejandro Torres Rivera | MINH

Con la participación de más de 90 representantes de países miembros y más de 15 observadores entre países y movimientos, el pasado 20 de julio tuvo lugar en Caracas, Venezuela, la reunión de los ministros de Relaciones Exteriores del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL). Representando el 55% de la población mundial y dos tercios de los países que integran la Organización de las Naciones Unidas, el encuentro se constituyó como un espacio de rechazo a las políticas unilaterales de las grandes potencias, principalmente Estados Unidos, aunque para este evento, la Federación Rusa envío a su vicecanciller como “observador”.


El Movimiento de Países No Alineados tiene su origen en 1961 en Belgrado, capital de la entonces Yugoeslavia, como resultado del surgimiento a partir de 1945 de la llamada Guerra Fría y el desarrollo de dos grandes bloques militares, a saber, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y su contraparte, el Pacto de Varsovia, el primero, hegemonizado por Estados Unidos y el segundo, por la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Su finalidad, entonces, era no alinearse con ninguna de estas dos entidades. Sus antecedentes, sin embargo, se encuentran en la Conferencia de Bandung en Indonesia en 1955, de la cual, bajo la presidencia de Jawahardal Nehru de India, Gamal Abder Nasser de Egipto y Sukarno de Indonesia, se plantearon la idea. 

El MNOAL integra países soberanos miembros provenientes de África, Asia, América, Europa y Oceanía, contando además con la presencia de países observadores u organizaciones observadoras. En el caso de Puerto Rico, temprano en los años sesenta del siglo pasado, el Movimiento Pro Independencia obtuvo un escaño como observador en el seno de dicha organización. Este escaño luego pasó a ser ocupado por el Partido Socialista Puertorriqueño, luego por el Nuevo Movimiento Independentista Puertorriqueño y hoy, por el Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH). Otras organizaciones miembros del MNOAL son: Unión Africana, Organización de Solidaridad con los Pueblos Afro-Asiáticos, la Liga Árabe, el Secretariado de la Mancomunidad de Naciones, el Frente de Liberación Nacional Kanack y Socialista (Nueva Caledonia), la Organización para la Cooperación Islámica, Centro del Sur, las Naciones Unidas y el Consejo Mundial de la Paz. 

Entre los principios que dieron base a la organización se encontraron la libre determinación, la oposición al apartheid en Sudáfrica, la no adhesión a los pactos militares multilaterales, la lucha contra el imperialismo en todas sus formas y manifestaciones, el desarme, la política de no injerencia en los asuntos internos de los Estados, el fortalecimiento de la ONU, la democratización en el marco de las relaciones internacionales y el desarrollo y la reestructuración socioeconómica de sus países miembros. 

Además de las reuniones de los ministros de Relaciones Exteriores, la organización lleva a cabo reuniones de los Jefes de Estado.

La actual presidencia del MNOAL la ostenta la República Bolivariana de Venezuela, la cual termina este año cuando asumirá la misma la República de Azerbaiyán en Asia Central. Entre la Cumbre Fundacional de Belgrado en 196I cada tres años el MNOAL ha ido sosteniendo reuniones en El Cairo (República Árabe Unida), Lusaka (Zambia), Argel (Argelia), Colombo (Sri Lanka), La Habana (Cuba), Nueva Delhi (India), Harare (Zimbabue), Belgrado (Yugoeslavia), Yaharta (Indonesia), Cartagena de Indias (Colombia) Durbán (Sudáfrica), Kuala Lumpur (Malasia), La Habana (Cuba), Sham el Sheij (Egipto), Teherán (República Islámica de Irán), Isla Margarita (República Bolivariana de Venezuela) y próximamente, Bakú (Aserbaiyán).

En la reciente reunión de los Primeros Ministros de Relaciones Exteriores del MNOAL en Caracas, la delegación de Puerto Rico estuvo integrada por la Lcda. Wilma Reverón Collazo, copresidenta del MINH y el Dr. Julio Muriente Pérez, integrante de la Dirección Nacional de dicha organización, quien además estará representando en Caracas al MINH en la reunión del Foro de Sao Paulo, el cual sesiona en estos momentos en esta hermana república latinoamericana.

Como parte de su Declaración Final, la reunión ministerial del Movimiento de países No Alineados aprobó una Declaración que, en el caso de Puerto Rico, incluyó: 

(a) un llamado al gobierno de Estados Unidos para que asuma su responsabilidad en hacer expedito un proceso que provea al pueblo puertorriqueño un total ejercicio de su derecho inalienable a la libre determinación e independencia; 
(b) expresa su preocupación en que la presente subordinación política del pueblo de Puerto Rico le impida su ejercicio soberano en la toma de decisiones relacionadas con sus serios problemas económicos y sociales, incluyendo la presente crisis fiscal, la insolvencia del gobierno de Puerto Rico, la necesidad de reestructurar su deuda, al igual que sobre la crisis humanitaria creada por los huracanes Irma y María, los cuales vinieron a agravar la ya seria situación económica y social que ha tenido como resultado el incremento en la pobreza de un 45% a un 60% de la población, ha causado una emigración masiva y compromete seriamente los esfuerzos para alcanzar un desarrollo sostenible;
(c) toma nota con preocupación de la crisis institucional y en la manera en que el gobierno colonial de Puerto Rico ha sido limitado por el gobierno de Estados Unidos en el acceso a las ayudas económicas para la recuperación y reconstrucción causada por los huracanes;
(d) expresa su preocupación por la legislación adoptada por el Congreso de Estados Unidos al imponer una Junta de Control sobre el gobierno de Puerto Rico que efectivamente infringe los poderes del gobierno de Puerto Rico sobre su presupuesto y asuntos fiscales.
(e) urge al gobierno de Estados Unidos devolver los terrenos y facilidades ocupados en la isla de Vieques y la Estación Naval de Roosevelt Roads al pueblo de Puerto Rico, el cual constituye una nación latinoamericana y caribeña
(f) continuar trabajando para que las Naciones Unidas considere la cuestión sobre Puerto Rico en todos sus aspectos.

Como puede notarse, el contenido de esta Declaración reviste importancia extrema para el adelanto de la causa descolonizadora de Puerto Rico, particularmente en momentos en que la quiebra de su gobierno y sus instituciones pasan, de ser la llamada “vitrina de la democracia” construida por Estados Unidos en 1952 con la creación del Estado Libre Asociado, a ser un montón de vidrios rotos sobre el pavimento.


26 de julio de 2019