12 abr. 2019

Venezuela, donde todo 11 tiene su 13 | Escucha el audio

La frase "Cada 11 tiene tiene su 13", inscrita en el refranero del venezolano, 
rememora la resurrección popular que devolvió 
al presidente Hugo Chávez (1954-2013) 
a Miraflores, tras frustrar el golpe de Estado de 2002.
Por Angélica Paredes López | Radio Rebelde Cuba

En la madrugada del 14 de abril de 2002, el Comandante Hugo Chávez regresó junto a su pueblo al Palacio de Miraflores. Habían transcurrido apenas 48 horas, luego de un fallido golpe de Estado que intentó derrocar a la Revolución bolivariana. Los sucesos fueron expresión de una conspiración pensada, orquestada y financiada desde Washington.




La figura visible de la oposición detrás del golpe empresarial y mediático era el empresario Pedro Carmona Estanca, “Pedro el breve”, como lo definió la historia.

El 11 de abril de 2002 fue el día escogido por la derecha y sus aliados externos para la arremetida contra el gobierno bolivariano. Lo que en un inicio fue una marcha pacífica, se tornó violenta cuando la oposición decidió cambiar la ruta hacia el Palacio de Miraflores, para exigir la salida de Chávez.

El presidente legítimo fue secuestrado, mientras intentaban mostrar a la opinión pública una supuesta renuncia. Sin embargo, hubo un detalle que no tuvieron en cuenta los golpistas: el pueblo.

No tuvieron en cuenta a la gran mayoría de venezolanos que había conocido, gracias a la Revolución Bolivariana, los conceptos de dignidad, las bondades de la educación, las oportunidades de salud, sus derechos civiles y políticos.

A pesar del golpe mediático y el silencio informativo, la gente humilde de los cerros venezolanos sabía muy bien que su presidente no podía renunciar, Chávez estaba preso.

Fueron difíciles jornadas, pero el pueblo salió a las calles a defender a la Revolución, su Constitución y a su Presidente. Chávez regresó a Miraflores y un mar de pueblo lo acompañó.

Ciertamente, la primera gran derrota que sufrió el imperialismo en Venezuela a partir del 2 de febrero de 1999, cuando Hugo Chávez llegó a la presidencia, fue la aprobación de la Constitución Bolivariana. Y la segunda, el fracaso del golpe de Estado del año 2002. Después vendrían otras muchas derrotas para Washington y sus aliados.

Los hechos de abril de 2002 mostraron sin disfraces a los enemigos de la naciente Revolución. Pero, al mismo tiempo, la conciencia política del pueblo y de los militares honestos se hizo más clara, y los compromisos con el proyecto revolucionario se fortalecieron, al igual que la unión cívico-militar impulsada y promovida por Chávez como factor estratégico clave de la Revolución Bolivariana.

A 17 años del golpe de Estado orquestado por Washington, la oligarquía venezolana y los medios de comunicación, los mismos enemigos internos y externos intentan nuevamente frenar el proceso de cambios iniciado por Hugo Chávez y seguido por Nicolás Maduro.

Como expresó recientemente el General de Ejército Raúl Castro, “el gobierno venezolano y el pueblo chavista están escribiendo páginas admirables de resistencia”.