4 abr. 2019

La estrategia defensiva y la disuasión bajo la amenaza de EEUU: La Alianza Pueblo armado-Fuerzas Armadas bolivarianas (FANB)

Antonio Maira | Rebelión

Demasiada provisionalidad

   La invasión de guarimberos por las fronteras de Venezuela tras  la supuesta “crisis humanitaria”,  y el “gran terrorismo” contra el suministro de electricidad y agua, funciona como un boomerang contra la oposición de Guaidó y del resto de la extrema derecha de Voluntad Popular y Primero Justicia, de Leopoldo López y el propio Guaidó, presidente interino  de la Asamblea Nacional en desacato y Presidente pro tempore (cumplido ya) de Venezuela.


  Presidente, pues, “en pleno desarrollo hacia atrás” como diría Walter Martínez en el programa Dossier de Venezolana de Televisión. El trabajo de Guaidó es diseñado en sus menores detalles, en los más escabrosos por Gina Haspel, directora de la CIA[1]. Su imagen de funcionaria de alto nivel esconde su tarea para ganarse el puesto[2]

   Demasiada provisionalidad entre una presidencia temporal y otra presidencia interina y a plazo. Demasiada fanfarronería y crueldad para un guarimbero de usar y tirar, como Guaidó, que se afana para cumplir órdenes bajo el paraguas ambiguo de “tenemos todas las opciones sobre la mesa”, con el que le empujan (como a pésimo actor secundario) los Cuatro o Cinco Jinetes del Apocalipsis: Elliot Abrams (enviado especial de Trump[3]), Mike Pompeo (Secretario de Estado), Mike Pence (Vicepresidente de EEUU), Gina Haspel (Directora de la CIA) y el Almirante Kurt Tidd Comandante en Jefe del Comando Sur y la IV Flota, a las órdenes personales, en forma de diktat twitero, del mismísimo e inefable emperador Donald Trump. Imagínense ustedes la enorme y larga cadena de obediencia, servilismo y reverencia que va desde el bobísimo e insignificante Guaidó y el astuto pero poderoso Presidente de los Estados Unidos.

Hechos y doctrinas para las relaciones fraternales

   Para que nadie se engañe, esa cadena, tanto en lo político como en lo informativo y en lo militar es tan larga como la que va entre los líderes europeos, pongamos el corrupto Felipe González, el parafascista Aznar con su forzada imagen hitleriana, el “limpia zapatos” y simulador socialdemócrata y neoliberal (perdónenme la aparente contradicción), Pedro Sánchez, y el aterrorizado y advertido Pablo Iglesias.
 
   Para ilustrar nuestros pequeños conocimientos de historia podemos ver en directo, y en ejercicio, las doctrinas de relación fraternal, como las de “América para los americanos”, el “Destino Manifiesto”, el “Patio Trasero”, la “Seguridad Continental” y su correlativa de la “Seguridad Nacional”.

   A nivel global las doctrinas de la sumisión pueden ser verificadas en los hechos y en los documentos que demuestran o fijan públicamente su poder criminal y genocida, los conceptos arbitrarios con los que los justifican:  la “Doctrina de Seguridad Nacional de los Estados Unidos codificada por George W. Bush con la que nos recuerdan periódicamente quien es el que manda, cuál es su código, cuales sus razones y porqué se pasa por la entrepierna el derecho internacional y las sucesivas declaraciones de la ONU incluso sus principios fundamentales que rigen las relaciones entre estados. A estas alturas nadie que tenga un mínimo respeto al ordenamiento internacional, al estado formal de derecho o a los “derechos humanos podrá justificar la práctica terrorista de los EEUU y sus aliados en Europa, cómplices de sucesivas matanzas en los países saqueables del planeta.

La “enorme avalancha” de ayuda humanitaria

   Los dirigentes políticos principales en esa cadena de injerencia, golpe de estado, guerra irregular, violencia guarimbera, guerra asimétrica, y amenazas de forzar la traición de las FANB, se mantuvieron al margen de la “enorme avalancha” que iba a meter en territorio venezolano la tan cacareada ayuda en medicinas y alimentos.

   Los camiones fueron finalmente asaltados, robados y quemados por los guarimberos colombianos y venezolanos para vender y hacer desaparecer el material como cables eléctricos, máscaras antigás, detonadores, raciones de combate, que tenían que hacer desaparecer antes de que se descubriese la trampa.

   Las masas invasoras ante un fracaso a todas luces estrepitoso tenían que ayudar a los medios a presentar una imagen global de “crisis humanitaria” y de ayuda poderosa de los países y agencia comprometidos, como los estados del Grupo de Lima, los propios Estados Unidos y sus agencias internacionales como la USAID, de la que no entró ni una caja en Venezuela. Para ir aclarando conceptos difundidos por Falsimedia tengo que decir que la “crisis humanitaria” -que es un concepto determinado y concretado por los organismos especializados de las NNUU-, no existe en Venezuela, a pesar de las carencias, la mayoría provocadas por el bloqueo de Washington, su guerra financiera, económica, de creación de inflación (hay una página web que impone diariamente el tipo de cambio que después es seguido por la oligarquía económica venezolana).

   Otro concepto político-militar de intervención que pretende justificar, precisamente, la ocupación armada en un “derecho u obligación de intervenir”,  se está repitiendo –ya a destiempo-, de manera insistente en los medios.

La invasión de Venezuela tras una ínfima entrega de material “humanitario”

   La invasión de Venezuela en los puentes de la frontera con Colombia resultó un enorme y manifiesto fracaso tal como demuestran los vídeos y documentos gráficos vistos en detalle por todos los venezolanos. Fracaso, fraude, engaño, traición y desvergüenza.

   La cosa empezó con una alegre fiesta con dos grupos de invitados. Era el primer punto focal de todas las cámaras de los reporteros y cronistas de Falsimedia que, por primera vez podían filmar una contrarrevolución que “sí iba a ser televisada” sin problema alguno, con gritos de júbilo y una avalancha popular con cierta imagen de venezolanos desbocados por la hambruna, y desesperados por llevar alimentos y medicinas a sus familiares enfermos o hambrientos.

   La batalla en los propios Puentes: Simón Bolívar y Las Tienditas fue una verdadera “autotrampa” para Guaidó que ya había sido fotografiado, muy compungido y derrotado, durante el concierto al ver que sus masas se habían reducido a algunos miles de personas y al sentir la evidencia del desprecio del Presidente de Colombia: Iván Duque, y del Paragua: Abdo Benítez. Ambos, con el de Brasil, son los de menor índice de popularidad de América Latina. Nadie del Grupo de Lima se había personado en aquél ridículo. El brasileño, fascista declarado, Bolsonaro, no se había aproximado a su frontera, totalmente vacía, otro de los supuestos puntos del asalto a Venezuela.

   Lo de la Guyana había sido resuelto, semanas antes y sin mayores problemas por la Armada Bolivariana.

La operación preparada y programada meses atrás

   La operación había sido preparada desde mucho tiempo atrás se ponía a prueba como una acción coordinada directa de la CIA, no una ocupación del territorio venezolano por el “autoproclamado” Presidente. No había ministros “guaidoistas”, ni cuerpo diplomático que le avalase y le acompañase hasta Caracas. Guaidó tuvo que pararse en seco. Sus guarimberos armados, que se había colado entre los arcos del puente de Tienditas y caminado hasta el municipio más cercano de Barinas causaron grandes destrozos, pero fueron expulsados.

   Para coordinar la invasión de las fronteras esta se había colocado bajo la responsabilidad de un antiguo genocida, Elliot Adams, cuya biografía puede ser consultada, en cualquier idioma, por todos los millones de usuarios de internet y de las redes sociales.

   Previamente se había preparado la situación y el escenario concreto con una guerra económica de bloqueo y saqueo; financiera con el robo de divisas, de reservas internacionales y de oro; comercial con la prohibición del intercambio, la compra de insumos industriales, de tipos de cambio; de saqueo con la apropiación ilegal de las cuantiosas divisas del país para evitar que Venezuela pudiese comprar los alimentos necesarios para su población y para el sostenimiento de sus programas públicos y de mantenimiento de una economía demasiado vinculada al petróleo; terrorista, con la prohibición de mantener cuentas públicas en todos los países del mundo (bajo presión de los EEUU) a los políticos y funcionarios de mayor relevancia y únicos autorizados a firmar determinados documentos o convenios internacionales.

   -Fue inocultable que el concierto precedente tenía una zona VIP para los invitados y periodistas y otra separada y aislada para la gran masa de venezolanos y colombianos que iban a constituir el “ejército de salvación” y abrir paso a la ayuda humanitaria.

El terrorismo de Gran intensidad. Los cortes generales de energía eléctrica
Un inmenso sufrimiento

   Inmediatamente después del fiasco de la ayuda humanitaria, Guaidó (Elliot Abrams, para ser exactos) para acelerar el desplome que preveía Donald Trump inició una fase terrible de terrorismo contra toda la población: el corte general (generación, distribución y acumulación) de la energía eléctrica. Eso conlleva la del agua, la producción industrial, el equipamiento electrónico, una parte del transporte público, los hospitales, los equipamientos familiares educativos, en general todo lo que es la estructura vital de todo un pueblo excepto el compromiso patriótico y la solidaridad.

   Para entenderlo hay que leer las apreciaciones y las intenciones confesas o inconfesas del propio Guaidó y las del terrorista, rescatado por Trump, Elliot Adams se refirió al inmenso sufrimiento que le esperaba a la población si no aceptaba la intervención de los Estados Unidos. Guaidó dijo que “Venezuela tiene claro que la luz llega con el cese de usurpación”.

Mike Pompeo, afirmó: “No hay comida, no hay medicina, ahora no hay electricidad, lo próximo, no habrá Maduro”[4].

La respuesta popular ante los apagones de Elliot Adams

   La ferocidad de los apagones tiene varios efectos inmediatos que demuestran la crueldad ante el pueblo de la cadena de mando en la agresión a Venezuela y la idiotez del pelele Guaidó.

   A mi juicio son las siguientes:

   -Los despiadados cortes de luz, agua y equipamientos habitacionales, servicios públicos: transportes, centros de salud, escuelas, etc., demuestra la inhumanidad de la oposición fascista y de la oligarquía dependiente de los EEUU. Venezuela sufre, va a sufrir más, hasta el límite como dicen a coro Adams y Guaidó, la extrema derecha golpista, los miembros de la MUD. Las clases medias oscilantes van a concienciarse rápidamente sobre varias cuestiones fundamentales: a la oligarquía venezolana no le importan en absoluto.

   -Los cortes de electricidad y de agua, con sus consecuencias, empobrece radicalmente su nivel de vida y la de sus hijos.

   -La alta burguesía, la clase media alta, y la oligarquía dependiente, sin embargo, es capaz de sobrevivir con sus lujos habituales (tienen generadores privados, depósitos de agua, todo tipo de alimentos, escuelas privadas y grandes centros sociales en donde pueden disfrutar con la suerte de los “descamisados y los pobres bolivarianos”.

   -La ira del pueblo está alcanzando niveles muy altos, casi irrefrenables. El ataque a Guaidó en uno de los barrios de Caracas, en las últimas horas, lo demuestra.

   -Los apagones sucesivos terminarán con Guaidó en la cárcel, después de que la ONU los declare un acto de terrorismo y el ataque de los EEUU un acto que viola los principios de la ONU.

   -Guaidó ha sido procesado por la Procadurìa General de la República Bolivariana y condenado a 15 años de inhabilitación. El Procurador General después de condenarlo por Corrupción ha pasado la documentación a la Fiscalía y el expediente a la prensa.  Va a ser detenido cuando el Gobierno bolivariano lo considere posible. Por el momento se ha convertido en un delincuente para la opinión general venezolana.

Las tres amenazas contra la oposición fascista de Venezuela y la posible intervención de los Estados Unidos

   -La amenaza del pueblo:

   La Unión Cívico Militar convertida en Alianza Pueblo armado-Fuerzas Armadas bolivarianas es ya un hecho reforzado por la firme dirección de Maduro, su Gobierno y los cinco poderes públicos de la República Bolivariana.

   Las milicias se han convertido en el pegamento de la defensa territorial y la realización de la Alianza pueblo armado-FANB. Esta fusión responde a la genial doctrina militar del ex Presidente Hugo Chávez basada en dos componentes fundamentales: la “defensa de todo el pueblo”, la consecución de unas Fuerzas militares claramente defensivas y de gran capacidad, la integración de las FFAA a la producción nacional y su defensa y la defensa del pueblo. Las milicias, en sus componentes más jóvenes –hombres y mujeres-, son además la base de reclutamiento de las FANB, lo cual es una garantía de la eficacia de los dos cuerpos militares en sus tres componentes fundamentales, y en el empleo de armas sofisticadas y de difícil adiestramiento.

   Otro componente de la estrategia bolivariana es la identificación del pueblo, de la clase obrera y de las clases populares (incluidas los campesinos), con la defensa del territorio nacional.

   Cada unidad de combate conoce, pues, su territorio: sea urbano o rural (selvático, llanero, de montaña costera, de cumbres andinas o de costa marítima). También, por supuesto, de aguas territoriales y de plataforma marítima de aguas territoriales o de interés y explotación exclusiva.

   En conjunto estas aguas marítimas o fluviales, con sus innumerables islas o islotes, son un elemento fundamental para la vigilancia y defensa de la primera línea del frente desde la esquina noroccidental hasta la frontera con la Guyana.

   Las FFAA y las milicias han desarrollado ejercicios conjuntos ante situaciones de emergencia y terrorismo, atentados de todo tipo y guerra asimétrica con los Estados Unidos.

Las milicias sobre el terreno

   El alistamiento territorial de las milicias siguiendo la experiencia cubana y los Ejercicios Conjuntos con la FANB han sido un éxito completo. La Milicia se ha fogueado mucho ante la enorme amenaza exterior de los últimos meses. También se ha preparado para la resistencia el inevitable aparato administrativo de la revolución, sus técnicos, su sistema sanitario, sus trabajadores técnicos en los sistemas organizados por las Misiones Bolivarianas en los planos educativo, sanitarios, habitacional, de transportes, y sus medios de comunicación social. En algunas tareas las Misiones han sustituido a los aparatos burocráticos, y en otras han sido sustituidos por el sistema comunal.

Las alianzas Exteriores como medidas contra la agresión

   En la estrategia defensiva de las Presidencias de Chávez y de Maduro siempre han sido una prioridad las relaciones internacionales. En primer lugar, en el continente Latino Americano en segundo lugar en los países emergentes, en la Tricontinental y en los países no alineados o de la OPEP. Chávez tenía un sentido y una percepción estratégica global. Por eso mismo, además del pueblo organizado en milicias y de las poderosas FANB, los EEUU y aliados tendrán que superar las siguientes amenazas:
  
   -La “amenaza rusa” como vector estratégico de primer orden.
Los acuerdos soberanos entre los dos estados han permitido la instalación de un sistema de misiles de primer orden -organizado en tres escalones de detección y combate-, en todas las posibles entradas a la gigantesca plataforma defensiva en la que se ha convertido Venezuela.

   -“La amenaza China” también como[5] factor estratégico de primer orden complementario y coordinado con el anterior. Sus aportaciones son variadas con la rusa tanto en el plano militar como en el económico, el alimenticio de aportación de medicamentos y financiero.
  Incluye los Planes programados de entrega de alimentos, además de la Tecnología militar y defensa del Territorio con sistemas de detección (radares) y aviones invisibles de interceptación que cubren todas las “entradas posibles” de los ataques aéreos o de misiles contra Venezuela. Se trata también de una estrategia defensiva ante los ataques a Venezuela.
 Para ampliar la información sobre la capacidad militar de Venezuela y su carácter estrictamente defensivo puede utilizar varias fuentes.

“CHÁVEZ LOGRÓ UNIR A LA IZQUIERDA TRADICIONAL CON EL ESTAMENTO MILITAR, ROMPIENDO CON ESE MITO DE LA SEPARACIÓN IRRECONCILIABLE ENTRE MILITARES Y FUERZAS DE IZQUIERDA”
(Ernesto Villegas. periodista revolucionario venezolano, exministro de Poder Popular para la Comunicación e Información del presidente Chávez y el presidente Nicolás Maduro y actual ministro del Poder Popular para la Cultura de la República Bolivariana de Venezuela).

1 de abril de 2019