16 ene. 2018

Discurso de Copresidente del MINH en conmemoración del natalicio de Eugenio María de Hostos

hostos-2018
Francisco A. Santiago Cintrón / Copresidente del MINH
El independentismo necesita reconocer sus victorias, por más mayúsculas o minúsculas que sean, con miras a adelantar su posición. Victoria fue retrasar por un año tanto la reforma universitaria neoliberal como el alza de matrícula. Victoria fueron las propuestas de ley que han salido fructíferas y que fueron impulsadas y propuestas dentro del movimiento estudiantil, en gran parte, por la Juventud Hostosiana. Victoria fue la abstención masiva del plebiscito celebrado por el PNP. Victoria fue el freno a Energy Answers y la Incineradora de Arecibo, que ante la amenaza de una nueva iniciativa, promovida por la Junta de Control Fiscal, adelantamos hoy que la frenaremos de nuevo, cueste lo que cueste.



Antes de comenzar, quisiera mostrar mi agradecimiento al Comité de Base de Mayagüez y a la Juventud Hostosiana del Oeste por el manejo y organización de esta actividad, tan importante para la organización. A su vez, quisiera reconocer la presencia de nuestro compatriota Rafael Cancel Miranda y su compañera María de los Ángeles, quienes han dicho presente en el día de hoy es una muestra más de solidaridad en acción con miras a construir una alternativa para el país. A su vez, quisiera agradecer la presencia de los compañeros del Partido Independentista Puertorriqueño quienes también han dicho presente y nos están ayudando a coordinar el sonido; gracias compañeros. Por último, quisiera agradecer a todas esas personas que están aquí presentes, y todas a las que no están aquí, producto de la precariedad, pero que día a día doblan el lomo por el futuro de nuestro país. Hay muchas personas haciendo mucho trabajo, humildemente, pero que son importantes para nuestra independencia, y a ellos también les saludo. Y quizás ese es el gran reto que tenemos de frente y que debemos confrontar ante el momento histórico en que nos situamos: crear la alternativa, llevarla a la mayoría y adelantarla de una vez. Dentro de la coyuntura actual queda constatada la vigencia de la independencia con contenido social justo y democrático como el único camino, y consecuentemente, la vigencia de nuestra organización. Vivimos momentos históricos y nos toca, como movimiento, actuar de manera histórica ante los retos que se nos postran de frente. Retos titánicos. En el pasado año, hemos observado cómo se recrudece la realidad colonial a niveles insostenibles. No cabe la menor duda que tenemos de frente una crisis humanitaria que ha representado el éxodo de más de 200,000 personas en un año, y más de 500,000 en un plazo de diez años. Somos una nación esparcida por una geografía vasta, forzada al exilio por las políticas injustas promovidas por el Partido Nuevo Progresista, el Partido Popular Democrático y el Gobierno de los Estados Unidos.

En el pasado año el gobierno estadounidense, con la complicidad de los partidos políticos de turno, concretizaron la formación de la Junta de Control Fiscal, arrancando la máscara de la democracia y “el mejor de los dos mundos” ante el mundo, cosa que era harto conocido por el campo independentista pero que seguía, y sigue siendo defendido en este país. Con su complicidad, representado por el PNP y el PPD, se han llevado algunos de los ataques más fuertes contra nuestro pueblo.

En el pasado año hemos observado cómo se les quitó el retiro a miles de empleados del gobierno, observamos cómo echamos atrás más de 30 años en leyes laborales producto de la desreforma laboral. Observamos cómo entraban los camiones a Peñuelas y le tiraban la Policía a las comunidades, observamos cómo se cuajaba un nuevo intento para desmantelar la Universidad y la persecución política contra nuestra juventud. Ejemplo de dicha persecución ha sido el trato cruel que se le ha demostrado a la compañera Nina Droz, que hoy cumple una condena injusta y la continuación del caso criminal contra siete estudiantes que formaron parte del liderato de la huelga. A su vez, continuamos con nuestra exigencia por la liberación de la compatriota Ana Belén Montes, prisionera política puertorriqueña que sigue cumpliendo condena en los Estados Unidos. Observamos el paso de la naturaleza, dos veces impecable y la crisis posterior producto de la ineptitud y la complacencia. En este pasado año hemos observado la desesperación, el hambre y el éxodo masivo de miles de compañeros y de compañeras que a falta de opciones en el presente se ven obligados a buscarlas en otros lares. Hemos observado cómo el Gobierno Federal aguantó en los muelles, en conjunto con el PNP, la ayuda humanitaria; hemos observado como el Presidente de los Estados Unidos jugaba baloncesto con nuestra necesidad, hemos observado el cierre de más empresas, la explotación cada vez peor de la gente que está empleada y la desesperanza que se esconde detrás de eslóganes que suenan bonito siempre que vivas detrás de un acceso controlado. Es a este panorama que nos enfrentamos el pasado año, y cónsono con nuestros principios, como independentistas comprometidos y comprometidas con nuestro país hemos dicho presente ante todas las adversidades y hemos dado el primer paso siempre que se requiere.

Ante tanta adversidad, ante tanto colmillú en la calle, nuestra respuesta, y la de nuestro pueblo, ha sido esperanza, nuestra respuesta ha sido toda lucha ante la inmensa insatisfacción que nos envuelve, pues no me cabe la menor duda que este momento de adversidad, que tanto mal a traído al pueblo, a traído también consigo el desprestigio total de ambos partidos; y ha comenzado a traer el desprestigio total del Gobierno Federal para amplios sectores del pueblo. Mientras el Gobierno de turno utiliza dinero del pueblo para pasear a cinco títeres por Washington DC, hoy que más del 50% de nuestra gente anda sin luz, que más del 60% de las familias viven bajo el nivel de pobreza, que más de 200,000 personas se han visto forzados fuera del país: existe todo un universo de personas que doblan el lomo por el bienestar de nuestro pueblo. Existe un Movimiento Independentista Nacional Hostosiano que se faja día a día por nuestra gente y por nuestra independencia.

El pasado año, que comenzó con aires de combatividad, tuvo su primer toque de tambor con las actividades del 8 de marzo, día Internacional de la Mujer. En ese día cientos de compañeras, dentro de ellas compañeras del MINH, salieron a la calle para denunciar la opresión que viven a diario y el machismo que las acosa; a ellas y a la comunidad LGBTTIQ, en todas las esferas de sus vidas. Cuando se avecinaba un nuevo ataque al estudiantado universitario, fue el MINH, a través de su juventud, uno de los sectores que desempeñaron un papel clave en la defensa de nuestro sistema público de enseñanza. Por otro lado, en el preámbulo de lo que se avecinaba en la Universidad, se concretizó uno de los objetivos que tanto anhelábamos: la salida del compañero patriota Oscar López Rivera. Oscar, sea donde estés, como compañero que estuvo presente, junto con cientos de jóvenes que participaron en cuanta campaña te podrás imaginar por tu salida, muchos de los cuales hoy no están aquí, deseo decirte que tu salida fue una victoria para el independentismo y que esa victoria sirvió de inspiración para miles de estudiantes que se aventuraron a luchar por una alternativa mejor. Y es que vivimos en un gran momento histórico, donde la crisis ha desprestigiado a todos los que están en el poder y en donde se nos abre la oportunidad de avanzar ante el descontento masivo en el país. Este descontento se mostró trasparente, más que nunca, en los meses de abril y mayo cuando en una asamblea histórica de más de 11,000 estudiantes universitarios, el futuro del país, decidieron en el Coliseo Roberto Clemente que deseaban justicia y democracia y que estaban hartos de los recortes que se nos impusieron; acción apoyada por más de 7,000 estudiantes en Mayagüez. La huelga que surgió como producto de aquellas asambleas fue una muestra del descontento, y fuimos nosotros y nosotras en el MINH pieza clave en su construcción, en su desarrollo y en los objetivos que se deseaban alcanzar. En el marco de esos días, compañeros y compañeras del MINH hicieron un esfuerzo titánico, en conjunto con otros sectores para coordinar la marcha histórica que fue el 1ro de mayo, en conjunto con las paralizaciones de las calles del país y del Aeropuerto Internacional. Ese 1ro de mayo nos ofreció tres grandes lecciones. Primero, que hay un pueblo indignado que ansía respuestas, y que está dispuesto a alzarse en protesta ante la crueldad que viven a diario; ante la falta de felicidad y de oportunidades. Segundo que el MINH no puede solo, pero que ello solamente significa que en la medida en que actuemos en pro de la unidad, respetando las diferencias, podemos de una vez y por todas salir de la defensiva y comenzar a tomar la ofensiva. Y tercero, que cuando se logran ambas lecciones antes mencionadas el pueblo da su voto de confianza y es capaz de construir la alternativa. Esas son las tres lecciones que representaron un adelanto, una pequeña victoria ante la coyuntura que vivimos.

El independentismo necesita reconocer sus victorias, por más mayúsculas o minúsculas que sean, con miras a adelantar su posición. Victoria fue retrasar por un año tanto la reforma universitaria neoliberal como el alza de matrícula. Victoria fueron las propuestas de ley que han salido fructíferas y que fueron impulsadas y propuestas dentro del movimiento estudiantil, en gran parte, por la Juventud Hostosiana. Victoria fue la abstención masiva del plebiscito celebrado por el PNP. Victoria fue el freno a Energy Answers y la Incineradora de Arecibo, que ante la amenaza de una nueva iniciativa, promovida por la Junta de Control Fiscal, adelantamos hoy que la frenaremos de nuevo, cueste lo que cueste. Victoria ha sido la solidaridad mostrada entre nosotros y nosotras, entre el pueblo que anda pendiente regado en los Estados Unidos y el pueblo aquí para enfrentar las adversidades causadas por el paso del huracán María. Victoria ha sido la continua presencia puertorriqueña en la esfera internacional, y en el caso de nuestra organización, la expansión y el fortalecimiento de la Juventud Hostosiana en Puerto Rico como la organización juvenil independentista más grande del país y su reconocimiento a nivel internacional. Victoria ha sido la entrada de nuevos compañeros y compañeras al liderato de esta organización como parte del mandato de nuestra asamblea ordinaria celebrada en el pasado año.

Las victorias son para dejarnos claros que sí podemos, y que nos toca actuar a la altura de lo que se nos requiere, porque en estos próximos años se juega el futuro de nuestro país. Ante este panorama, nuestra gran tarea, y nuestra gran obligación es ganar. Ganar campo para el independentismo, parar de reaccionar y comenzar a ir en la ofensiva contra aquellos y aquellas que pretenden enriquecerse a expensas del pueblo. Esta necesidad se nos impone ante las lecciones aprendidas en el pasado año, las mejoras que debemos continuar haciendo a nivel organizativo y las oportunidades limitadas que tenemos de frente. Como bien mencioné anteriormente, el MINH ante la realidad actual cobra una pertinencia imprescindible, pero no podemos solos y solas como organización adelantar y ir en ofensiva. Hace falta extender lazos con el resto de las organizaciones y los individuos que son parte fundamental de la construcción de la alternativa en el presente. Esta postura no es nada nueva para nuestra organización, pero como buenos y buenas independentistas, nos mueve la terquedad de nuestros principios ante el objetivo titánico que tenemos de frente. Pase lo que pase seguimos y seguimos intentando porque estamos seguros y seguras de que la independencia es un objetivo ineludible.

Ante esta nueva coyuntura toda acción es necesaria si deseamos lograr ir en la ofensiva. No hay opción descartable. Dentro de esa el objetivo inmediato es una coordinación mínima desde el sector independentista teniendo claro las diferencias de principio y respetando las estrategias existentes. Lejos de frenar ante las mismas, continuamos organizando desde la diferencia dado a que ese es nuestro deber histórico. Es por esa razón que hoy anuncio que estamos teniendo conversaciones con otras organizaciones independentistas y progresistas con el fin de cuajar una fuerza que rompa con la inercia y vaya en la ofensiva. A ellos y ellas le hacemos el mismo llamado que hoy hago ante ustedes. Por otro lado, tenemos el gran reto de llegar al pueblo ante la crisis que enfrenta. En el MINH, entendemos que cualquier solución debe resolver tanto la cuestión colonial como la realidad social. La independencia sin programa político carece de cimientos y no llega a convencer ante el peligro de la incertidumbre; mientras que la propuesta social sin el poder político garantizado por la independencia queda ahorcada por las cadenas coloniales. Ambas deben ir en conjunto para lograr un avance. Es solo así que podremos apelar a las realidades concretas del pueblo. Ante ello proponemos cuatro exigencias claves: trabajo, salud, educación y techo digno. Estos son los cuatro elementos esenciales que deben ser garantizados por la independencia y estoy convencido que estos principios sirven como plataforma ante las realidades que vive el país.

A nivel organizativo, para el presente año nos toca la gran tarea de fortalecernos internamente, expandir y añadir una expresión de aquella parte del pueblo que se ha visto forzado a vivir en el exterior. Hagamos lo que hagamos, el pueblo puertorriqueño que hoy vive en los Estados Unidos es pieza clave para adelantar la independencia y nos debemos dar la tarea de expandir hacia ellos y lograr que se escuche su voz en la organización. Este objetivo, en conjunto con el objetivo de expansión y fortalecimiento son la garantía de nuestra organización de continuar la lucha por la independencia y por la creación de la alternativa.

Quisiera terminar haciendo referencia a algo que me pasó en la pasada huelga estudiantil. Uno de los momentos más bellos de ese proceso fue cuando, al subir al piso más alto de la Torre me atreví subir al campanario. Al llegar ahí uno se encuentra con unas paredes que si bien están desnudas en concreto están decoradas con los nombres de compañeros y compañeras estudiantes que han participado de los procesos de lucha y que han soñado con un mundo distinto. Ahí hay firmas que van desde los 40’ hasta el 2017 y al verlas solo puedo decir sentir un gran orgullo porque pude ver firmas de personas que conozco y con quienes he colaborado. Y creo que por eso tenemos la de ganar, porque si bien hoy en día andamos en la defensiva valemos, y valemos por diez por esa fuerza de voluntad que tiene como su punto de origen el amor, el amor por la libertad y por la felicidad. Y esa es la gente que está aquí hoy presente, y esa es la gente que si bien no está hoy aquí presente andan día a día sudando patria. Y si es esa la gente que tenemos para echar adelante el país, si esa es la gente al cual se le hace el llamado para construir un proyecto descolonizado, justo y democrático, a mí no me cabe la menor duda de que venceremos. Porque la felicidad, el amor y la libertad siempre vence. Y de eso estará lleno nuestro accionar este año entrante. ¡Qué viva Puerto Rico y venceremos!

Francisco A. Santiago Cintrón
Copresidente del MINH
Mayagüez, 13 de enero de 2018
 

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