11 jun. 2016

Norman Pietri: Por la ruta de la Misión

norman
Escrito por Néstor Nazario Trabal y Vilma Soto Bermúdez / Programa de mano de 50 años de la Misión

Fundador de la Federación de Universitarios Pro Independencia (FUPI) y del Movimiento Pro Independencia (MPI), el compañero abogado Norman Pietri Castellón nos habla sobre la Misión de Puerto Rico en Cuba Juan Mari Brás; nos comparte su experiencia histórica y de primera mano cuando celebramos en 2016 el quincuagésimo aniversario de nuestra embajada en el primer territorio libre de América.



Néstor Nazario – Norman, queremos que nos ubiques en ese momento de la nueva lucha cuando la FUPI comienza a tomar las banderas de la lucha internacional del caso de Puerto Rico y tu participación en ese proceso.

Norman Pietri – Cómo no, allá para el 1956 fundamos la FUPI Jaime Luciano, Juan Ángel Silén, Pedro Santana Ronda y otros compañeros. Habían transcurrido 8 años desde la huelga universitaria del 48 que terminó toda actividad organizada del estudiantado independentista en Puerto Rico. La FUPI inmediatamente tuvo una visión internacionalista de la lucha y por eso apoyamos la lucha de Venezuela por su democracia y contra Andrés Pérez Jiménez, la lucha de la República Dominicana contra Trujillo y la lucha contra los dictadores. Hacíamos mítines y piquetes a los consulados, además teníamos una relación con los delegados del Movimiento 26 de Julio en Cuba. Por eso cuando triunfa la Revolución Cubana en 1959 ya teníamos vínculos con ella. Tras la victoria de la Revolución Cubana fundamos el 11 de enero de ese mismo año el Movimiento Pro Independencia (MPI).

NN – Luego del triunfo de la Revolución Cubana, ¿cómo se incrementó el trabajo internacional?

NP – En junio del 1959 Rubén del Castillo y yo, que éramos de la FUPI, fuimos a Cuba, por tres semanas. Conocimos mucha gente, hicimos muchos contactos que nos invitaron a distintos eventos, entre ellos la invitación a asistir al III Congreso Latinoamericano de Estudiantes que se iba a celebrar en septiembre del 59 en Caracas, Venezuela. ¡Allí fue la FUPI! Participamos Iván Rivera, que era el vicepresidente de la FUPI, Lydia Paniagua de la directiva fupista y yo. Los contactos nos vincularon a la Unión Internacional de Estudiantes y comenzamos a participar en congresos internacionales mundiales celebrados en Suiza y otros países.

NN – Mientras la FUPI logra dar a conocer internacionalmente el caso colonial de Puerto Rico, ¿qué sucede en el MPI?

NP – A la vez en el MPI, comenzábamos los contactos internacionales. Muchas veces yo estuve a cargo. En el año 62 Gabriel Vicente Maura estuvo en la primera reunión de los Países No Alineados (NOAL), que se celebró en Belgrado. No pudo participar porque creían que era un agente provocador de la CIA. Tuvo muchos problemas. Era difícil integrarnos a esos movimientos desde Puerto Rico. Ya para octubre del 64, con la ayuda inmensa de Cuba que siempre ha sido nuestro principal apoyo en las relaciones internacionales del independentismo, logramos participar de la conferencia de los No Alineados efectuada en El Cairo. Allí estuvimos Gabriel Vicente Maura, Ana Livia Cordero y yo. Ya pues, estamos hablando de una integración a la lucha internacional, pero no tan activamente como lo fue en la Conferencia Tricontinental de La Habana de enero de 1966. Yo estuve como jefe de la delegación del MPI, además participaron Narciso Rabell que venía de Praga, donde había representado a la FUPI en la Unión de Estudiantes, la Dra. Ana Livia Cordero quien había sido delegada del MPI en África y el escritor José Luis González que llegó desde México. En la Tricontinental, Puerto Rico tuvo una participación muy activa hasta el punto que se pidió en Estados Unidos que se aplastara al MPI por sus vínculos con la Revolución Cubana.

NN – Tengo entendido que tras esa conferencia Tricontinental se instituyó la Misión.

Al celebrarse ese evento, se concretaron los contactos con la Revolución Cubana para abrir una sede del MPI en Cuba. Ya habíamos tenido delegados en Cuba anteriormente, pero eran delegados que no tenían una sede. A fines de enero del 66 nos entregaron las llaves de una casa en el sector del Vedado, que se constituyó en la Misión y se izó la bandera de Puerto Rico. Así se completó la gestión que habían comenzado Mari Brás y otros compañeros. En marzo se inauguró con una recepción amplia. Yo tuve el privilegio y el honor de instalar como delegado al compañero Narciso Rabell Martínez. Esa sede fue un conducto para poder relacionarnos con otros países que desde Puerto Rico se nos imposibilitaba.

NN – ¿Cuánto tiempo estuvo Narciso en la Misión?

NP – No duró mucho porque para julio del 67 que se celebró la conferencia de OLAS (Organización Latinoamericana de Solidaridad fue una organización creada en Cuba, compuesta por diversos movimientos revolucionarios y antiimperialistas de América Latina) y un plebiscito en Puerto Rico, Rabell, sin instrucciones del MPI, llamó por Radio Habana a la insurrección armada en Puerto Rico, que no era la línea política del MPI. Fue algo muy grave y se le destituyó.

NN – ¿Tú tuviste alguna participación en este proceso?

NP – De hecho, estaba de secretario general interino en ese momento, pero tuve el apoyo de la dirección nacional. Nosotros hacemos lo que decimos y decimos lo que hacemos. No se deben inventar cosas que ponen en peligro a las personas que no están preparadas para resistir una posible represión.

NN – Juan Mari me indicó que aunque no había una misión como tal, antes hubo delegados del MPI.

NP – Por cierto, recuerdo que el licenciado O’neill de Cidra había estado como delegado por algún tiempo y creo que Filiberto Ojeda Ríos le había ayudado. Sí hubo unos antecedentes pero como no había la ayuda material de una sede…

NN – ¿Consideras que la Misión ha sido importante en términos de nuestra estrategia internacional?

NP – Me consta que ha sido centro de operaciones y de contacto además con la comunidad cubana y con otros grupos de otros países que también tienen su sede en Cuba; países que luchan por la democracia o contra el colonialismo. Es un centro por donde pasan decenas de personas de cuanto país hay porque la Misión ha continuado siendo base de todos los países en lucha contra el imperialismo. La Misión acaba de cumplir 50 años. Recuerdo a Flavia Rivera, Carlos Padilla, Alberto Pérez Pérez, Julio Muriente, Doris Pizarro, tú los conoces. Era importante para el MPI y el Partido Socialista Puertorriqueño esa especie de embajada como base de operaciones hacia el mundo entero, no sólo hacia Latinoamérica, sino hacia Asia, África y Europa.

NN – ¿Qué significó la apertura de la Misión de Puerto Rico en Cuba?

Para toda la dirección nacional del MPI fue abrirnos las puertas, porque nuestras puertas estaban cerradas para la relación con otros países. A través de esa puerta podíamos salir al mundo sin que nos espiaran todo lo que hacíamos.

*Texto en el programa de mano del 50 aniversario de la Misión de Puerto Rico en Cuba Juan Mari Brás.
 

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