27 feb. 2014

Caribeño Festival de Apoyo a Claridad

Foto: Alina Luciano / Claridad
Stephanie Fernández
Claridad

El pasado fin de semana puertorriqueños y dominicanos se dieron cita en el estacionamiento del Hiram Bithorn en Hato Rey para ser partícipes del 40mo Festival de Apoyo a Claridad que este año se le dedicó a la comunidad dominicana en Puerto Rico. Pese a algunos aguaceros esporádicos, personas de todas las edades trajeron sus sombrillas y sillas de playa para disfrutar de un ambiente en familia entre cientos de artesanos, decenas de quioscos y los espectáculos que se ofrecieron en las Tarimas Claridad y Estrella.

El jueves en la noche se celebró la dedicatoria a la comunidad dominicana en Puerto Rico. El acto contó con la presencia en tarima del cónsul dominicano en Puerto Rico, Franklin Grullón, la Vicecónsul, Mirta de Moya, destacados líderes de la comunidad dominicana en la Isla, los jóvenes atletas de padres dominicanos y criados en Puerto Rico Franklin Gómez y Francisco Soler, quienes representaron a Puerto Rico en los recientes Juegos Olímpicos en Londres y recibieron el reconocimiento en el Festival a nombre de esa nueva generación dominico-boricua. El atleta Jaime Espinal, medallista de plata en los Juegos en Londres, no pudo estar presente en el reconocimiento por estar entrenando en Turquía para una próxima representación internacional de Puerto Rico. La alcaldesa de la capital, Carmen Yulín Cruz Soto y el senador por San Juan, Ramón Luis Nieves, también estuvieron presentes en la dedicatoria. Por parte de Claridad participaron el presidente de su Junta Directiva, José Rodríguez Jiménez y la presidenta del Comité Organizador del Festival, Ivelisse Rubio Canabal.

Andy Montañez y Gilberto Santa Rosa
Foto: Xavier García
El Comité Organizador, además, felicitó y reconoció a dos agrupaciones musicales que desde sus comienzos han dado su apoyo incondicional al Festival: el grupo Atabal de Héctor Rodríguez y Plena Libre, de Gary Núñez. Atabal cumple sus 30 años y Plena Libre sus 20 años. El domingo ya al atardecer cada una de estas excelentes orquestas puso a bailar a un público entusiasta.

Otros a quienes se les reconoció su trabajo y aportación por sus años de servicio fue al equipo técnico. Un trabajo que ha pasado de generación y hoy esta en manos de Leo Aguilú Pérez, David Marcano, Carlos Pérez y Karla Quiñónez.

Durante los cuatro días del Festival se sintió un ambiente agradable, tranquilo y en orden, donde se resaltaron los valores humanos, entre ellos la libertad. Y es que dos de los temas más destacados fueron el reclamo por la excarcelación del prisionero político Oscar López Rivera y el homenaje a la poeta Julia de Burgos en su centenario, los cuales recibieron la atención de los artesanos y en diversas presentaciones en las tarimas.

La comunidad dominicana se hizo presente con quioscos con artesanías y platos típicos, como un mangú gigante confeccionado con 2014 plátanos, creando una fusión entre las islas hermanas. La fiesta en la Tarima Claridad cerró el jueves con el sabroso merengue de Javish Victoria y su Orquesta y el domingo con el Conjunto Típico Dominicano Perico Ripiao.

Kiosko del MINH/ Foto: Víctor Birriel
Entre los presentes hubo un ambiente de integración con los artesanos ya que más allá de ser simples espectadores, los primeros tuvieron la oportunidad de practicar costura, trabajar en la creación de máscaras en barro y hasta recibir masajes. No sólo los adultos disfrutaron de un sano entretenimiento, sino que los niños presenciaron espectáculos apropiados para sus edades e intereses, además de poder montarse en las machinas y recibir de sus padres artículos comprados en las carpas de artesanos.

Una vez más el domingo en la tarde los talleres del grupo de teatro Agua, Sol y Sereno lograron una de sus impresionantes representaciones con la figura de la poeta Julia de Burgos, la cual se paseó por los predios del Festival con una comparsa de pleneros y seguidores de todas las edades.

Pero la fiesta no podía continuar por siempre y pasada la media noche del domingo la bomba, la plena, la salsa, el merengue tuvieron que ir disipándose para dar paso al comienzo a un nuevo día de lucha, trabajo, solidaridad antillana y un hasta luego para vernos en el próximo Festival.




20 feb. 2014

Abrazo dominicano-boricua en el Festival de Apoyo a Claridad

Por Redacción de Claridad

El Comité Organizador del Festival de Apoyo a Claridad anunció que la cuadragésima edición de este evento cultural, que será entre el 20 y 23 de febrero en el estacionamiento del estadio Hiram Bithorn, se dedicará a la comunidad dominicana en Puerto Rico por los lazos históricos que unen ambos pueblos y su aportación a este país en diversos ámbitos.

El presidente de la Junta Directiva de Claridad, José Rodríguez Jiménez, destacó que además de los lazos que desde el siglo XIX han unido a ambos países, la comunidad dominicana se ha destacado en Puerto Rico por “unir sus brazos con los nuestros para echar este país hacia adelante”.

Rodríguez Jiménez dijo que desde los más encumbrados hasta los más humildes, los inmigrantes dominicanos hacen sus aportaciones a la isla en los más diversos sectores de productividad.

“Más que honrar a la comunidad dominicana, nos honramos nosotros al dedicarle esta fiesta de Claridad”, expresó Rodríguez Jiménez al exponer en conferencia de prensa en el restaurante del Colegio de Abogados las razones que llevaron a dedicar este encuentro cultural anual a un sector de inmigrantes en particular, lo que marca un hito. Añadió que “la dedicatoria de nuestro festival al pueblo dominicano va también en agradecimiento al cuidado y veneración a la memoria y los restos de nuestro insigne maestro Eugenio María de Hostos, que descansan en suelo dominicano”.

En la rueda de prensa participaron también Gervasio Morales Rodríguez, director del semanario, Ivelisse Rubio Canabl y Yarima González, del Comité Organizador y el artista creador del cartel, Camilo Carrión. En representación de la comunidad dominicana estuvieron presentes el cónsul general dominicano en Puerto Rico Franklin Grullón, la vicecónsul Mirta Demoya, la representante del Ministerio de Turismo dominicana Sra. Reyes, el ingeniero Francisco (Pachín) Ramírez, de Alianza Dominicana, el activista de derechos humano José Rodríguez, la profesora Ana Marchena, de la Asociación de Azuanos en Puerto Rico y el músico y comerciante, Javish Victoria, antiguo integrante del reconocido Conjunto Quisqueya.

El cónsul Grullón manifestó que “para nosotros Puerto Rico es nuestra segunda patria, la tierra de don Eugenio María de Hostos y de Ramón Emeterio Betances”, ambos con vínculos indisolubles con la vecina nación antillana. “Nosotros, en nombre de todas las organizaciones dominicanas y nuestra comunidad, agradecemos el que este Festival haya sido dedicado por primera vez a institución o persona fuera de Puerto Rico, a esta comunidad. Y entendemos que es el mejor momento por el hecho de que también el mes de febrero celebramos el Mes de la Patria en la República Dominicana y este Festival y esta dedicatoria la hemos asumido como parte de esa celebración de nuestra Patria”.

El ingeniero Francisco “Pachín” Ramírez indicó que “las organizaciones comunitarias dominicanas participan en este Festival porque entienden que es el Festival de mayor presencia que se produce en Puerto Rico con la mayor calidad artística en su presentación y un periódico que no tiene hoja que no se pueda leer”.

Recordó que “Como Juan Pablo Duarte es de nuestra Independencia, Eugenio María de Hostos es el padre de nuestra formación educativa nacional. Y Ramón Emeterio Betances, quiero que lleven en su corazón el mensaje a los que conocen, es hijo de dominicano”. Además, Betances mantuvo un vínculo extraordinario con el patricio Gregorio Luperón, artífice de la restauración de la independencia dominicana en 1863.

La dedicatoria a la Comunidad Dominicana en Puerto Rico honra la tradición histórica de lucha y solidaridad que comparten ambos pueblos en la búsqueda de sus objetivos comunes de libertad y progreso.

La coordinadora del Festival, Ivelisse Rubio Canabal, indicó que el 40 aniversario contará con la presencia de artistas, artesanos y diversos grupos representativos de la comunidad dominicana.

“Queremos celebrar la histórica hermandad dominico-boricua con espectáculos variados, actividades culturales para toda la familia, un impresionante mercado de artesanías y de frutos de la tierra y la mejor fiesta de pueblo, en el mejor ambiente del país”, estableció Rubio.

En cuanto a música y cultura, habrá oferta para todos los gustos y generaciones, desde Andy Montañez, Roy Brown y Zoraida Santiago, alternando con agrupaciones tradicionales como Plena Libre, Atabal y el Conjunto Mapeyé, y otras más recientes como Así Somos, Viento de Agua, la Orquesta PVC, Pirulo y La Tribu y Juanpi Díaz entre muchas otras.

El domingo se presentará el tradicional Concurso Nacional de Trovadores y como parte del homenaje a la comunidad dominicana varias de las noches participará el Ballet Folklórico Dominicano del Ministerio de Turismo.

La noche de la dedicatoria participará Javish Victoria y su Conjunto y, el domingo, cierra el Festival de Apoyo a Claridad con la presentación del Conjunto Típico Dominicano, que interpreta perico ripiao.

En la llamada tarima estrella habrá múltiples propuestas alternativas de música, teatro, poesía y “performance” con el ballet Andanza, el Trío Bahía, Son de Loíza y la Tuna Bardos, entre muchos otros.

Habrá un conversatorio titulado “República Dominicana: tierra de resistencia y migraciones”, así como clases de salsa y una tarde de circo, machinas y taller de máscaras para los más pequeños.

El artista residente de la Tarima Estrella, Pedro Adorno y su compañía Agua, Sol y Sereno encabezarán la acostumbrada comparsa en la tarde del domingo.

Ver más información en www.festivaldeclaridad.com

15 feb. 2014

El Caribe: Insularidad y cultura compartidas

Amo esta isla, soy del Caribe.
Jamás podré pisar tierra firme
porque me inhibe.
- Pablo Milanés, “Soy de esta isla”

Suenan las islas como ángeles
sobre el silencio azul del mar.
Y el día pone entre sus manos
ramos de sal y de coral.
- Himno del Departamento de San Andrés (1)


Por Antonio Gaztambide
80grados

Parece haber, o al menos yo percibo, una cierta “insularidad” en sociedades que habitamos ínsulas relativamente pequeñas. Es decir, no hablo de Australia, o Groenlandia, o las islas mayores de Japón, o Nueva Zelanda, o algunas islas del achipiélago indonesio. No, como reflejan los epígrafes, y en especial el primero, del cubano Pablo Milanés, hay un “algo” que nos hace sentir diferentes de las sociedades continentales. Y hablo de “insularidad” y no “insularismo” porque, al menos en el caso puertorriqueño, ese concepto tiene una carga de determinismo geográfico, además de colonialista y racista.

A fines del milenio pasado, formulé una hipótesis sobre una presunta “cultura compartida” en el Caribe insular para un texto en el catálogo de una exposición de arte del Caribe insular en la Casa de América de Madrid y en el Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo. Dicha hipótesis, madurada y reformulada desde entonces, es que los Caribes, al menos los que hemos llamado el insular y el cultural, tienen una “cultura compartida”.  Nótese que ya no me limito al Caribe insular, sino que incluyo a un Caribe cultural que –como expliqué en otro texto— no es “geográfico” en el sentido de coincidir con fronteras políticas, sino que puede incluir –por sus características– partes de países.

La inclusión del Caribe cultural, por lo demás conceptualmente ineludible, plantea la participación en esta cultura de regiones continentales, como Veracruz y algunas sociedades de la costa Caribe centroamericana, Panamá y partes significativas de Venezuela y, sobre todo, el Caribe colombiano. Aunque problemática, la argumentación de una “insularidad” en regiones continentales ya estaba planteada con la inclusión de las Guyanas y Belice en el Caribe insular. Tradicionalmente su inclusión se debe al elemento “etnohistórico” –su pertenencia a las West Indies— más propongo que ello se justifica mayormente por el relativo aislamiento que sufrieron estas sociedades, rodeadas de agua o de selva por todas partes.

La idea de una cultura compartida se contrapone a los discursos que reclaman la existencia de una cultura “común” u homogénea, discursos hoy desacreditados aún para referirse a un solo país, mucho más para regiones internacionales. Esta idea tampoco asume una identidad generalizada, es decir, que una conciencia de o aceptación de dicha cultura sea mayoritaria o siquiera frecuente dentro de la región. La idea de una cultura compartida se limita a llamar la atención de una serie de rasgos de una cultura regional que se manifiestan en todas o casi todas las sociedades si bien en cada una se manifiestan de maneras muy diversas.

Cabe aquí distinguir entre tres conceptos que se confunden a menudo en los estudios y discusiones sobre el Caribe y supongo que otras regiones. No es lo mismo definir una región que identificar una cultura o culturas en dicha región y ninguna de las dos presupone una identidad (o identificación colectiva) con la región o su presunta cultura. Si nos centramos en lo que nos separa, desde los lenguajes hasta los sistemas políticos, podría justificarse el pensar que la región no existe más allá de una expresión geográfica. Por el contrario, podemos enfatizar en que la diversidad es precisamente parte de esa experiencia y una cultura compartida. En el evento en el cual presenté en inglés una versión previa de este trabajo, me conmovió cuando una psicóloga afirmó que, después de haber trabajado por décadas en el Caribe como región, puede asegurar que tenemos una cultura compartida.

Al llamar la atención de una serie de rasgos, y no de una cultura regional sino de la unidad en la diversidad, la idea de una cultura compartida se ubica más en lo cultural, tal como lo propuso Néstor García Canclini: cultura, redefinida como producción, circulación y consumo de significación en la vida social. Propongo, entonces, buscar esa cultura compartida, esa unidad en la diversidad, en: las insularidades y en las experiencias del pasado, en los nacionalismos, los mestizajes, las religiosidades populares, los multilingüismos, las migraciones, las musicalidades y las gastronomías. Algunos podrían argumentar que esto aplica a buena parte de la experiencia humana; eso no niega que sea también la caribeña.

* Este texto surge de la introducción a una conferencia presentada varias veces en el Caribe colombiano y en Nassau, Islas Bahamas, entre 2011 y 2013, además de variantes en 2013 en el Departamento de Estado y la Universidad Metropolitana (UMET) en San Juan de Puerto Rico. La ocasión más reciente en Colombia fue en el evento 6to. Sabor Barranquilla, Feria gastronómica con identidad Caribe!, Barranquilla, Colombia, 24 de agosto de 2013.


1. Archipiélago colombiano de las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.Letra: Eduardo Carranza/Música:José Rozo Contreras (1971).

11 feb. 2014

Los sindicatos arrimarán el hombro para rescatar el crédito y la economía de Puerto Rico

Un nutrido grupo de dirigentes sindicales, acordaron colaborar con el Gobierno y otros sectores aportando ideas y propuestas específicas dirigidas a rescatar el crédito del pueblo puertorriqueño, degradado por las mismas casas acreditadoras que permitieron a los gobernantes de los últimos 40 años endeudar al País más allá de lo que era aconsejable y constitucionalmente válido.

Los sindicatos abogamos por la construcción de un amplio consenso social que incluya a los gremios de industriales y comerciantes, otros sectores económicos, sociales, profesionales y comunitarios, así como el Gobierno.

Ese consenso tiene que trascender el propósito de rescatar el crédito y sugerir medidas y planes de corto y largo plazo que pongan en marcha la economía que lleva estancada, o declinando, ya varios años. En el proceso de trazar esas metas y objetivos, es imprescindible la participación de los sindicatos.

En cada agencia o corporación los empleados públicos unionados están listos para identificar ajustes económicos que es imprescindible hacer para ahorrar fondos que contribuyan a solventar la crisis

Las organizaciones sindicales reiteramos nuestra disposición a participar activamente en identificar vías, recursos e iniciativas para enderezar el curso económico y fiscal de nuestro País sin que siga empobreciendo más a los trabajadores en general y a los empleados públicos en particular.

Rechazamos que se intente reducir la jornada de trabajo en el servicio público o despedir empleados, así como la privatización de bienes de nuestro pueblo, como la Autoridad de Energía Eléctrica y nos oponemos a la regionalización/municipalización que depositaría fondos del Gobierno Central en las arcas de municipios. Los empleados públicos ya han sido demasiado sacrificados con despidos masivos, la congelación de convenios colectivos, el menoscabo del Sistema de Retiro del Gobierno Central, y la llamada reforma del Sistema de Retiro de los Maestros.

Hacemos un llamado al Gobierno para que dé seria consideración a las propuestas presentadas por el Comité de Diálogo para allegar fondos al Sistema del Retiro de los Maestros y que detenga los planes de municipalización de los servicios públicos.

Los sindicatos creemos que no hay que cerrar puertas pues estamos a tiempo para entablar un proceso de diálogo y negociación con el Gobierno y otros sectores sociales dirigido a recuperar el crédito perdido y encaminar al país hacia una economía saludable y sustentable.

Exhortamos a nuestros unionados y a todo el pueblo a echar el partidismo político a un lado y en lugar de dividirnos por colores partidistas pensar en el blanco, azul y rojo de los colores de nuestra bandera nacional.

José Rodríguez Báez, Presidente
Federación de Trabajadores de Puerto Rico (FTPR - AFL-CIO)

Víctor Villalba, Presidente
Central Puertorriqueña de Trabajadores  

Federico Torres Montalvo, Secretario General
CUTE 

Roberto Pagán, Presidente
Sindicato Puertorriqueño Trabajadores (SEIU)

Annette González Pérez, Presidenta
Servidores Públicos Unidos (AFSCME) 

Yaphet Torres, Representante
United Steel Workers   (USW)                                    

Luisa Acevedo, Presidente
Federación Central de Trabajadores (UFCW)

Manuel Perfecto, Presidente
Unión General de Trabajadores (SEIU)                       

Iram Ramírez, Representante
OPEIU (AFL-CIO)                                                    

José Melara, Representante
United Auto Workers de PR                                        

Rafael Castro, Presidente
Communications Workers of America              

Alexis Rodríguez, Secretario General
Unión de Tronquistas en PR (IBT)    

José Torres, Presidente
Hermandad de Empleados Exentos No Docentes (UPR)                                                                                             
Pedro Irene, Presidente
Unión Independiente Auténtica                         

Astrid Rosario, Presidenta
Hermandad de Empleados de la Autoridad de Puertos

8 feb. 2014

Lo posible, insostenible y necesario del estatus de Puerto Rico

Por Jorge Schmidt Nieto
80grados

Gran parte, tal vez la mayoría, de los independentistas y autonomistas, coinciden en que la incorporación del territorio de Puerto Rico y su integración a la federación estadounidense contradicen los intereses de Washington a tal grado que resulta prácticamente imposible su materialización. El contundente argumento plantea que a Estados Unidos no le interesa el estado de Puerto Rico, cuya población recibe fondos de beneficencia a una tasa mucho mayor que la del estado que más recibe. La estadidad provocaría un crecimiento en los fondos federales dado que hay programas que excluyen a los territorios total o parcialmente. También aumentarían los desembolsos a programas federales de agencias públicas. En fin, el estado 51 boricua le saldría muy caro al tesoro federal.

Otro asunto que amenaza las posibilidades de materializarse la estadidad radica en la brecha etnolingüística que separa a los puertorriqueños de los estadounidenses. Puerto Rico convertiría a los Estados Unidos oficialmente en un estado multinacional y multiétnico. Estados Unidos incorporaría voluntariamente a su realidad política cotidiana un dolor de cabeza similar al que representan Quebec para Canadá, Cataluña para España o Irlanda para Reino Unido.

La estadidad también se enfrenta a grupos poderosos de ideologías racistas que se esconden tras el lenguaje para imponer su discrimen impunemente. Decía la erudita Ana Celia Centella en una exquisita presentación en el Recinto de Mayagüez de la UPR el año pasado que la lengua se había convertido en la nueva raza. La sociedad estadounidense permite burlarse públicamente y sin consecuencias del acento o competencia lingüística de un ser humano de una manera que no se admite por motivos raciales. No se coloca el discrimen lingüístico a la par con el producido por raza o género. Pero lo es. El discrimen lingüístico se ha convertido en la herramienta principal de individuos y movimientos que pretenden perpetuar sus privilegios de poder sobre las minorías étnicas del país, cuyos individuos no hablan la versión prestigiosa del inglés o se comunican en otra lengua.

El Official English Movement reaparecerá con fuerza y empleará sus mejores recursos para impedir que Puerto Rico se integre a la federación. El blog de Pro English establece sin titubeos que el significado de “tener el inglés como lengua oficial sencillamente es que, para que el gobierno actúe oficial o legalmente, tiene que comunicarse en inglés” y que “nadie tiene el derecho de exigir servicios del gobierno en ninguna otra lengua.”

Por otro lado, el tamaño de la población de Puerto Rico lo coloca en la posición 29 al compararla con los estados de la unión, por lo que tendría una representación en el Congreso mayor que casi la mitad de los estados. La mayoría de esos estados con menor población que Puerto Rico favorecen tendencias conservadoras y apoyan al Partido Republicano, por lo que es razonablemente predecible que se opondrían a la estadidad jíbara.

Es difícil visualizar un escenario en que Washington acepte anexar a un montón de mulatos, pobres y malhablados. Ese fue el caso de Nuevo México y Arizona, cuyas poblaciones abrumadoramente mexicanas e hispano parlantes provocaron 60 años de rechazo por parte del Congreso hasta que finalmente accedieron. Ya para entonces la inmigración de angloparlantes de otros estados y territorios había convertido a los mexicanos en minorías dentro de su propia tierra.

Esos argumentos indican que la concesión de la estadidad para Puerto Rico es muy difícil, pero no imposible. No hay duda de que existen impedimentos considerables contra la anexión, pero también existen varios factores que la favorecen.

El mercado de Puerto Rico para productos estadounidenses es enorme. El valor de las importaciones de EE. UU. a Puerto Rico es mayor que el de la mayoría de los países de América latina. De acuerdo al tamaño de su mercado, Puerto Rico es un país mediano. La anexión de este mercado de manera irreversible por vía de la estadidad favorecería intereses comerciales muy poderosos en Washington, cuyos cabilderos podrían contribuir a un voto afirmativo. Por ejemplo, Puerto Rico es uno de los mayores mercados mundiales de los poderosos productores de arroz estadounidense. La estadidad seguramente aumentaría el valor de las importaciones con el incremento de los subsidios federales a los sectores pobres de la población. La estadidad resultaría favorable para las megatiendas y exportadores de productos de consumo estadounidense, que tienen en Puerto Rico un mercado excelente y con muy poca competencia.

Por otro lado, muchos sectores del Partido Demócrata favorecerían la anexión para Puerto Rico por la creencia de que la mayoría, si no todos, los congresistas puertorriqueños pertenecerían a su partido. Es muy probable también que los votos para el Colegio Electoral en las elecciones presidenciales se inclinarían consistentemente hacia candidatos Demócratas. Esa interpretación se nutre del hecho de que la mayoría de los puertorriqueños en Estados Unidos votan por los Demócratas. Además, las primarias Demócratas en Puerto Rico generan mucho más interés público y donaciones de campaña que las Republicanas.

Además, el Congreso de los Estados Unidos sencillamente no ha rechazado ninguna petición seria de estadidad. Algunos territorios han tenido que lucharla durante varias décadas, pero todos han entrado. Esos territorios incluyen lugares con diversidad etnolingüística que en su mayoría pertenecieron a otro imperio de cultura no anglosajona. Dos no tienen contigüidad geográfica y varios contenían poblaciones más pobres que el promedio estadounidense. Todos entraron porque el espíritu expansionista estadounidense no parece tener límites.

Por su parte, el territorio o colonia resulta insostenible. Su renovación a través del supuesto convenio de la Ley 600 de 1950, el cambio de nombre a Estado Libre Asociado o Commonwealth, y la declaración de la Organización de Naciones Unidas (ONU) sobre el autogobierno en Puerto Rico han agotado sus reservas. Dos presidentes estadounidenses, George Bush y Barack Obama, así como un gran número de congresistas, han declarado inequívocamente que no existe un convenio con Puerto Rico y que la relación política es de subordinación. Ha quedado enterrada la declaración de tres jueces del Primer Circuito de Apelaciones Federal en el caso Mora vs. Mejías de 1953 que pareció justificar el ELA y que indicaba que el Commonwealth era una entidad política creada por la Ley 600 con el consentimiento del pueblo de Puerto Rico en unión con los Estados Unidos de América bajo los términos del pacto. Hoy día ese caso solo lo cita el sector conservador del estadolibrismo puertorriqueño.

El gobierno estadounidense ya ni siquiera  bloquea los intentos de declarar colonia a Puerto Rico en el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas como hacía enérgicamente durante la Guerra Fría. La Resolución 748 VIII de la Asamblea General de la ONU en 1953 declaraba que, bajo los términos de la Resolución 742 VIII del mismo año, el Commonwealth de Puerto Rico dentro de los Estados Unidos se había establecido como una asociación por mutuo acuerdo, que el pueblo de Puerto Rico había ejercido efectivamente su derecho a la libre determinación, que  el pueblo de Puerto Rico se había investido de atributos de soberanía y que era una entidad política autónoma. Esa resolución permitió que el gobierno estadounidense cesara de enviar informes explicativos a la ONU sobre la descolonización de Puerto Rico. La década de 1960 produjo grandes cambios en la composición de la Asamblea General de la ONU y con ello una redefinición del concepto de autogobierno. Bajo los nuevos términos, definidos en las Resoluciones 1514 XV y 1541 XV de 1960, Puerto Rico nunca se había descolonizado. Los intentos del independentismo porque el Comité de Descolonización reconociera esa realidad se bloquearon consistentemente por el cuerpo diplomático estadounidense a través de presiones, amenazas y chantajes a los países que quisieran incluir el caso en la agenda de discusión del comité. Esos esfuerzos de la diplomacia estadounidense ya no existen y reflejan una actitud casi indiferente ante el caso. El embajador estadounidense en la ONU ya no defiende la condición territorial de Puerto Rico.

Por otro lado, el ejército estadounidense, que convirtió a Puerto Rico en una gran base militar durante la Segunda Guerra Mundial con unas 25 instalaciones, ha desmantelado sus operaciones más grandes en suelo puertorriqueño, como las bases Ramey en Aguadilla y Roosevelt Roads en Humacao. El interés militar estadounidense por el territorio boricua ha disminuido considerablemente y con ello el interés de Estados Unidos en mantener la colonia.

El rendimiento económico del estatus actual se encuentra en su peor momento. Las noticias de la debacle económica abruman a diario a los medios noticiosos puertorriqueños. La prensa financiera estadounidense publica constantemente artículos en los que describe un futuro nefasto para el desarrollo económico de Puerto Rico. Las supuestas ventajas del modelo territorial se desvanecen y afloran sus limitaciones. Por ejemplo, el acceso libre al mercado estadounidense, que constituyó uno de los fundamentos de la defensa del ELA, se les extendió a muchos países que ahora compiten exitosamente contra productos puertorriqueños. Lo hacen en el pleno ejercicio de su soberanía. De hecho, ahora esos países también inundan el mercado puertorriqueño con sus productos y sus empresarios reemplazan al capital puertorriqueño en sectores económicos medulares, como las comunicaciones, la industria lechera, el cemento y los puertos.

El modelo de desarrollo económico del ELA basado en la invitación incondicional del capital estadounidense generó una enorme fuga de capital hacia los Estados Unidos que se refleja en la gran diferencia entre el Producto Nacional Bruto y el Producto Interno Bruto. El segundo supera por mucho al primero. El ELA y sus gobernantes han sido incapaces de detener ese desangre de $30 mil millones anuales. Tampoco ofrecen alternativas viables para la generación de capital puertorriqueño que promueva la acumulación de capital y el crecimiento de los activos bancarios. La incapacidad de generar capital en Puerto Rico, sumado a la ausencia de ahorros por parte del consumidor puertorriqueño, han evitado el desarrollo de una banca exitosa que estimule la inversión. El ELA se quedó sin herramientas ni voluntad política para implantar un modelo de desarrollo económico que no dependa de la inversión estadounidense, ya sea en textiles, petroquímicas o farmacéuticas.

El Commonwealth de Puerto Rico ha recibido, además, el rechazo explícito del electorado. El referéndum de 2012 estableció sin duda alguna que la mayoría de los puertorriqueños desea finalizar la relación colonial con los Estados Unidos. La pregunta ya no es si los puertorriqueños quieren el ELA, sino qué prefieren en su lugar. No obstante los reclamos del liderato anexionista, la estadidad no recibió más de la mitad de los votos en el segundo plebiscito efectuado el mismo día aunque recibiera más votos que las otras dos alternativas. La independencia obtuvo una fracción pequeña del voto, pero el estado libre asociado soberano alcanzó un total considerable. Esos resultados indican un potencial realineamiento de las fuerzas políticas anti-anexionistas alrededor de alguna modalidad de soberanía política o independencia que no existía en Puerto Rico desde los tiempos del Partido Unión y el Partido Liberal. El espectro político post-ELA se encuentra aún en formación y promete ofrecer sorpresas históricas.

La independencia representa la única opción necesaria para el verdadero desarrollo de Puerto Rico. La enorme asimilación cultural anglosajona que ha experimentado el pueblo puertorriqueño continuará acelerándose dentro de la condición colonial. La competencia desleal de visiones de mundo ajenas a la idiosincrasia puertorriqueña provenientes de Estados Unidos sólo puede moderarse bajo un estado cuyos gobernantes no se consideren subordinados a la política estadounidense. Globalización es una cosa; anglobalización es otra. El disfrute real de la soberanía permitirá a Puerto Rico integrarse a la primera sin renunciar a su individualidad. El Commonwealth, sin embargo, solo aspira a la segunda, que tiende aceleradamente a la asimilación cultural.

El modelo económico de la independencia o soberanía debe basarse en la integración a los mercados mundiales dentro del contexto de apoyo y protección a algunos sectores productivos puertorriqueños, incluyendo los pequeños y medianos empresarios. La independencia no es sinónimo de aislamiento sino, por el contrario, de mundialización. Tratados bilaterales y multilaterales de comercio, de inversión y de intercambio pueden generarle a la economía de Puerto Rico grandes sumas de capital. El Commonwealth no permite esa posibilidad y obliga a Puerto Rico a formar parte de todos los tratados internacionales que firme Washington para su conveniencia, no la de sus territorios. Por ejemplo, el NAFTA (North American Free Trade Agreement) y el CAFTA-DR (Central American Dominican Republic Free Trade Agreement) han producido la entrada de enormes cantidades de mercancias de los países firmantes al mercado puertorriqueño sin reciprocidad de entrada de los productos puertorriqueños en los suyos. Ese no es el caso de los bienes estadounidenses, que han aumentado su presencia entre sus socios. El NAFTA y el CAFTA-DR beneficiaron a Estados Unidos pero perjudicaron a Puerto Rico. Solamente bajo la soberanía, Puerto Rico podrá negociar tratados bajo términos favorables para sí mismo.

La posibilidad de entrada de Puerto Rico a la Comisión de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y los posibles acuerdos con Petrocaribe ponen sobre el relieve la importancia de obtener la soberanía nacional. Ambas ofrecen posibilidades enormes de alianzas estratégicas para estimular la economía puertorriqueña. La primera reacción del sector estadolibrista sobre ambas propuestas fue que debíamos consultar con el Departamento de Estado de EE. UU. antes de considerar cualquier opción de membresía internacional. La emancipación de esa vergonzosa sumisión a los intereses estadounidenses sólo es posible bajo la independencia. Sin liberar a Puerto Rico de ese lastre colonial, jamás se materializará su verdadera integración al mundo, lo que lo coloca en una gran desventaja frente a sus vecinos.

Por otro lado, la dependencia económica de grandes sectores de la población puertorriqueña solamente acabará bajo la soberanía. Es vergonzoso, improductivo y patológico el que la mitad de los habitantes de un país dependan de ayudas gubernamentales. La colonia ha producido una dependencia material y emocional hacia la metrópolis que a su vez ha producido generaciones enteras de seres humanos que no ven en el trabajo la alternativa real para superar la pobreza. Puerto Rico necesita urgentemente poner a su gente a trabajar. La colonia y la anexión promueven precisamente lo opuesto, con sus cupones de alimentos, fondos WIC y cheques del PAN. Eso no representa un modelo económico. Sin trabajo no hay producción; sin producción no hay riqueza.

Puerto Rico se merece gobernantes valientes que enfrenten el milenio con propuestas reales de cambio. Los dos partidos de siempre son incapaces institucionalmente de producir ese tipo de líderes por su sumisión a los intereses estadounidenses y su resignación de administrar la colonia. El clamor del prócer Ramón Emeterio Betances luego de la invasión de 1898 resuena en el tiempo con mayor fuerza que nunca: “¿qué les pasa a los puertorriqueños, que no se rebelan?”

* El autor es Catedrático Asociado de Ciencia Política en el Recinto de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico.

5 feb. 2014

MINH: Crédito fue degradado por el modelo económico “agotado”

Dr. Héctor L. Pesquera
Copresidente MINH
El MINH indicó que “el Gobierno debe considerar la aplicación de una moratoria inmediata del pago de los intereses multimillonarios sobre la deuda”

Por El Nuevo Día

El modelo económico “agotado” fue lo que provocó que la agencia crediticia Standard & Poors degradara el crédito de Puerto Rico a especulativo o chatarra, indicó el comité ejecutivo del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH), liderado por el doctor Héctor Pesquera.

Según afirmaron en comunicación escrita, “la deplorable condición en que se encuentra la economía de Puerto Rico es consecuencia directa de la crisis estructural de un modelo agotado e inservible, implantado hace más de seis décadas, en el marco del Estado Libre Asociado”.

“Las medidas tomadas por diversas administraciones durante las pasadas décadas han agravado progresivamente la situación, generando desempleo, aumentando la deuda pública y privada y forzando a la emigración de cientos de miles de compatriotas”, añadieron.

El MINH indicó que urge reestructurar la deuda pública, que supera los $70,000 millones. Además, pidió identificar otros mercados de préstamos posibles, sobre todo en la banca latinoamericana y caribeña.

“El Gobierno debe considerar la aplicación de una moratoria inmediata del pago de los intereses multimillonarios sobre la deuda, que posibilite alguna liquidez a la deteriorada economía del país”, indicaron.

Agregaron que “en todo caso, estamos ante una crisis profunda del modelo colonial, del cual se benefician unos pocos mientras la mayoría del pueblo sufre las consecuencias”.

4 feb. 2014

¿Quién modela la cordura en la colonia?

Por Lilliana García Arroyo
“Estados Unidos es una sociedad que se cuajó fomentando el odio y el miedo y eso no ha cambiado… Mientras eso no cambie, éste es un país triste.”
Oscar López Rivera
Claridad, 27 de junio al 3 de julio de 2013, pág. 8

El DSM-5 salió por fin en mayo del 2013. (Estas son las siglas en inglés del manual de diagnósticos de condiciones mentales preparado por la Asociación de Psiquiatras de Estados Unidos.) Luego de la expectativa que provocaran los borradores que se dieran a conocer durante el periodo preparatorio, parecería que su aparición oficial ha provocado poco ruido. Se trata de un libro triste. Todo manual que trata sobre diagnósticos de condiciones mentales es de esperarse  que lo sea. Este es  dos veces  triste porque lo ha producido un país triste. Las palabras citadas al comienzo de este artículo pertenecen al prisionero político puertorriqueño con el encierro más largo en las mazmorras estadounidenses entre todos los prisioneros políticos puertorriqueños y de la gran mayoría de prisioneros políticos en el mundo en prisiones de otros países. Lleva 32 años en prisión. Nació en un pueblo de Puerto Rico (San Sebastián) pero se mudó a Estados Unidos a los catorce años. Estudió y trabajó en esa nación y fue a pelear en la Guerra de Vietnam luego de lo cual fue condecorado. A su regreso dedicó su vida a mejorar las condiciones de vida de los emigrados boricuas y a la lucha por la independencia de Puerto Rico. Nadie más apropiado que él para entender la psiquis de esa sociedad. Volveremos sobre esto. 

Por muchos años nuestros profesionales de salud mental en Puerto Rico han trabajado con los problemas mentales bajo los conceptos desarrollados en Estados Unidos y que quedaron impresos en manuales a partir del 1952 cuando se publicó el DSM-1, cuyo contenido estaba muy influenciado por las experiencias de la Segunda Guerra Mundial y de un manual preexistente que utilizaba la Marina de Guerra de Estados Unidos. Los conceptos se fundamentaban en la teoría psicoanalítica de Sigmund Freud. Desde entonces se han publicado otras cuatro versiones, algunas de ellas con revisiones.(1) Los cambios que se han efectuado aún adolecen de un buen punto de referencia sobre lo que constituye precisamente la salud mental buena o la cordura aunque se abandonó hace tiempo el modelo psicoanalítico. Así que la normalidad es la ausencia de anormalidad y vaya y busque la lista a ver si puede tener algo de lo que resulta “anormal”. De no tenerlo usted es “normal”.(2)

Entre los propulsores de un punto de vista alternativo al cual hemos aludido, quizás el más connotado hasta el momento es Viktor Frankl (qpd), neurólogo y psiquiatra austriaco, quien estuvo preso en varios campos de concentración nazi y sobrevivió el holocausto. Frankl ya contaba con su preparación académica antes de que lo internaran en los campamentos nazis y había trabajado con éxito con personas deprimidas  y con el suicidio. Perdió a su esposa y otros familiares en el holocausto y son sus experiencias como prisionero lo que lo lleva a escribir su obra más célebre y conocida, Man’s search for meaning.(3) En síntesis muy apretada, Frankl propone que la cordura la posee quien le encuentra un sentido a la vida, aun en las circunstancias más extremas. Varias generaciones de psicólogos en Puerto Rico tuvimos este libro como un clásico y no es para menos. Luego de su liberación, Frankl escribió otros libros, logró empleos, muchos reconocimientos y dio a conocer su modelo de psicoterapia, la logoterapia. El problema que presentó su inserción para los puertorriqueños que estudiaban psicología no es el conocimiento de su figura como tal y de los conceptos que legó los cuales son una contribución innegable, sino de nuestra invisibilidad como pueblo y el obviar los ejemplos de fortaleza humana en nuestra historia como si para aprender sobre ésta hubiera que recurrir al holocausto como algo lejano y fabuloso, fuera de nuestro alcance. Ese es el problema, problema cuyo carácter es político: la condición colonial.

Durante la Segunda Guerra Mundial, los puertorriqueños participaron masivamente en la misma mientras sufrían la discriminación practicada entonces abiertamente por el Ejército de Estados Unidos. Se calcula que 65034 boricuas sirvieron en las Fuerzas Armadas de Estados Unidos durante esa guerra y se registraron 2684 bajas entre muertos y heridos.(4) En  el 1942 la Marina de Guerra comenzó la expropiación de cientos de  viequenses para dar paso a las operaciones de la enorme base conocida como Roosevelt Roads en terrenos de la costa oriental de Puerto Rico, además de otras bases e instalaciones del gobierno de Estados Unidos que  ocuparon los mejores terrenos de Puerto Rico.(5) La memoria de esta cuota altísima de sacrificio se desvanece excepto el llamado Día del Veterano y  jamás se vincula con la contribución tanto a la sobrevivencia de las víctimas del holocausto como a la prosperidad que muchos de los sobrevivientes disfrutaron posteriormente. Romper el hilo de la historia y su causalidad es una afrenta tanto a la psiquis como a la cordura porque no hay posibilidad de encontrarle sentido a la experiencia. 

“Cada generación, dentro de una relativa opacidad, tiene que descubrir su misión, cumplirla o traicionarla.”(6) Estas palabras de Frantz Fanon, quien logró vincular los indicadores psiquiátricos  con el proceso de colonización, tienen su contraparte. Si cada generación debe descubrir su misión, el imperio utilizará todos sus recursos para cancelar, derrotar o desvirtuar esa misión en sus colonias. Es de esperarse la utilización de la tortura mental, el intento de desestabilizar  la psiquis y  la representación al pueblo como enajenados, de aquellos más visiblemente comprometidos con cualquier proyecto que amenace con erosionar su poder. Quizás el ejemplo más contundente de esto en la lucha por la descolonización de Puerto Rico es Don Pedro Albizu Campos, máximo exponente de la lucha nacionalista en Puerto Rico entre 1930 a 1965.

Richard Godfrey, jefe de la Oficina del FBI en San Juan sugirió en un memorando a sus jefes, el cual se encontró en  las carpetas que le levantara esa agencia a Albizu, hacerle llegar el rumor a este de que en el Partido Nacionalista de Puerto Rico se hablaba de que lo habían reemplazado en la presidencia, para provocarle locura pues asumía que tal cosa lo heriría profundamente en su orgullo.(7) Es precisamente mientras el entonces gobernador Luis Muñoz Marín ordenaba un examen psiquiátrico que resultó ser infame, que dicho agente del FBI elucubraba estas ideas.(8) Como si esto fuera poco, mientras Albizu denunciaba que lo estaban irradiando y lo tildaban de loco, esas mismas personas  de la oficialidad colonial apoyaban experimentos de naturaleza parecida y no se daban por enterado de otros experimentos en Estados Unidos  que se destacaban en la prensa de Puerto Rico.(9)

En memorandos escritos por diversos agentes encontrados en las carpetas de Juan Mari Brás, líder independentista, reconocido internacionalmente y fundador de varias organizaciones, estos demostraban el regocijo de los agentes ante la depresión severa que Juan Mari sufriera en el 1976, el año en que su hijo, Santiago (Chagui) Mari Pesquera fue asesinado. Uno de los agentes a cargo del FBI en San Juan indica en un memorando que “no es por alabarse”, pero que las actividades del FBI contribuyeron a dicha condición. Otro relato de un incidente de naturaleza similar alude a una carta anónima como causante de un ataque al corazón que sufrió Juan Mari en el 1964.(10)

Las autoridades del gobierno de Estados Unidos explicaron como un suicidio el asesinato de Angel Rodríguez Cristóbal en el 1979, militante de la Liga Socialista de Puerto Rico, quien cumplía seis meses de cárcel en Tallahassee por entrar a terrenos usurpados por la Marina de Guerra en Vieques. Este asesinato implicó una vuelta de llave novedosa hasta ese momento en las tácticas represivas del imperio, dado que se trataba de un prisionero que habían trasladado desde Puerto Rico a cumplir en Estados Unidos por un delito menos grave.(11) Hubo poco o ningún disimulo que se trató de un asesinato debido a los golpes que evidenciaba y otras circunstancias que rodearon el crimen. Las autoridades no permitieron una investigación dentro de la cárcel ni que se interrogara a posibles testigos.(12) El hecho de que ocurriera dentro de una prisión federal abrió la puerta y sentó precedente a ejecuciones extrajudiciales, algo que repetirían sin disimulo años más tarde con el asesinato de Feliberto Ojeda Ríos en el pueblo de Hormigueros. 

El DSM-5 dará continuidad a la lista de carencias y excesos que demarcan la ausencia de cordura. Seguirá repartiendo tristezas dentro de un país triste. Solamente las raíces profundas de la experiencia vivida con sentido de propósito puede darnos la clave sobre la naturaleza de lo que constituye cordura. Solamente si la tomamos desde nuestra propia realidad de pueblo, tan valiente, digna y significativa como la que representó Viktor Frankl. De hecho, para que la lectura de Frankl tenga sentido, tiene que contemplarse a la luz de la nuestra y no ser un mero apéndice teórico de una experiencia extraña, admirable pero inaccesible. Esa de la cual habló Frankl y que tenemos a manos llenas en las cartas de Oscar López Rivera(13) y en las respuestas de Albizu ante la continua represión. Y en la vida de Ángel Rodríguez Cristóbal y su hermosa relación con otro militante no vidente.(14) Y que no niega el contexto histórico y político como no lo niega, más bien lo resalta, la experiencia de Frankl, ya que sin dicho contexto, el relato no tendría sentido. Nuestros cursos de Psicología tienen mucho de donde escoger. Frantz Fanon dio el campanazo inicial hace ya medio siglo. Ya es hora de entender la cordura.

La autora es psicóloga. 


Notas

1 Ver John S. Wilkins (24 de diciembre de 1212) Classification and the DSM. Recuperado de  evolvingthoughts.net/2012/12/classification-and-the-dsm/‎ el 6 de abril de 2013.

2 Ver John Horgan (4 de mayo del 2013) Horgan Psychiatry in Crisis! Mental Health Director Rejects Psychiatric “Bible” and Replaces With… Nothing, Scientific American. Recuperado de  blogs.scientificamerican.com/.../psychiatry-in-crisis-mental-health-direct el 29 de octubre de 2013. El DDSM-5 enfrenta el rechazo de la NIMH para asignar fondos de acuerdo al manual.  Obama separó una gran cantidad para estudiar el cerebro, marcadores biológicos y otros indicadores propios de las neurociencias. Ver Nicholas West (8 de abril del 2013) Neurociencia, el Proyecto BRAIN de Obama y el control militar de la mente, Rebelión. Recuperado de www.rebelion.org/noticia.php?id=166388‎ el 8 de abril de 2013.

3 Ver Viktor Frankl, Man’s search for meaning: An introduction to logotherapy, Boston: Beacon Press, 1992.

4 Ver Che Paralitici, No quiero mi cuerpo para tambor: El Servicio Militar Obligatorio en Puerto Rico, Ediciones Puerto, San Juan, 1998, pág. 223-224.

5 Ver Arturo Meléndez, La batalla de Vieques. Río Piedras: Editorial Edil, 2000, pág.48-50.

6 Ver Frantz Fanon, Los condenados de la tierra  [traducción Julieta Campos],  México D.F.: Fondo de Cultura Económica, 1963, pág. 102.

7 Ver Pedro Aponte Vázquez, Locura por decreto: el papel de Luis Muñoz Marín y José Trías Monge en el diagnóstico de locura de don Pedro Albizu Campos. San Juan: Publicaciones RENÉ, 2005, 2009 (1ra edición 1994), pág. 31-32.

8 Ver Pedro Aponte Vázquez, op cit., pág.39-40. Aponte cita el análisis que preparara en marzo del 1994  el Dr. Víctor Lladó sobre el informe de la evaluación psiquiátrica a Albizu del Dr. Luis M. Morales que le realizara el 23 de septiembre de 1953, Día del Grito de Lares, efemérides para los independentistas. Aponte cita este análisis y añade otros aspectos históricos. En resumen, indica que el lugar en que se efectuara, el cual fue la celda, la presencia de otras seis personas, dos de ellos reporteros, el uso de treta y engaño pues Albizu no había consentido a dicho examen, el hecho de que no se permitió al abogado de Albizu  asistir y la elección de la fecha apuntan a una contundente represión  política. Sobre las efemérides se puede observar cierta constancia ya que el FBI asesinó a Filiberto Ojeda Ríos un 23 de septiembre de 2005. Igualmente la peor masacre al movimiento nacionalista se la infligieron un Domingo de Ramos en el 1937, fecha muy atesorada por todo el pueblo puertorriqueño con hondas raíces cristianas. Éstos y otros eventos similares a lo largo de nuestra historia apuntan a tortura mental dirigida a los luchadores independentistas y al pueblo en general.

9 Ver Pedro Aponte Vázquez, op cit., pág. 61. El autor reproduce una noticia de El Imparcial, del 23 de octubre de 1953, justo un mes después del diagnóstico de locura que le adjudicaron a Albizu. En dicha noticia se da cuenta de un experimento con confinados de una cárcel de Lemont, Illinois, a quienes le daban a tomar agua con radio para determinar hasta cual grado el organismo tolera la radioactividad. En la misma noticia se alude a otros experimentos con fines similares. Ver Arturo Meléndez, op cit., pág. 102-104. Muñoz adjudicó una partida de $5 000 entre el 1951 al 1954 a una oficina de investigación naval ubicada en la UPR, Recinto de Rio Piedras, la cual estudiaba la radiación de los rayos cósmicos. Este autor también cita fuentes que dan cuenta del interés de la Marina de Guerra de experimentar con microondas en diversos lugares de Estados Unidos, e investigar los niveles que el organismo humano puede tolerar.  

10 Ver Paul Wolf, COINTELPRO: The untold American story. Recuperado de  www.whale.to/b/wolf_coin.html‎ en el 23 de octubre de 2013.

11 Ver Che Paraliticci, Sentencia impuesta: 100 años de encarcelamiento por la independencia de Puerto Rico, Ediciones Puerto, San Juan, Puerto Rico, 2004, pág.314.  Los Young Lords fueron víctimas de asesinatos en las prisiones en Estados Unidos,  específicamente Julio Roldán apareció muerto en octubre de 1970. 

12 Ver “Angel Rodríguez Cristobal”. Recuperado de www.verdadyjusticia.net/index.php?...id  el 15 de octubre de 2013. Ver Arturo Meléndez, op cit.,  pág.157-160. A diferencia de los otros asesinatos políticos, que ocurrieron en la década del 1970, (Antonia Martínez, Chagui Mari, Carlos Muñiz Varela, Arnaldo Darío Rosado, Carlos Soto Arriví, Rafael Caballero) Angel Rodríguez era el único que se encontraba bajo custodia de las autoridades federales. Ver FBI encubre asesinato de Angel Rodríguez Cristobal, Pensamiento Crítico, enero-febrero, 1980, pág.11-12. Hubo una carta que un mes antes del asesinato de Angel Rodríguez Cristobal  enviaron un grupo de presos latinos al entonces Comisionado Residente  en Washington, Baltasar Corrada, alertando de las condiciones extremadamente abusivas para los presos latinos en Tallahassee. En noviembre 30, 1979, enviaron otra, dando detalles de las horas antes del crimen e indicando el nombre de un prisionero con información sobre esa noche. La investigación oficial de esa institución que se “auto investigó”, no lo entrevistó.

13 Desde el 7 de septiembre de 2013, El Nuevo Día publica semanalmente una carta de Oscar López Rivera dirigidas a su nieta, Karina. Las mismas son un testimonio contundente de ternura, fortaleza y humor. Oscar apenas ha podido compartir de forma breve y esporádica con su nieta, hoy una joven universitaria.

14 Ver Juan Antonio Corretjer, “El hombre y su enemigo” (24 de diciembre de 1979) El  Nuevo Día. Corretjer describe la relación de apoyo y camaradería entre Angel Rodríguez y el militante no vidente de la LSP, Manuel Padilla, para quien Angel fue lazarillo.

(Tomado de Claridad)

2 feb. 2014

Los medios y la II Cumbre de la CELAC


Por Juan Manuel Karg

Diversos mandatarios de la región denunciaron en los últimos días que los grandes medios de comunicación a escala internacional ocultaron el éxito de la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, realizada en La Habana, Cuba. Incluso algunos medios privados latinoamericanos que si dieron cobertura al tema, como ABC de Paraguay o La Nación de Argentina, editorializaron abiertamente contra la reunión, vilipendiando el papel de Cuba en la CELAC y atacando su rol de presidencia pro témpore. ¿Qué intereses hay tras los intentos de “acallar” a la reunión más importante del 2014 para nuestro continente?

Mucho se ha dicho y escrito sobre la denominada “guerra de cuarta generación”. Se trata de confrontaciones no bélicas, donde se utilizan herramientas poderosas como los medios masivos de comunicación para conseguir determinado rédito. Influenciar la opinión pública por un fin, es el eje nodal de este pensamiento. Así, muchas veces se visualiza un “eje del mal”: la tarea consiste en desgastar, erosionar, al enemigo. Con tal motivo se ha llegado a resultados escalofriantes: llamados a magnicidio sobre jefes de Estado, intentos de desestabilización bajo la premisa de advertir que un gobierno puede no llegar al final de su mandato, etc. Estos son ataques frontales.

Sin embargo, también existe ocultamiento de información como parte de esa misma premisa: la reciente cumbre de la CELAC, en La Habana, Cuba, fue ninguneada por la “mass media” internacional, tal como denunciaron Nicolás Maduro y Cristina Fernández, entre otros jefes de Estado. ¿Cómo eludir informar sobre una reunión de comitivas de 33 países, con la presencia de 29 presidentes, que trataron importantes temas para el futuro de nuestro continente? Al parecer, todo se puede con una premisa: el rechazo a la acción de los gobiernos posneoliberales, en especial aquellos que más “centralización” estatal han desplegado en diversas áreas estratégicas, o que más alejados ideológicamente han estado de los centros de poder.

Otros medios, más tradicionales, han preferido dar cuenta de lo sucedido. En esto se han diferenciado, aunque han sistemáticamente falseado los hechos. Es decir, (des) informaron, algo tan (o más) grave que el ocultamiento al que hacíamos referencia antes. El caso de ABC de Paraguay fue emblemático: en su editorial del 29 de enero, denunció que por propuesta de Cuba la cumbre evitaba hablar de democracia y derechos humanos. Sin embargo, este medio privado prefirió luego no citar la “Declaración de La Habana”, donde -antes del punto número uno!- se afirma la necesidad de fortalecer “nuestras democracias y todos los derechos humanos para todos”. ¿Qué sucedió? Por tener preestablecido que quería informar, ABC evitó dar cuenta del desarrollo de los hechos, que confirmaron precisamente lo contrario. ¿Este medio reconoció el error? Claro que no.

El caso de La Nación tuvo aristas similares. El conservador diario argentino afirmó que la cumbre “se limitó a la retórica”. ¿Existe algo menos retórico que avanzar en un plan contra la pobreza que sufre más de 50 millones de latinoamericanos y caribeños?. A su vez, La Nación se quejó porque la Celac destacó "el derecho inalienable de todo Estado a elegir su sistema político, económico y social". ¿Existe algo más retrógrado que no permitir el derecho a la libre autodeterminación de los pueblos de nuestro continente en pleno Siglo XXI, en momentos en que la injerencia externa -y en especial de parte de las grandes potencias mundiales- se acrecienta sobre nuestras naciones?

El trasfondo del ataque (y también de la propia ausencia de información) de parte de los grandes medios masivos de comunicación de nuestro continente -y también a escala mundial- tiene que ver con intentar erosionar lo conseguido en esta II Cumbre de la CELAC en La Habana. No fue poco: se avanzó en una agenda autónoma para 2014, se definió luchar contra la pobreza y la exclusión en nuestro continente, y se abordó imprescindibles temas de la soberanía de nuestros pueblos (Puerto Rico y su independencia, la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, y el apoyo a Ecuador contra la transnacional contaminante Chevron). En definitiva, lo que existíó tras la cobertura mediática fue una confrontación de proyectos: los medios masivos de nuestro continente ocultaron (o falsearon) información porque también fueron parte del grupo de “perdedores” de la II Cumbre de la CELAC.

El autor es licenciado en Ciencia Política UBA e Investigador del Centro Cultural de la Cooperación.

República Dominicana niega ingreso a catedrático puertorriqueño

Julia de Burgos
Por Maritza Díaz Alcaide
Primera Hora

Autoridades de inmigración de la República Dominicana le denegaron la entrada a ese país a un intelectual y catedrático puertorriqueño pese a que su madre, ya fallecida, era de nacionalidad dominicana.

El profesor Federico Cintrón Fiallo quiere entrar al vecino país para participar de la conmemoración del centenario del nacimiento de la poeta Julia de Burgos.

Sobre el doctor Cintrón Fiallo pesa un impedimento de entrada a la República Dominicana, sin que se conozcan las causas de la medida, se publicó en la prensa dominicana. 

Cintrón Fiallo -que posee un doctorado en Educación Universidad Complutense de Madrid- ha estado intentando, a través del Comité de Derechos Civiles de la República Dominicana y los organizadores del evento, que se le levante la veda, sin éxito alguno por el momento.

Cintrón Fiallo es hijo de la también poeta dominicana Thelma Fiallo, considerada una de las amigas más cercanas de Julia de Burgos.

La prima de Cintrón Fiallo, Sonia Fiallo, en una carta dirigida al diario El Nacional, le atribuyó la negativa de las autoridades dominicanas a las críticas que el profesor pronunció en contra de la sentencia del Tribunal Constitucional del vecino país que no reconoce la nacionalidad de los dominicanos de ascendencia haitiana.

En entrevista con Primera Hora, el profesor dijo que también cree que no lo dejan entrar a República Dominicana por su posición contra la decisión del Tribunal en el tema de los ciudadanos haitianos. Señaló que en octubre participó de una protesta frente al Consulado Dominicano en Puerto Rico y luego, en el mismo mes de octubre, intentó entrar al vecino país y lo deportaron.

Antes no había tenido problemas al viajar a la patria de su madre.

Cintrón Fiallo nació en Puerto Rico y siempre había entrado a República Dominicano como extranjero.

El profesor es uno de los invitados especiales al homenaje que se le rendirá a Julia de Burgos del 5 al 7 de febrero

En el seminario internacional se desvelará una estatua de De Burgos y se emitirá un sello conmemorativo de la poeta.

1 feb. 2014

Psicólogas se unen al reclamo de liberación de Oscar López Rivera

 Por Lyanne Meléndez García
Inter News Service

San Juan, 26 ene (INS).- Con una exhortación a cambiar el sistema carcelario, un grupo de psicólogas se unió hoy al reclamo que mes tras mes realizan 32 mujeres en el puente Dos Hermanos en la entrada de San Juan para pedir la liberación del prisionero político puertorriqueño Oscar López Rivera, quien lleva 32 años en cárceles de Estados Unidos.

Convocadas por el colectivo “Mujeres, 32 por Oscar ¡Hasta su regreso!” las psicólogas prepararon consignas especiales para sentir como “las sicólogas marchando, por Oscar siguen luchando” y “con tu lucha y resistencia, nos elevas la conciencia”.

La presidenta de la Asociación de Psicología de Puerto Rico (APPR), Sheilla Rodríguez Medina, hizo una reflexión sobre el sistema de justicia de Puerto Rico y Estados Unidos al mencionar profesionales como John Rawls y Michel Foucault, así como al plantear que ambos países se encuentran entre los que tienen mayor tasa de encarcelamiento a nivel mundial.

“El aprisionamiento de Oscar por 32 años, de los cuales más de una tercera parte ha estado en aislamiento, es un recordatorio de cómo el sistema en que vivimos opera y cómo, si queremos lograr la justicia y la equidad en la población, tenemos que cambiar el sistema”, expresó Rodríguez Medina durante su mensaje.

Manifestó que “el efecto de su resiliencia le trasciende, provoca en aquellos que estamos del supuesto lado de la libertad, una reflexión sobre nuestro propio aprisionamiento”.

En tal sentido, la Presidenta de la APPR subrayó que “nuestra historia como nación y nuestra relación política-económica con los Estados Unidos de América, nunca ha estado cimentada en la equidad (por lo que) la encarcelación de Oscar es un recordatorio de esta realidad”.

Por espacio de 32 minutos, además del mensaje de la portavoz de las psicólogas, las mujeres portaban carteles de colores alusivos a la liberación del preso político puertorriqueño y entonaban estribillos como “a su nieta prometemos, que esta lucha ganaremos; que a su casa volverá y ese abrazo se dará”.

Al final, cantaron frente al mar La Borinqueña revolucionaria con el puño levantado.

Clarisa López Ramos agradeció a las psicólogas por participar del movimiento por la liberación de su padre, que ya lleva meses en busca de un indulto del presidente estadounidense Barack Obama.

Esta es la única opción que resta para que López Rivera pueda salir en libertad, de lo contrario tendría que esperar 10 años más en lo que se considera un ensañamiento de las autoridades norteamericanas.