4 feb. 2014

¿Quién modela la cordura en la colonia?

Por Lilliana García Arroyo
“Estados Unidos es una sociedad que se cuajó fomentando el odio y el miedo y eso no ha cambiado… Mientras eso no cambie, éste es un país triste.”
Oscar López Rivera
Claridad, 27 de junio al 3 de julio de 2013, pág. 8

El DSM-5 salió por fin en mayo del 2013. (Estas son las siglas en inglés del manual de diagnósticos de condiciones mentales preparado por la Asociación de Psiquiatras de Estados Unidos.) Luego de la expectativa que provocaran los borradores que se dieran a conocer durante el periodo preparatorio, parecería que su aparición oficial ha provocado poco ruido. Se trata de un libro triste. Todo manual que trata sobre diagnósticos de condiciones mentales es de esperarse  que lo sea. Este es  dos veces  triste porque lo ha producido un país triste. Las palabras citadas al comienzo de este artículo pertenecen al prisionero político puertorriqueño con el encierro más largo en las mazmorras estadounidenses entre todos los prisioneros políticos puertorriqueños y de la gran mayoría de prisioneros políticos en el mundo en prisiones de otros países. Lleva 32 años en prisión. Nació en un pueblo de Puerto Rico (San Sebastián) pero se mudó a Estados Unidos a los catorce años. Estudió y trabajó en esa nación y fue a pelear en la Guerra de Vietnam luego de lo cual fue condecorado. A su regreso dedicó su vida a mejorar las condiciones de vida de los emigrados boricuas y a la lucha por la independencia de Puerto Rico. Nadie más apropiado que él para entender la psiquis de esa sociedad. Volveremos sobre esto. 

Por muchos años nuestros profesionales de salud mental en Puerto Rico han trabajado con los problemas mentales bajo los conceptos desarrollados en Estados Unidos y que quedaron impresos en manuales a partir del 1952 cuando se publicó el DSM-1, cuyo contenido estaba muy influenciado por las experiencias de la Segunda Guerra Mundial y de un manual preexistente que utilizaba la Marina de Guerra de Estados Unidos. Los conceptos se fundamentaban en la teoría psicoanalítica de Sigmund Freud. Desde entonces se han publicado otras cuatro versiones, algunas de ellas con revisiones.(1) Los cambios que se han efectuado aún adolecen de un buen punto de referencia sobre lo que constituye precisamente la salud mental buena o la cordura aunque se abandonó hace tiempo el modelo psicoanalítico. Así que la normalidad es la ausencia de anormalidad y vaya y busque la lista a ver si puede tener algo de lo que resulta “anormal”. De no tenerlo usted es “normal”.(2)

Entre los propulsores de un punto de vista alternativo al cual hemos aludido, quizás el más connotado hasta el momento es Viktor Frankl (qpd), neurólogo y psiquiatra austriaco, quien estuvo preso en varios campos de concentración nazi y sobrevivió el holocausto. Frankl ya contaba con su preparación académica antes de que lo internaran en los campamentos nazis y había trabajado con éxito con personas deprimidas  y con el suicidio. Perdió a su esposa y otros familiares en el holocausto y son sus experiencias como prisionero lo que lo lleva a escribir su obra más célebre y conocida, Man’s search for meaning.(3) En síntesis muy apretada, Frankl propone que la cordura la posee quien le encuentra un sentido a la vida, aun en las circunstancias más extremas. Varias generaciones de psicólogos en Puerto Rico tuvimos este libro como un clásico y no es para menos. Luego de su liberación, Frankl escribió otros libros, logró empleos, muchos reconocimientos y dio a conocer su modelo de psicoterapia, la logoterapia. El problema que presentó su inserción para los puertorriqueños que estudiaban psicología no es el conocimiento de su figura como tal y de los conceptos que legó los cuales son una contribución innegable, sino de nuestra invisibilidad como pueblo y el obviar los ejemplos de fortaleza humana en nuestra historia como si para aprender sobre ésta hubiera que recurrir al holocausto como algo lejano y fabuloso, fuera de nuestro alcance. Ese es el problema, problema cuyo carácter es político: la condición colonial.

Durante la Segunda Guerra Mundial, los puertorriqueños participaron masivamente en la misma mientras sufrían la discriminación practicada entonces abiertamente por el Ejército de Estados Unidos. Se calcula que 65034 boricuas sirvieron en las Fuerzas Armadas de Estados Unidos durante esa guerra y se registraron 2684 bajas entre muertos y heridos.(4) En  el 1942 la Marina de Guerra comenzó la expropiación de cientos de  viequenses para dar paso a las operaciones de la enorme base conocida como Roosevelt Roads en terrenos de la costa oriental de Puerto Rico, además de otras bases e instalaciones del gobierno de Estados Unidos que  ocuparon los mejores terrenos de Puerto Rico.(5) La memoria de esta cuota altísima de sacrificio se desvanece excepto el llamado Día del Veterano y  jamás se vincula con la contribución tanto a la sobrevivencia de las víctimas del holocausto como a la prosperidad que muchos de los sobrevivientes disfrutaron posteriormente. Romper el hilo de la historia y su causalidad es una afrenta tanto a la psiquis como a la cordura porque no hay posibilidad de encontrarle sentido a la experiencia. 

“Cada generación, dentro de una relativa opacidad, tiene que descubrir su misión, cumplirla o traicionarla.”(6) Estas palabras de Frantz Fanon, quien logró vincular los indicadores psiquiátricos  con el proceso de colonización, tienen su contraparte. Si cada generación debe descubrir su misión, el imperio utilizará todos sus recursos para cancelar, derrotar o desvirtuar esa misión en sus colonias. Es de esperarse la utilización de la tortura mental, el intento de desestabilizar  la psiquis y  la representación al pueblo como enajenados, de aquellos más visiblemente comprometidos con cualquier proyecto que amenace con erosionar su poder. Quizás el ejemplo más contundente de esto en la lucha por la descolonización de Puerto Rico es Don Pedro Albizu Campos, máximo exponente de la lucha nacionalista en Puerto Rico entre 1930 a 1965.

Richard Godfrey, jefe de la Oficina del FBI en San Juan sugirió en un memorando a sus jefes, el cual se encontró en  las carpetas que le levantara esa agencia a Albizu, hacerle llegar el rumor a este de que en el Partido Nacionalista de Puerto Rico se hablaba de que lo habían reemplazado en la presidencia, para provocarle locura pues asumía que tal cosa lo heriría profundamente en su orgullo.(7) Es precisamente mientras el entonces gobernador Luis Muñoz Marín ordenaba un examen psiquiátrico que resultó ser infame, que dicho agente del FBI elucubraba estas ideas.(8) Como si esto fuera poco, mientras Albizu denunciaba que lo estaban irradiando y lo tildaban de loco, esas mismas personas  de la oficialidad colonial apoyaban experimentos de naturaleza parecida y no se daban por enterado de otros experimentos en Estados Unidos  que se destacaban en la prensa de Puerto Rico.(9)

En memorandos escritos por diversos agentes encontrados en las carpetas de Juan Mari Brás, líder independentista, reconocido internacionalmente y fundador de varias organizaciones, estos demostraban el regocijo de los agentes ante la depresión severa que Juan Mari sufriera en el 1976, el año en que su hijo, Santiago (Chagui) Mari Pesquera fue asesinado. Uno de los agentes a cargo del FBI en San Juan indica en un memorando que “no es por alabarse”, pero que las actividades del FBI contribuyeron a dicha condición. Otro relato de un incidente de naturaleza similar alude a una carta anónima como causante de un ataque al corazón que sufrió Juan Mari en el 1964.(10)

Las autoridades del gobierno de Estados Unidos explicaron como un suicidio el asesinato de Angel Rodríguez Cristóbal en el 1979, militante de la Liga Socialista de Puerto Rico, quien cumplía seis meses de cárcel en Tallahassee por entrar a terrenos usurpados por la Marina de Guerra en Vieques. Este asesinato implicó una vuelta de llave novedosa hasta ese momento en las tácticas represivas del imperio, dado que se trataba de un prisionero que habían trasladado desde Puerto Rico a cumplir en Estados Unidos por un delito menos grave.(11) Hubo poco o ningún disimulo que se trató de un asesinato debido a los golpes que evidenciaba y otras circunstancias que rodearon el crimen. Las autoridades no permitieron una investigación dentro de la cárcel ni que se interrogara a posibles testigos.(12) El hecho de que ocurriera dentro de una prisión federal abrió la puerta y sentó precedente a ejecuciones extrajudiciales, algo que repetirían sin disimulo años más tarde con el asesinato de Feliberto Ojeda Ríos en el pueblo de Hormigueros. 

El DSM-5 dará continuidad a la lista de carencias y excesos que demarcan la ausencia de cordura. Seguirá repartiendo tristezas dentro de un país triste. Solamente las raíces profundas de la experiencia vivida con sentido de propósito puede darnos la clave sobre la naturaleza de lo que constituye cordura. Solamente si la tomamos desde nuestra propia realidad de pueblo, tan valiente, digna y significativa como la que representó Viktor Frankl. De hecho, para que la lectura de Frankl tenga sentido, tiene que contemplarse a la luz de la nuestra y no ser un mero apéndice teórico de una experiencia extraña, admirable pero inaccesible. Esa de la cual habló Frankl y que tenemos a manos llenas en las cartas de Oscar López Rivera(13) y en las respuestas de Albizu ante la continua represión. Y en la vida de Ángel Rodríguez Cristóbal y su hermosa relación con otro militante no vidente.(14) Y que no niega el contexto histórico y político como no lo niega, más bien lo resalta, la experiencia de Frankl, ya que sin dicho contexto, el relato no tendría sentido. Nuestros cursos de Psicología tienen mucho de donde escoger. Frantz Fanon dio el campanazo inicial hace ya medio siglo. Ya es hora de entender la cordura.

La autora es psicóloga. 


Notas

1 Ver John S. Wilkins (24 de diciembre de 1212) Classification and the DSM. Recuperado de  evolvingthoughts.net/2012/12/classification-and-the-dsm/‎ el 6 de abril de 2013.

2 Ver John Horgan (4 de mayo del 2013) Horgan Psychiatry in Crisis! Mental Health Director Rejects Psychiatric “Bible” and Replaces With… Nothing, Scientific American. Recuperado de  blogs.scientificamerican.com/.../psychiatry-in-crisis-mental-health-direct el 29 de octubre de 2013. El DDSM-5 enfrenta el rechazo de la NIMH para asignar fondos de acuerdo al manual.  Obama separó una gran cantidad para estudiar el cerebro, marcadores biológicos y otros indicadores propios de las neurociencias. Ver Nicholas West (8 de abril del 2013) Neurociencia, el Proyecto BRAIN de Obama y el control militar de la mente, Rebelión. Recuperado de www.rebelion.org/noticia.php?id=166388‎ el 8 de abril de 2013.

3 Ver Viktor Frankl, Man’s search for meaning: An introduction to logotherapy, Boston: Beacon Press, 1992.

4 Ver Che Paralitici, No quiero mi cuerpo para tambor: El Servicio Militar Obligatorio en Puerto Rico, Ediciones Puerto, San Juan, 1998, pág. 223-224.

5 Ver Arturo Meléndez, La batalla de Vieques. Río Piedras: Editorial Edil, 2000, pág.48-50.

6 Ver Frantz Fanon, Los condenados de la tierra  [traducción Julieta Campos],  México D.F.: Fondo de Cultura Económica, 1963, pág. 102.

7 Ver Pedro Aponte Vázquez, Locura por decreto: el papel de Luis Muñoz Marín y José Trías Monge en el diagnóstico de locura de don Pedro Albizu Campos. San Juan: Publicaciones RENÉ, 2005, 2009 (1ra edición 1994), pág. 31-32.

8 Ver Pedro Aponte Vázquez, op cit., pág.39-40. Aponte cita el análisis que preparara en marzo del 1994  el Dr. Víctor Lladó sobre el informe de la evaluación psiquiátrica a Albizu del Dr. Luis M. Morales que le realizara el 23 de septiembre de 1953, Día del Grito de Lares, efemérides para los independentistas. Aponte cita este análisis y añade otros aspectos históricos. En resumen, indica que el lugar en que se efectuara, el cual fue la celda, la presencia de otras seis personas, dos de ellos reporteros, el uso de treta y engaño pues Albizu no había consentido a dicho examen, el hecho de que no se permitió al abogado de Albizu  asistir y la elección de la fecha apuntan a una contundente represión  política. Sobre las efemérides se puede observar cierta constancia ya que el FBI asesinó a Filiberto Ojeda Ríos un 23 de septiembre de 2005. Igualmente la peor masacre al movimiento nacionalista se la infligieron un Domingo de Ramos en el 1937, fecha muy atesorada por todo el pueblo puertorriqueño con hondas raíces cristianas. Éstos y otros eventos similares a lo largo de nuestra historia apuntan a tortura mental dirigida a los luchadores independentistas y al pueblo en general.

9 Ver Pedro Aponte Vázquez, op cit., pág. 61. El autor reproduce una noticia de El Imparcial, del 23 de octubre de 1953, justo un mes después del diagnóstico de locura que le adjudicaron a Albizu. En dicha noticia se da cuenta de un experimento con confinados de una cárcel de Lemont, Illinois, a quienes le daban a tomar agua con radio para determinar hasta cual grado el organismo tolera la radioactividad. En la misma noticia se alude a otros experimentos con fines similares. Ver Arturo Meléndez, op cit., pág. 102-104. Muñoz adjudicó una partida de $5 000 entre el 1951 al 1954 a una oficina de investigación naval ubicada en la UPR, Recinto de Rio Piedras, la cual estudiaba la radiación de los rayos cósmicos. Este autor también cita fuentes que dan cuenta del interés de la Marina de Guerra de experimentar con microondas en diversos lugares de Estados Unidos, e investigar los niveles que el organismo humano puede tolerar.  

10 Ver Paul Wolf, COINTELPRO: The untold American story. Recuperado de  www.whale.to/b/wolf_coin.html‎ en el 23 de octubre de 2013.

11 Ver Che Paraliticci, Sentencia impuesta: 100 años de encarcelamiento por la independencia de Puerto Rico, Ediciones Puerto, San Juan, Puerto Rico, 2004, pág.314.  Los Young Lords fueron víctimas de asesinatos en las prisiones en Estados Unidos,  específicamente Julio Roldán apareció muerto en octubre de 1970. 

12 Ver “Angel Rodríguez Cristobal”. Recuperado de www.verdadyjusticia.net/index.php?...id  el 15 de octubre de 2013. Ver Arturo Meléndez, op cit.,  pág.157-160. A diferencia de los otros asesinatos políticos, que ocurrieron en la década del 1970, (Antonia Martínez, Chagui Mari, Carlos Muñiz Varela, Arnaldo Darío Rosado, Carlos Soto Arriví, Rafael Caballero) Angel Rodríguez era el único que se encontraba bajo custodia de las autoridades federales. Ver FBI encubre asesinato de Angel Rodríguez Cristobal, Pensamiento Crítico, enero-febrero, 1980, pág.11-12. Hubo una carta que un mes antes del asesinato de Angel Rodríguez Cristobal  enviaron un grupo de presos latinos al entonces Comisionado Residente  en Washington, Baltasar Corrada, alertando de las condiciones extremadamente abusivas para los presos latinos en Tallahassee. En noviembre 30, 1979, enviaron otra, dando detalles de las horas antes del crimen e indicando el nombre de un prisionero con información sobre esa noche. La investigación oficial de esa institución que se “auto investigó”, no lo entrevistó.

13 Desde el 7 de septiembre de 2013, El Nuevo Día publica semanalmente una carta de Oscar López Rivera dirigidas a su nieta, Karina. Las mismas son un testimonio contundente de ternura, fortaleza y humor. Oscar apenas ha podido compartir de forma breve y esporádica con su nieta, hoy una joven universitaria.

14 Ver Juan Antonio Corretjer, “El hombre y su enemigo” (24 de diciembre de 1979) El  Nuevo Día. Corretjer describe la relación de apoyo y camaradería entre Angel Rodríguez y el militante no vidente de la LSP, Manuel Padilla, para quien Angel fue lazarillo.

(Tomado de Claridad)

No hay comentarios:

Publicar un comentario