12 ene. 2014

2014: Un panorama económico desolador

Por Cándida Cotto / Claridad

“El panorama económico para este año 2014 se presenta desolador, si el gobierno no aprende que debe evaluar y medir cada acción que realiza, para tener claro las repercusiones de sus acciones, sus políticas públicas, sus leyes y todo lo que se hace”.

Así describió la presidenta del Comité de Mujeres Economistas de la Asociación de Economistas de Puerto Rico (AEPR), profesora Martha Quiñones, el panorama económico de la Isla para este año que comienza. Consultada por Claridad, y tomando como eje los cambios en los sistemas de retiro de los empleados públicos (incluyendo los maestros), Quiñones ofreció sus apreciaciones sobre las repercusiones económicas y sociales para el pueblo en general.

Sobre los empleados públicos acogidos a estos sistemas, describió que “al retirarse serán más pobres pues van a recibir menos de lo esperado, además de estar trabajando más años, aportando más para recibir menos de lo esperado originalmente. Al ser más pobres retardarán su decisión de jubilarse o no, afectando la disponibilidad de empleos. Tendremos empleados más viejos y con menos deseos de trabajar. Los que se retiren van a buscar trabajar en otra cosa para poder sobrevivir y el pueblo va a tener que asumir la responsabilidad de personas cada día más pobres”.

Apuntó que aun con las reformas los sistemas de retiro seguirán en crisis, pues las reformas no les inyectan el dinero que se necesita para salvarlos. “Se necesitan más empleados que aporten para que se pueda tener algo de solvencia, pero si más empleados se jubilan entonces la presión es mayor al sistema de retiro. Y sin nuevos trabajadores la presión seguirá siendo mayor. Más gente retirándose es más presión al sistema. Al tener menos dinero va a haber menos consumo, afectando más a los comerciantes locales pues la gente va a buscar donde le ofrezcan más productos por su dinero y se olvidan de la solidaridad y apoyo al comercio local. O sea, cada vez perdemos más empresarios locales y se sustituyen por empresas extranjeras cuyas ganancias se van fuera, sus inversiones se hacen afuera y no en Puerto Rico. Y la poca inversión que hacen en la Isla es para mover el inventario fomentando el consumo sin pensamiento crítico del puertorriqueño.

“Ahora, luego de ver lo que ha sucedido con el retiro de los maestros, los empleados públicos se han dado cuenta que con ellos fueron perversos con su retiro. Claro, ellos no protestaron, trabajan más años, aportan más y sólo reciben el 40%, o sea bien pobres”.

Por si no fuera suficiente, la economista adelantó que las reformas no evitarán la degradación del crédito del país, debido a que el país continuará insolvente si el gobierno se sigue endeudando, con menos empleos, por lo que se tendrán menos recaudos. Continuará el déficit fiscal y el gobierno seguirá cometiendo el mismo error de tomar prestado para cuadrar el presupuesto. Describió así el panorama: “Esto no aguanta mucho sin crecimiento económico. La economía subterránea seguirá creciendo y presionando la economía legal, pues habrá dos mundos, los que sólo trabajan legalmente y los que reciben ingresos no reportados, que incluye dos grupos, la legal no reportada y la ilegal, y que también incluye a los empleados legalmente que buscan en esta otra actividad el complemento al ingreso para consumir más.

“Este doble mundo en la economía ampliará la brecha del ingreso entre los que tienen y los que no tienen, entre los que trabajan legalmente y no llegan a fin de mes, y los que buscan en otras formas alternas para tener dinero, y un grupo cada vez más pequeño que tiene las riquezas del país. Ese 1% cada vez buscará evadir pagar los impuestos pues los del medio no podrán con la carga. Así que tendremos más evasión contributiva”.

Frente a este panorama de economía ilegal no reportada, Quiñones fue más allá y habló sobre las consecuencias sociales.

“El crimen seguirá creciendo, afectando la calidad de vida de todos. El gobierno metiendo dinero para controlarlo y restando dinero para otros usos sociales que son necesarios. El consumo seguirá creciendo como un ajuste psicológico que oculta el rostro del desajuste psicológico que padecemos (al no poder explicar o entender lo que sucede, en negar la realidad, en ocultar los problemas). Problemas psicológicos (no atendidos, pues la medicina no reconoce este problema) que genera más violencia intrafamiliar, social y que causa problemas de salud como consecuencia de los problemas mentales. Esto causa más bajas laborales, bajas que no podemos cubrir”, afirmó.

Según Quiñónes, no habrá que esperar cuatro años para que los bonistas vuelvan a pedir reformas y que éstas podrían ser tan pronto como en el verano. No dudó que las nuevas reformas a aplicar sean las “recetas neoliberales que no funcionaron en otros países, pero que aquí lo aplican sin evaluar, sin pensar y sin medir las consecuencias económicas que retrasan la recuperación. Es deber del Estado evaluar cada acción sobre a cuántos benefician y a cuántos afectan para medir consecuencias positivas o negativas, pero aquí nunca se actúa con objetivos medibles, con evaluación certera de las políticas públicas a implantar de manera que favorezcan el crecimiento y el desarrollo económico y social”.

La economista recabó: “Hay que aprender a reconstruir la economía de Puerto Rico pero de forma acertada. Por ejemplo, debemos aprender a fortalecer la economía local y endógena, de manera que sea la que mueva la economía de Puerto Rico. Pero mientras se siga viendo que lo importante es lo exógeno, el atraer empresas sin evaluar las consecuencias, que es la destrucción de la economía de aquí, no habrá crecimiento. La solución es un análisis profundo de la economía de la Isla donde se balancee lo exógeno con lo endógeno, que se puedan estimular diversos sectores económicos de forma que podamos tener una economía que crezca y se mantenga diversificada y protegida (por eso debemos pedir más poderes para poder proteger lo local), una economía que evite seguir tomando prestado, pues si vamos a seguir sacrificándonos, entonces debemos pedir que se restrinja el seguir tomando prestado”.

Recalcó que “se debe legislar para que no se pueda seguir tomando prestado para cuadrar el presupuesto, además de la necesidad de llevar a cabo una reforma fiscal integral (que incluya una reforma contributiva) donde se trabaje con rendición de cuentas continuas, transparencia en el uso de fondos, redefinición de los puestos de trabajo en el gobierno de manera que se usen los fondos de la forma más apropiada, que se pueda medir si se cumple con objetivos sociales incluidos en nuestro contrato social, donde se beneficie más a la sociedad y que todos podamos ver que nuestros sacrificios contribuyen a mejorar la economía.

“Y sobre todo, que en vez de seguir escuchando a los bonistas extranjeros, se escuche al pueblo para que podamos crecer y luego cumplir. Así que se debe pedir una moratoria en algunos préstamos y tratar de enderezar las finanzas locales (estatal y municipal) de manera que podamos crecer, generar empleos, generar ingresos, generar inversión (que es una variable crítica), y crear una economía diversificada.

“Se necesita que se dedique presupuesto a la investigación y desarrollo para crear productos nuevos en la Isla de manera que podamos crear productos o servicios para vender en y fuera de la Isla, y para que podamos tener mayor inversión y productividad”, finalizó.

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