14 mar. 2013

El teclado como fusil

Ángel Pérez Soler

Momento de tensión el que se vive. Cuando estamos en el campo de guerra hay que estar con el teclado en mano, perdón con el fusil en mano. Se acerca el enemigo, “PUM, PUM, PUM” escribo palabras fuertes para destrozar. Me alza la adrenalina. Hay contestaciones de todas partes. ¿De dónde vienen los tiros? Me doy cuenta que hay aliados, pero hay uno que es del otro bando. Le ganamos en números; me creo que puedo zumbar sin temor. Disparo palabras; “PUM, PUM, PUM”. “Hemos ganado” profesa uno de los aliados. Mientras seguimos en la espera del próximo debate o de la próxima ocasión para enfilar mi fusil, perdón mi teclado y escribir, escribir y escribir. Así se da la dinámica en el ciberespacio, o en el campo de batalla llamado Facebook. 

Aunque parezca una bobada lo escrito anteriormente, intento comparar el día a día en el ciberespacio de Facebook, con el accionar político guerrillero sufrido por combatientes revolucionarios en Latinoamérica y el mundo por el derecho a vivir en paz, obtener igualdad, equidad, justicia, techo, pan, trabajo y lo necesario para vivir. Es que sin duda, Facebook se ha convertido en arma de divulgación masiva que nos permite divulgar y exponer nuestras ideas, sentimientos y caídas y luchas al mundo entero con el solo toque de un clic. De la misma forma que sirve para la amplia divulgación de las ideas, sirve para destrozar, humillar y decir cosas que sería mejor no decirlas (porque todo lo que se piensa, no se dice). Reflexiono sobre este particular al observar el ataque vil que se ha desatado contra el compañero Arturo Ríos Escribano por el canal de comunicación Facebook en los pasados días, esto a raíz de una noticia divulgada por un medio de comunicación nacional sobre el sueldo que cobran los asesores del gobernador de turno. 

Desde la lógica de justicia, equidad y mejoras en la distribución de riquezas es inadmisible que un trabajador, (cualquier que sea su oficio y sus destrezas profesionales o artesanales) se gane cantidades mayores que otros trabajadores, porque para la vida en sociedad cada trabajador es importante, sino sociedad no fuéramos. Lamentablemente, aún nuestro país no goza de una justicia laboral y salarial para la totalidad de los/as trabajadores/as que hace posible el país. Esta realidad se debe a lo que en repetidas ocasiones hemos escuchado: “somos una colonia del imperio más grande que el mundo haya visto y los vicios del capitalismo nos bañan con sus peores aguas”. Mientras esa realidad sea la que nos gobierna, caerle encima a un empleado por ganarse $98,000 al año, no debe ser nuestro objetivo primordial. Insisto y quiero dejar claro, no defiendo y mucho menos endoso la práctica, pero creo que nuestros esfuerzos deben estar destinados a hacer lo imposible por crear las condiciones para que esos que decimos representar en nuestros discursos puedan vivir dignamente. Lamento decir que atacando, insultando y denigrando a un joven abogado, que sin duda ha decidido aportar al desarrollo de nuestro país (de la manera que él entienda, la cual puede ser debatible y hasta se podría diferir de la misma) no vamos a lograr un cambio. Mi intención no es ser abogado de Arturo Ríos Escribano, ni mucho menos ser su portavoz de prensa para su defensa en los medios alternos de comunicación, lo que quiero repudiar es la mal utilización de estos medios para destinar energías a jugar al revolucionario o la revolucionaria por “postear” sandeces que podrían parecer muy progresistas. Es que el juego de guerrillero/a de Facebook, no adelanta mucho, si no es bien utilizado. Es lamentable ver cómo personas que se hacen llamar progresistas, gastan decenas de horas para llevar una lucha ‘’facebukera’’, mientras en el piquete en defensa del retiro, en el piquete en contra de la privatización de aeropuerto, en el piquete en favor de mejores condiciones para la Universidad de Puerto Rico, son menos las personas y más los “LIKE’s”. 

En el proceso de la lucha del día a día, uno va reflexionando en la gran necesidad de mayores fuentes de empleo y en la urgencia de ver un cambio radical, pero ese cambio no se hace “sentao” frente a la computadora desenfundando el fusil y disparando “LIKE’s”. Este país necesita más piquetes por un alza salarial a los maestros/as del sistema público; este país necesita más manifestaciones por el alza del salario a los trabajadores/as sociales que asumen la carga de lo que peor ha tratado el capitalismo en Puerto Rico; este país necesita más foros que expliquen con la sencillez que amerita, qué es el socialismo y sus ventajas sobre el capitalismo. Este país necesita, un análisis que el pueblo pueda entender, de lo terrible que es la privatización de los servicios esenciales. Este país, no necesita un “LIKE” más. 

Pienso con sinceridad que hace falta una reflexión sobre quiénes son nuestros verdaderos enemigos. Si son los Arturo Ríos Escribano, los Atabeyra Medina o los José Tato Rivera Santana, personas que decidieron coger la lucha desde su gestión profesional para aportar a un país que no jodieron ellos/as, pero que al final del día seguirá siendo el país de todos/as. O si nuestros verdaderos enemigos son los Hernández Colón de la vida, los Roberto Pratt, los Mayol, los Walmart de Santurce, los Walgreens de cada esquina, los privatizadores del aeropuerto y otros más. 

Es que el discurso de la traición nos queda chiquito. Deberíamos reflexionar quién es más traidor, si aquel que decidió aportar desde su gestión profesional con un gobierno que nos es el que deseamos (que advierto, no conseguiremos un gobierno nuestro si no marcamos prioridades) o aquel que desde la pulcritud de su computadora piensa que con dar “LIKE” está haciendo la revolución. Pues, es claro que dar “LIKE” desde la computadora es más sencillo que ir a una comunidad y hablar de un proyecto de país o de educar sobre las virtudes de eso que llamamos socialismo. 

Habrá que reevaluar si gastamos menos balas en el fusil del teclado o vamos más a la calle a construir país. Solo para reflexionar. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario