31 dic. 2012

El 31 de diciembre de 1958 en Santiago de Cuba


Por Alejandro Torres Rivera / MINH

El 31 de diciembre de 1958, en la ciudad de Santiago en Cuba, el Comandante en Jefe del Ejército Rebelde, Fidel Castro Ruz, daba su primer discurso en una Santiago liberada. En su alocución en la cual designa Santiago de Cuba, Capital provisional de la república, proclama lo siguiente: ‘’La Revolución empieza ahora; la Revolución no será tarea fácil, la Revolución será una empresa dura y llena de peligros, sobre todo, en esta etapa inicial, y en qué mejor lugar para establecer el Gobierno de la república que en esta fortaleza de la Revolución para que se sepa que este va a ser un gobierno sólidamente respaldado por el pueblo en la ciudad heroica y en las estribaciones de la Sierra Maestra, porque Santiago está en la Sierra Maestra. En Santiago de Cuba y en la Sierra Maestra, tendrá la Revolución sus dos mejores fortalezas.’’

Mientras esto ocurría en Santiago, la Dictadura de Fulgencio Batista se desplomaba y rompía en pedazos. El Golpe de Estado dado por el Dictador el 10 de marzo de 1952, llegaba a su final. Al final del desarrollo de una lucha armada revolucionaria que se prolongó por espacio de poco más de tres años, el Ejército Rebelde y las organizaciones revolucionarias cubanas encabezadas por el Movimiento 26 de Julio y el Directorio Revolucionario, entre otras, se aproximaban al triunfo total sobre las fuerza de la Dictadura. Aquellos que habían logrado sobrevivir aquel desembarco del Granma el 2 de diciembre de 1956, que además habían logrado sobrevivir la guerra de liberación, conocían muy bien aquellas palabras que decía su Comandante en Jefe sobre el futuro de aquella Revolución triunfante.

Con la confianza puesta en su pueblo, Fidel le indicaba a los asistentes al discurso pronunciado aquel 31 de diciembre: ‘’Los hombres que cayeron en nuestras tres guerras de independencia juntan hoy su esfuerzo con los hombres que han caído en esta guerra, y a todos nuestros muertos en las luchas por la libertad podemos decirles que por fin ha llegado la hora en que sus sueños se cumplan; ha llegado la hora de que al fin todos ustedes, nuestro pueblo, nuestro pueblo bueno y noble, nuestro pueblo que es todo entusiasmo y fe, nuestro pueblo que quiere gratis, que confía gratis, que teme a los hombres con cariño más allá de sus ofrecimientos, tendrá lo que necesita. Y solo aquí me resta decirles, con modestia, con sinceridad, con profunda emoción, que en nosotros, en sus combatientes revolucionarios, tendrán siempre servidores leales, que solo tendrán por divisa servir.¨

Un día después de aquel discurso, siendo ya 1ro de enero de 1959 Batista huía del país junto a un grupo de sus más íntimos colaboradores, saqueando lo que quedaba del tesoro nacional cubano. La entrada de tropas del Segundo Frente Nacional del Escambray y del Ejército Rebelde preceden la llegada de las columnas que desde el Oriente del país se desplazarían hacia la Capital, haciendo la entrada formal en La Habana Fidel Castro el día 8 de enero de 1959.

Entre las tareas prioritarias que asume la Revolución Cubana tras su triunfo se encuentran el establecimiento de un nuevo marco de legalidad revolucionaria, la reforma agraria, la nacionalización de los grandes capitales extranjeros y cubanos, la reforma urbana, la reforma educativa, la reestructuración del Ejército Rebelde mediante la creación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, la cultura y la salud.

Entre enero y mayo de 1959 se producen las primeras transformaciones. El 26 de enero se prohíben los desahucios; el 7 de febrero se adopta la Ley Fundamental de la República, que será el equivalente a una Constitución hasta 1976 donde se adopta una Constitución en la cual se reafirma el carácter socialista del Estado; la Ley de Confiscación de los bienes de la familia Batista y sus colaboradores y funcionarios, pasando los mismos al Estado; la nacionalización el 2 de marzo de la compañía de teléfonos; el decreto el 6 de marzo de la rebaja de los alquileres en un 50% dando inicio a la reforma urbana (que se culminaría mediante legislación el día14 de octubre de 1960); el 21 de marzo decretando bienes de uso público todas las playas y costas del país; y finalmente, la adopción el 17 de mayo de la primera Ley de Reforma Agraria limitando la tenencia de la tierra a un máximo de 402 hectáreas, cantidad esta que mediante la Segunda Ley de Reforma Agraria sería reducida a 67 hectáreas el 3 de octubre de 1963.

La Revolución Cubana ha tenido un significado especial en el desarrollo de los procesos revolucionarios en América Latina. Primero por su elemento sembrador de una nueva mística revolucionaria, particularmente, el referente de posibilidades para el desarrollo de la lucha armada en nuestro Hemisferio. Segundo, por su internacionalismo, expresado no solo en el apoyo de dicha Revolución a las luchas de liberación nacional en África y Asia, sino también por su solidaridad y compromiso con las luchas emancipadoras de los países latinoamericanos contra el imperialismo estadounidense y los gobiernos títeres de Estados Unidos en la región. En tercer lugar, la Revolución Cubana ha sido baluarte ideológico y trinchera útil en la lucha contra el imperialismo, siendo capaz, por su ejemplo de resistencia, de mantener la confianza en momentos de mayor debilidad para el movimiento revolucionario, de las posibilidades de la lucha por el socialismo. También ha sido esta Revolución ejemplo de dignidad, perseverancia y firmeza en la defensa de la independencia nacional de nuestros pueblos.

Durante décadas Estados Unidos ha intentado destruir la Revolución Cubana. El imperialismo estadounidense no le perdona a la Revolución Cubana haberse atrevido a proclamar su condición de territorio libre de América Latina frente al imperio; no le perdona su decisión en construir un modelo socialista; no le perdona la derrota sufrida por parte del pueblo cubano en armas en su fallida organización de la Invasión en Playa Girón; no le perdonan la voz independiente de Cuba en foros internacionales denunciando al imperialismo estadounidense y sus aliados a escala mundial; no le perdonan su internacionalismo; no le perdonan su solidaridad con la causa del pueblo puertorriqueño en su reclamo de libre determinación e independencia. Por  eso Cuba les duele tanto, les duele en su soberbia imperial, les duele en su arrogancia hegemónica.

La fecha del 1ro de enero de 2013, que nos lleva directamente al 54 Aniversario del triunfo de esta Revolución, nos enfrenta a una Cuba, tras su más reciente Congreso del Partido Comunista, inmersa dentro de un proceso de revisión de los fundamentos económicos a partir de los cuales trazar el futuro de este país que persevera en su modelo socialista; en una renovación de su Asamblea Nacional del Poder Popular y en la renovación de sus cuadros directivos a diferentes niveles de la organización del Estado y sus instituciones. Encontramos también una Cuba que procura llevar a cabo aquellos ajustes necesarios que le permitan una mejor inserción dentro de importantes procesos de integración política que vive América Latina y el Caribe; en la actualización de su modelo de desarrollo económico que le permita también una mejor integración con aquellos países donde hoy, desde diversas aproximaciones, se impulsa la propuesta de un socialismo para el siglo XXI. La Cuba que se construye hoy, desde las experiencias que nos lega la madurez de una revolución de más de medio siglo, es la Cuba del futuro desde una América Latina más cohesionada, más independiente y más unida.

26 dic. 2012

¡¡¡Felicidades!!!


Porque somos un pueblo firme en sus tradiciones y orgulloso de sus raíces.

Porque sabemos sacarle risas a la tristeza y echamos pa’lante…

Porque seguimos una sola estrella.

Por eso y tanto más, les deseamos muchas felicidades a nuestros lectores en minhpuertorico.org

Mirando al Sur: USA: La lucrativa cultura de la violencia


Por Wilma E. Reverón Collazo / MINH

Una nueva masacre ha puesto nuevamente en discusión la II Enmienda de la Constitución de EEUU que les garantiza el derecho a los ciudadanos a portar armas. Por ello hay un mercado lucrativo de fabricación y ventas de armas. La venta  de armas a países extranjeros  se triplicó el año pasado, $66.3 mil millones de dólares, más de tres cuartas partes del mercado global de ventas de armas  valorado en $85.3 mil millones en el 2011. Esto representó un incremento extraordinario en un solo año de $21.4 mil millones del 2010 al 2011. La crisis financiera había reducido la compra de armas, pero las tensiones con Irán han provocado que países del Golfo Pérsico, Arabia Saudita, Emiratos Árabes, y Omán, que no comparten frontera con Irán,  concentren sus compras en la adquisición de aviones de guerras y sofisticados sistemas de misiles. (Fuente: NYT,THOM SHANKER, 8/26/12).

Igualmente se triplicó la venta de armas de asalto dentro de EEUU al otro día de la re-elección de Obama por miedo a que este Congreso apruebe una prohibición de ventas de estas armas en EEUU. Este tipo de arma fue utilizada en la reciente masacre de 20 niños escolares.

Las guerras intervencionistas de EEUU, su prédica de miedo y su producción de veteranos de guerra nutren una cultura de la violencia ampliamente difundida en internet, videos juegos, cine y televisión. La madre de Lanza, una maestra de escuela elemental, pertenecía a un grupo de creyentes en la necesidad de prepararse para una conflagración mundial, por eso su colección de armas. Su hijo asesino representaba claros signos de paranoia, según el perfil informado en la prensa de EEUU.

En Puerto Rico con solo 3.7 millones de habitantes tenemos una población de 112,00 veteranos de guerras de EEUU. La programación en la televisión es importada de EEUU en su mayoría. Por lo tanto nuestros jóvenes están inmersos en la cultura diaria de la violencia. Finalizaremos el año con sobre 1,000 asesinatos.

Como decimos en Puerto Rico, “el que a hierro mata y a hierro vive, algún día a hierro también morirá.”

*Mirando al Sur, columna semanal del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano de Puerto Rico en el periódico del gobierno bolivariano de Venezuela, Correo del Orinoco.


El compañero Hugo Chávez


Por Julio Muriente Pérez / Copresidente MINH   

Conocí al compañero Hugo Chávez a mediados de la década de 1990, en San Salvador, en ocasión de celebrarse en la capital salvadoreña uno de los encuentros del Foro de Sao Paulo. Entonces era sólo un militar que gozaba de reconocimiento por haber encabezado un levantamiento militar en Venezuela, pocos años antes, como consecuencia de lo cual había permanecido en prisión por varios años.

Le recuerdo entusiasta y sonriente con todos, aunque resultó evidente el recelo que provocó su presencia en algunos participantes del evento latinoamericano y caribeño —en particular de representantes de países que habían sido víctimas de dictaduras militares en décadas anteriores— precisamente por tratarse de un militar. En lo que respecta a la delegación de Puerto Rico, desde un primer momento se generó una relación de amistad, respeto y solidaridad mutua. Posteriormente nos hemos encontrado y recordado juntos aquel encuentro de San Salvador y nos hemos encargado con la vehemencia que se requiere de subrayar la hermandad bolivariana que existe entre nuestros pueblos.

Aquella suspicacia de algunos, hasta donde la hubiera, se fue disipando en los años siguientes y era cosa del pasado en 1998, cuando Chávez ganó las elecciones presidenciales venezolanas. El gran triunfo electoral de hace catorce años fue el punto de partida de lo que se ha conocido como la Revolución Bolivariana de Venezuela. Pero no sólo eso. La Revolución Bolivariana de Venezuela ha sido el eje central de diversos procesos democráticos, progresistas y revolucionarios que se han dado en Nuestra América en estos años, en Bolivia, Ecuador, Nicaragua, las Antillas Menores, Argentina, Brasil, Uruguay y El Salvador. Asimismo, el proceso iniciado en 1998 con Chávez a la cabeza le ha dado nuevos bríos a la presencia de cinco décadas de la Revolución Cubana y ha dado paso a lo que se ha conocido como la lucha por el Socialismo del siglo veintiuno.

En todo caso, el compañero Hugo Chávez y la Revolución Bolivariana de Venezuela han sido razón inequívoca para renovar la esperanza, para dar lustre a las utopías liberadoras y para mandar un mensaje contundente a los escépticos y descreídos, que pregonaban que tras la caída del socialismo real no había otra opción que la resignación a la nada.

En lo que respecta a la lucha por la independencia de Puerto Rico, en Venezuela Bolivariana hemos tenido un aliado firme y decidido, valiente y consecuente. Afirmar que la independencia de nuestra Patria forma parte de la agenda inconclusa del Libertador Simón Bolívar, ha dejado de ser una expresión formal o retórica, y el bolivarianismo del siglo veintiuno se ha proclamado continuador militante en el cumplimiento de esa tarea pendiente. Venezuela Bolivariana y el compañero Presidente Chávez en particular, han dado cara por nuestra causa en múltiples escenarios, desde Caracas hasta cualquier punto del planeta.

A nadie debe extrañar, entonces, que haya sido un golpe tan duro el que hemos recibido los luchadores y luchadoras de todo el planeta, al saber del deterioro de la salud del compañero Chávez. Precisamente unas semanas después de haber obtenido una extraordinaria victoria electoral —otra más—, en octubre pasado. Precisamente cuando cobra vuelo la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños—CELAC—. Precisamente cuando Venezuela Bolivariana va constituyéndose en una de las columnas más sólidas de la lucha por un futuro mejor, justo y democrático.

Por eso, en esta hora dramática, nuestros más caros sentimientos se unen a los de millones de hombres y mujeres en todo el orbe que esperan, sin disimulada ansiedad, la recuperación del querido compañero Presidente Chávez. Por eso no podemos esconder nuestra tristeza y nuestras preocupaciones, unido a la esperanza de que de esta batalla salga también victorioso.

Comoquiera que sea, ahí está la criatura rebosante que es la Revolución Bolivariana de Venezuela y su contundencia en todos nuestros pueblos. Que no se equivoque ni por un instante el enemigo, que hay revolución para rato. Y, confiamos de todo corazón, que hay también Chávez para rato.

Mirando al Sur: Un regalo de Navidad adelantado


Por Alejandro Torres Rivera / MINH   

Como un regalo de Navidad adelantado hemos recibido la noticia del triunfo del PSUV en las recientes elecciones regionales en la hermana República Bolivariana de Venezuela.

Ciertamente, tras el triunfo de las pasadas elecciones del 7 de octubre de 2012, donde con más de dos millones de votos de diferencia, resultó reelecto el Presidente Hugo Chávez Frías, era fundamental en estas nuevas elecciones, como debe ser imperativo de futuro en las próximas elecciones municipales del abril de 2013, el triunfo del PSUV.

En las recientes elecciones, el número de electores participantes fue poco menos de un 11% menor a los electores que salieron a votar el pasado mes de octubre por su presidente. Los eventos regionales o municipales suelen convocar menos la participación del electorado, particularmente cuando la elección definitoria a la presidencia se ha efectuado antes. Es significativo notar, sin embargo, el avance del PSUV en estas elecciones regionales al capturar la mayoría del voto en estados como Carabobo, Nueva Esparta, Zulia y Táchira.

El triunfo del PSUV en estas elecciones regionales fortalece las posibilidades del avance socialista del proceso revolucionario venezolano. Ahora la tarea es revalidar estos triunfos a escala municipal, que es un nivel político superior de vinculación del pueblo con sus instancias de gobierno. Después de todo, el municipio sigue siendo, al menos por ahora, la instancia de poder político más cercana entre el ciudadano y su gobierno. Por eso, en los comicios electorales de abril está planteada la alternativa del jaque mate a la oposición que aún se mantiene con vida con la ayuda imperialista.

El triunfo del PSUV en las recientes elecciones regionales, como fue ayer en las elecciones presidenciales y será mañana en las próximas elecciones municipales, es el triunfo de toda América Latina. ¿Puede haber mejor obsequio de Navidad para un pueblo, que tener la posibilidad de ser el verdadero dueño de su futuro?

*Mirando al Sur, columna semanal del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano de Puerto Rico en el periódico del gobierno bolivariano de Venezuela, Correo del Orinoco.

Las elecciones regionales en Venezuela


Por Alejandro Torres Rivera / MINH   

El pasado domingo se efectuaron en La República Bolivariana de Venezuela sus elecciones regionales para escoger los gobernadores de los 23 estados que conforman la República. Se trata de la octava elección regional llevada a cabo en dicho país desde 1999. Previamente, el 7 de octubre del año en curso, Venezuela vivió otro proceso electoral, esta vez disputando la presidencia del país. En este evento su Presidente, el Comandante Hugo Chávez Frías, revalidó para un nuevo término habiendo obtenido una contundente victoria por un margen de más de dos millones de votos sobre su opositor, el derechista Henrique Capriles Randosky,

Como ocurrió en las elecciones presidenciales del 7 de octubre, en estas elecciones regionales, otras agrupaciones políticas menores al margen de la plantilla del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) o de Mesa de la Unidad Democrática (MUD), concurrieron a las elecciones, aunque sin resultado favorable alguno. Al igual que en las pasadas elecciones, también, los candidatos de la oposición al gobierno de Hugo Chávez Frías se nuclearon dentro de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), mientras las fuerzas progresistas, en su mayoría, respaldaron el proyecto de socialismo impulsado por el Partido Socialista Unido de Venezuela.

En las pasadas elecciones, de acuerdo con el Primer Boletín emitido por el Consejo Nacional Electoral en la noche del domingo, habiéndose escrutado el 94.82 por ciento de las actas de votación, el PSUV había obtenido 20 de las 23 gobernaciones del país. Este resultado representa un gran avance para el incumbente si se toma en consideración que durante las pasadas elecciones regionales, los opositores de Chávez obtuvieron el control de ocho de los 23 estados.

Al presente, la Oposición venezolana habría obtenido el triunfo en los estados de Lara, Miranda y Amazonas; mientras que el PSUV obtendría la victoria en estados en poder de la Oposición como son Zulia, Táchira y Carabobo. Al igual que ocurrió en las elecciones presidenciales, los candidatos del PSUV en estados económica y geográficamente importantes como son Zulia, Carabobo y Nueva Esparta obtuvieron el triunfo. En el estado de Miranda, donde en las elecciones presidenciales Chávez obtuvo el triunfo, pero donde el candidato por el MUD fue el derrotado candidato a la presidencia Henrique Capriles Randosky, este obtuvo el triunfo por un 50.35% de los votos emitidos frente a 46.13% de su rival del PSUV, Elías Jaua.

De acuerdo con declaraciones emitidas por Nicolás Maduro, Vicepresidente de Venezuela y Canciller, la votación en estas elecciones por parte del pueblo venezolano es la ratificación de su deseo de seguir su camino reivindicativo a partir de las metas trazadas en el ‘’programa de la patria’’, trazado por su dirigente Hugo Chávez Frías. Por otro lado, también para el Vicepresidente, la derrota de la Mesa de la Unidad Democrática representa que la misma ha quedado ‘’disuelta con una derrota estrepitosa’’. Indicó Maduro que esa derecha venezolana ‘’viene de derrota en derrota’’, al tiempo que criticaba la ‘’altanería de los gobernadores de la derecha, quienes rayan en su prepotencia en los límites de la locura.’’

Cuando se efectuaron las elecciones presidenciales el pasado 7 de octubre, indicábamos en un escrito que en ocasión de las presentes elecciones regionales, Venezuela enfrentaría a escala regional a las mismas fuerzas que se habían enfrentado en los comicios presidenciales. Advertíamos, además, que ‘’más adelante, el 14 de abril de 2013, estas mismas fuerzas se medirán para elegir los candidatos a ocupar posiciones de alcaldes en los municipios de la República.’’ En efecto, independientemente del fuerte golpe que represente para la oposición venezolana esta segunda derrota electoral y de lo maltrecha que haya quedado esa derecha venezolana recalcitrante, agrupada en la Mesa de la Unidad Democrática, las elecciones del próximo mes de abril serán de importancia cardinal para ambos sectores. Para el PSUV, porque tiene el potencial de darle de una vez por todas el jaque mate a la unidad de esa oposición de derechas, fragmentándola y aniquilándola, se torna en un objetivo posible para el PSUV; para la MUD, porque desde su punto de vista organizativo, podría acceder a instancias de poder político a escala municipal desde donde intentar levantar cabeza como oposición política durante el próximo mandato de Chávez y las dificultades que pudieran surgir o conspirarse a partir de su condición de salud. Después de todo, el imperialismo no descansa en sus maquinaciones contra el desarrollo de los procesos revolucionarios.

Las elecciones municipales de abril de 2013 tienen a su vez otro elemento de importancia para el PSUV y su proyecto de socialismo en Venezuela. A nivel de la organización política del Estado venezolano, el municipio, al menos hasta ahora, sigue siendo una unidad básica de poder. El municipio como tal, sigue siendo por el momento la unidad política del poder del Estado más cercana al individuo, al ciudadano.

El programa social de la Revolución Bolivariana, independientemente de los grandes avances que se han dado desde el punto de vista de la democracia participativa, dándole mayor poder a las comunidades, necesita de esta instancia de poder político para que la misma sea ejecutada y llevada a cabo. El poder político municipal en manos de la oposición operaría como un contra balance que tiene el potencial de, en unos casos, descarrilar las iniciativas dirigidas a los ciudadanos, o sencillamente, desnaturalizar sus propósitos. Por eso es importante que el proyecto revolucionario que impulsa el socialismo venezolano esté en manos de los que se agrupan en torno al PSUV y las organizaciones política de izquierda que le han dado su respaldo, y a su vez, sea instrumentado por personas afines al proyecto mismo.

En la historia de Venezuela sobran los ejemplos de alcaldes corruptos, que se valen de sus posiciones políticas para adelantar proyectos personales. Si bien la condición de miembro del PSUV no es un antídoto infalible contra tales desviaciones, ciertamente la pertenencia al PSUV y las políticas que impulsa la Revolución Bolivariana constituyen un elemento esencial en el control y limitación de tales desviaciones.

Si como muestra un botón basta, es necesario echar una mirada al caso de las recientes elecciones regionales para el estado de Monagas. Allí el candidato derrotado Gregorio Briceño formó parte de la plantilla del PSUV de donde fue expulsado de dicha organización política a principios de 2012 por conductas políticas irregulares. Habiéndose identificado posteriormente como candidato por la oposición, fue derrotado por el pueblo en estas elecciones por la candidata del PSUV Yelitse Santaella por un margen de 52.59% a 40.67%.

Si bien se menciona que en estas elecciones ha habido una reducción de cerca de un 11% en el número de personas que concurrieron a votar (de una participación del 65.45% en las pasadas elecciones), es importante destacar el hecho de que ciertamente este tipo de elecciones convoca el ánimo de un número menor de electores; es decir, convocan menos pasión entre los electores y en consecuencia, tienen menor efecto movilizador de los electores en la elecciones. Aún así, la participación en estas elecciones regionales logró movilizar, conforme al informe preliminar del Consejo Nacional Electoral, casi al 54% de los electores (53.97%). Este por ciento  constituye la mayoría de los electores habilitados para ejercer el voto en Venezuela.

De acuerdo con los datos que se hacen públicos por el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, a pesar de la difícil situación que enfrenta el Presidente Chávez tras someterse a un nuevo procedimiento quirúrgico por su condición cáncer, en lo que concierne al ‘’protocolo postoperatorio’’ y en el marco de lo complejo del mismo,  su condición evoluciona favorablemente. Para la mayoría del pueblo que salió a votar y a derrotar los candidatos de la oposición, Chávez y su proyecto político de futuro ha estado presente al momento de ejercer sus votos

Chávez ha sido un sembrador de conciencia en su pueblo. Ha sabido regar y abonar esa conciencia con altas dosis de patriotismo, dignidad y dación sin parangón hacia los sectores más humildes. En el resultado de cada proceso electoral del cual ha participado, constituye, como el fruto que da la tierra en cada estación del año, su mayor recompensa. Es el resultado de un trabajo duro, pero a la vez, bien realizado. No debe haber duda alguna, que si se persevera por la dirección del PSUV en esa ruta, independientemente al estado de salud del Comandante Chávez, las elecciones de abril de 2013 reiterarán el rumbo revolucionario venezolano.

Esa trilogía de triunfos, sin duda alguna, no solo será el mejor homenaje de su pueblo al presidente Hugo Chávez Frías, sino también un mensaje inequívoco al imperialismo estadounidense y la derecha venezolana de la voluntad de lucha de este noble pueblo por alcanzar las metas trazadas de una nueva independencia latinoamericana.

Mirando al Sur: Navidad en Puerto Rico


Por Julio A. Muriente Pérez / Copresidente Movimiento Independentista Nacional Hostosiano

La Navidad constituye uno de los períodos del año en que con más fuerza se exalta el patriotismo en el pueblo puertorriqueño. Es una época en la que se hace evidente el enfrentamiento cultural con la metrópoli estadounidense.

Ello se expresa de las formas más variadas: la música que se escucha, patriótica, alegre, bullanguera; la bebida que se toma, incluyendo de manera especial el codiciado ron clandestino llamado “pitorro”; las suculentas comidas traducidas en “patriotismo gastronómico”;  la religiosidad matizada de irreverencia. Todo es distinto y contestatario de lo que podrían ser las tradiciones navideñas en Estados Unidos, aburridas y frías, como su gélido invierno.

Una batalla trabada la tienen el insípido Santa Clós y los venerados Reyes Magos, que montan a caballo, portan la bandera nacional y nos afirman a todos más allá de consideraciones religiosas. El seis de enero, día de Reyes, en Puerto Rico es fiesta nacional, ocasión para encuentros familiares y momento para la afirmación nacional.
Un ambiente similar, unido a la nostalgia y a los recuerdos distantes, lo encontramos entre los cuatro millones de boricuas—más de la mitad de la población nacional—que residen en Estados Unidos. Muchos viajan a Puerto Rico huyendo del frío insoportable, en una muestra de “patriotismo climático”. Ya lo dijo el cantor:

Mamá, Borinquen me llama,
este país no es el mío.
Borinquen es pura flama,
y aquí me muero de frío.

Es cierto que la sociedad puertorriqueña se ha visto contaminada por el consumismo desenfrenado y que la Navidad es la ocasión predilecta  para el canto de sirena de los capitalistas, que todo lo venden en nombre del amor y del niñito Jesús. Es cierto también que nuestro pueblo enfrenta una muy seria situación económica y social, que la calidad de nuestra vidas ha depreciado sensiblemente, que no está claro el horizonte conforme nos acercamos al inicio del año 2013.

Pero a pesar de todo, en estos días prevalecen destellos de alegría, orgullo patrio y anhelos de una vida mejor.


*Mirando al Sur, columna semanal del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano de Puerto Rico en el periódico del gobierno bolivariano de Venezuela, Correo del Orinoco.

3 dic. 2012

Trabajo social y descolonización


Por Perla Franco e Izamar Rivera González / En Rojo

Combinaron la experiencia del trabajo comunitario “liberador- transformador” y el quehacer del trabajo social “crítico”, para encontrar una especie de guía para el proceso descolonizador, dentro de la propia entraña del sistema colonial que vive Puerto Rico y desde las comunidades.

Imperceptible a veces pero siempre presente, ese tipo de trabajo comunitario y social ha ido preparando, palmo a palmo, un terreno fértil hacia la descolonización, que hay que reforzar. Hay quienes lo saben y hay quienes lo ignoran. Pero ciertamente es ahí donde se ha ido tejiendo un mensaje liberador que han decodificado los autores del libro Trabajo Comunitario y Descolonización, elaborado por Alejandro Torres Morales, Magda Orfilia Barreto, Doris Pizarro Claudio, Wilfredo Quiñones Sierra, Raquel M. Seda Rodríguez y Luz A. Vega Rodríguez, el cual, jubilosos, dieron a conocer en entrevista exclusiva con CLARIDAD. Un trabajo que ya está disponible, luego de tres años de intensa labor colectiva.

El libro es sin duda uno ideológico y político. De ahí que sus autores se lanzaran convencidos de que el terreno andado en ambos escenarios, -el comunitario y el del trabajo social-, manifiesta en conjunto un proceso liberador que puede llegar a ser un instrumento transformador de nuestra realidad colonial.

A pesar de que cada uno escribió un ensayo propio, el libro es producto del aporte y las criticas que como colectivo se hicieron los unos a los otros con el propósito de enriquecer el producto final. Y lo lograron. Convencidos de que el trabajo colectivo y la solidaridad son parte de la tarea descolonizadora, implementaron ambos en esta tarea. Porque, como afirman, la solidaridad entre las comunidades, sean geográficas o de intereses comunes, es lo que ayuda al proceso descolonizador. Y en la práxis, como es sabido, está la confirmación de lo teórico; y viceversa.

Orfila, quien es estudiosa de la conciencia crítica, postuló la importancia del libro como de avance hacia la descolonización y la práctica de un trabajo social transformador. El libro trata de romper con la visión del trabajo social que se ejerce en función de que las personas se conformen con lo que tienen, con el asistencialismo gubernamental, con la dependencia como modo de vida, que es parte de lo que ha creado la colonización.

Los autores: Doris Pizarro, Magda Orfila, Wilfredo Quiñones,
Raquel M. Seda, Luz A. Vega y Alejandro Cotté
Pizarro Claudio analiza la gestión del trabajo social desde una perpectiva liberadora trasciende los parámetros de la profesión para abordar lo que significa el coloniaje y la dominación capitalista en los procesos políticos y organizativos de las comunidades y sus repercusiones. Aborda el promover una visión descolonizadora en el trabajo comunitario.

Con este libro, sus autores hacen una importante aportación a la lucha descolonizadora de Puerto Rico, al desarrollo humano desde la colonia y al trabajo social crítico para las transformaciones sociales que requiere el país. Creen en fomentar el trabajo comunitario desde una perspectiva de transformación estrucutral. Por medio de la experiencia y la práctica del trabajo social comunitario han elaborado una visión esquemática aplicable al conjunto de luchas que se dan en el escenario nacional. Por medio de esa práctica han descubierto cómo el colonialismo ha intentado marginar al pueblo quitándole su identidad. Plantean que para la descolonización de Puerto Rico se necesita ser solidario y ubicarse en el lugar del otro, para buscar las raíces de lo que somos como país y dejar atrás la colonización, obstáculo para el desarrollo y la superación colectiva. Los autores y autoras reafirman que el desarrollo óptimo del ser humano es contrario al sistema colonial en que vivimos.

Cotté Morales, el más joven del grupo, dice desde su experiencia comunitaria en Cantera, que las comunidades se van empobreciendo más y más, aun cuando se fomentan leyes desde el gobierno que pretenden atender su necesidad, que se crean sin intención de transformar las estructuras institucionales que son las que en realidad promueven la desigualdad y la injusticia, la marginalidad y la pobreza. Se lanza a decir que si bien es cierto que los trabajadores sociales son vistos como mantenedores o promotores de un sistema opresor, en el caso de su experiencia en El Caño, luego de un arduo trabajo “que tomó tiempo” se logró romper con ese prejuicio. Señal de que “no es posible lograr una transformación de un sistema de injusticia social, si no partimos de una educación que promueva el pensamiento crítico”.

Vega Rodríguez plantea la deconstrucción para la construcción de nuestro país mediante la descolonización. Propone dimensiones éticas al trabajo comunitario con valores como la organización, la participación, la solidaridad, el reconocimiento de la diversidad y el establecimiento de relaciones horizontales, entre otras.

Como podría anticiparse, los autores y las autoras de este libro afirman que no se descoloniza para quedarse en el limbo, sino para lograr algo mejor a lo que tenemos. El libro es un modelo de cómo combatir la mentalidad que se nos ha creado de conformidad e inferioridad, para luchar por eliminar el sistema opresivo en el que vivimos, por medio del trabajo social con las diversas comunidades. Afirman que el trabajo comunitario es medular para transformar nuestra realidad. Proponen en el libro un modelo de trabajo social comunitario basado en nuestra realidad nacional y coyuntura histórica, que exige ser transformada hacia una visión filosófica de ideología liberadora, que rompa con la deshumanización que impone el sistema neoliberal capitalista y con la desigualdad y la opresión que impone el coloniaje.

Aportaciones de los autores
En el entramado de la propuesta que ofrecen estos trabajadores sociales, está la acción y pensamiento de Raquel M. Seda Rodriguez, quien impulsó su realización. Doris Pizarro Claudio y Magda Orfila Barreto le presentan al lector los marcos referenciales en que se fundamenta el libro. Luz A. Vega y Alejandro Cotté partieron de la práctica y experiencias que han tenido en sus barrios, en Mariana en Humacao y Cantera en San Juan respectivamente. El libro incluye un ensayo fotográfico trabajado por Wilfredo Quiñones Sierra, el cual presenta algunas luchas comunitarias como la de liberar a Vieques de la Marina de Guerra de Estados Unidos, la lucha contra el gasoducto y la huelga en la Universidad de Puerto Rico, junto a otras fotos de murales y artes en denuncia de la represión.

Agradecimientos y dedicatoria
Los agradecimientos en el libro fueron dirigidos al grupo de personas que ayudaron en la edición escrita, quienes a su vez fungieron como editores y críticos; al artista Pablo Marcano García, quien cedió el arte de la portada, una imagen pictórica de la luchadora independentista y trabajadora social Doña Isabelita Rosado; a las comunidades luchadoras; y a la pionera del trabajo social en Puerto Rico, Carmen Rivera de Alvarado.

La utilidad del libro abarca diversas audiencias: trabajadores sociales, personas del trabajo comunitario, ya sean jóvenes, líderes políticos, psicólogos comunitarios, líderes de partidos políticos, etc. Siendo un sueño hecho realidad de Raquel M. Seda, ya impreso este trabajo está listo para impactar a la sociedad, para plantar ideas en los que buscan construir un mejor país. Es un libro que contiene un pensamiento innovador, con una perspectiva que no se había tratado antes y que ciertamente habrá de continuar enriqueciéndose con la práctica cotidiana. Es una buena guía también para maestros y voluntarios. Es una oportunidad de ver el trabajo social de una manera colectiva, desde una perspectiva descolonizadora y con una visión cultural fuerte, sólida y trabajada que camina hacia un futuro de grandes esperanzas.

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NOS DICEN DEL LIBRO...


MARICRUZ RIVERA CLEMENTE
Este libro es una gran herramienta para el trabajo comunitario que se practica en Puerto Rico. La oportunidad para quienes trabajamos en las comunidades encontremos un instrumento que nos ayude a organizar con más conocimiento nuestra luchas, es un poder adquirido y permanente. Poder que nos llevará a la abolición de las nuevas formas de esclavitud...la dependencia, la pobreza, la ignorancia y el pobre sentido patrio.

ESTERLA BARRETO CORTEZ
Esta producción colectiva nos invita a reflexionar sobre los espacios de emancipación y liberación que se pueden generar desde el trabajo comunitario para enfrentar los embates del capitalismo en el contexto colonial puertorriqueño.

R PEDRO R. ORTIZ SANTIAGO
Este libro es un proyecto de palabra y vida, representa un gran y maravilloso atrevimiento intelectual y de praxis liberadora, de quienes se miran a sí mismos en la profesión del trabajo social y a su propio entorno nacional, como herramientas necesarias para la liberación personal y colectiva.

...nos aportan una mirada con radiante honestidad intelectual de la vida misma y en lucha contra el "pecado colonial'' en el que vive nuestra patria puertorriqueña.

ISMAEL GUADALUPE ORTIZ
Un verdadero instrumento de lucha para aquellos, como yo. que. nos hemos formado a golpes.

Hoy me he convencido más. luego de leer sus escritos, que en estas luchas está la lucha grande de nuestra Patria. Que en cada lucha comunitaria va tomando fuerza la confianza y el poder, para caminar hacia la total descolonización. Gracias por su gran contribución a nuestra Patria.

Llega este libro en un momento, muy importante en que se aprueban leyes precisamente contra las luchas de las comunidades, se amenaza tanto en las costas como en los campos, donde las clases privilegiadas y desarrolladores abusan por contar con todo el aparato para echar hacia adelante sus planes.

MARIO ROCHE VELÁZQUEZ
Esta publicación representa un esfuerzo colectivo de poner en adecuada perspectiva la experiencia del trabajo comunitario que se ha llevado a cabo en Puerto Rico desde las primeras décadas del siglo pasado y lo que va del presente.

...los trabajos presentados hacen posible arribar a conclusiones claves que permiten aquilatar la importancia y el alcance del trabajo comunitario desde marcos referenciales diferentes, inclusive de instancias en las que trabajadores y trabajadoras sociales no habían tenido aún un papel protagónico.

...no nos queda otra alternativa que recurrir a las propias comunidades a rescatar las energías acumuladas en sus procesos de resistencia a lo largo de 500 años de coloniaje.