3 dic. 2012

Trabajo social y descolonización


Por Perla Franco e Izamar Rivera González / En Rojo

Combinaron la experiencia del trabajo comunitario “liberador- transformador” y el quehacer del trabajo social “crítico”, para encontrar una especie de guía para el proceso descolonizador, dentro de la propia entraña del sistema colonial que vive Puerto Rico y desde las comunidades.

Imperceptible a veces pero siempre presente, ese tipo de trabajo comunitario y social ha ido preparando, palmo a palmo, un terreno fértil hacia la descolonización, que hay que reforzar. Hay quienes lo saben y hay quienes lo ignoran. Pero ciertamente es ahí donde se ha ido tejiendo un mensaje liberador que han decodificado los autores del libro Trabajo Comunitario y Descolonización, elaborado por Alejandro Torres Morales, Magda Orfilia Barreto, Doris Pizarro Claudio, Wilfredo Quiñones Sierra, Raquel M. Seda Rodríguez y Luz A. Vega Rodríguez, el cual, jubilosos, dieron a conocer en entrevista exclusiva con CLARIDAD. Un trabajo que ya está disponible, luego de tres años de intensa labor colectiva.

El libro es sin duda uno ideológico y político. De ahí que sus autores se lanzaran convencidos de que el terreno andado en ambos escenarios, -el comunitario y el del trabajo social-, manifiesta en conjunto un proceso liberador que puede llegar a ser un instrumento transformador de nuestra realidad colonial.

A pesar de que cada uno escribió un ensayo propio, el libro es producto del aporte y las criticas que como colectivo se hicieron los unos a los otros con el propósito de enriquecer el producto final. Y lo lograron. Convencidos de que el trabajo colectivo y la solidaridad son parte de la tarea descolonizadora, implementaron ambos en esta tarea. Porque, como afirman, la solidaridad entre las comunidades, sean geográficas o de intereses comunes, es lo que ayuda al proceso descolonizador. Y en la práxis, como es sabido, está la confirmación de lo teórico; y viceversa.

Orfila, quien es estudiosa de la conciencia crítica, postuló la importancia del libro como de avance hacia la descolonización y la práctica de un trabajo social transformador. El libro trata de romper con la visión del trabajo social que se ejerce en función de que las personas se conformen con lo que tienen, con el asistencialismo gubernamental, con la dependencia como modo de vida, que es parte de lo que ha creado la colonización.

Los autores: Doris Pizarro, Magda Orfila, Wilfredo Quiñones,
Raquel M. Seda, Luz A. Vega y Alejandro Cotté
Pizarro Claudio analiza la gestión del trabajo social desde una perpectiva liberadora trasciende los parámetros de la profesión para abordar lo que significa el coloniaje y la dominación capitalista en los procesos políticos y organizativos de las comunidades y sus repercusiones. Aborda el promover una visión descolonizadora en el trabajo comunitario.

Con este libro, sus autores hacen una importante aportación a la lucha descolonizadora de Puerto Rico, al desarrollo humano desde la colonia y al trabajo social crítico para las transformaciones sociales que requiere el país. Creen en fomentar el trabajo comunitario desde una perspectiva de transformación estrucutral. Por medio de la experiencia y la práctica del trabajo social comunitario han elaborado una visión esquemática aplicable al conjunto de luchas que se dan en el escenario nacional. Por medio de esa práctica han descubierto cómo el colonialismo ha intentado marginar al pueblo quitándole su identidad. Plantean que para la descolonización de Puerto Rico se necesita ser solidario y ubicarse en el lugar del otro, para buscar las raíces de lo que somos como país y dejar atrás la colonización, obstáculo para el desarrollo y la superación colectiva. Los autores y autoras reafirman que el desarrollo óptimo del ser humano es contrario al sistema colonial en que vivimos.

Cotté Morales, el más joven del grupo, dice desde su experiencia comunitaria en Cantera, que las comunidades se van empobreciendo más y más, aun cuando se fomentan leyes desde el gobierno que pretenden atender su necesidad, que se crean sin intención de transformar las estructuras institucionales que son las que en realidad promueven la desigualdad y la injusticia, la marginalidad y la pobreza. Se lanza a decir que si bien es cierto que los trabajadores sociales son vistos como mantenedores o promotores de un sistema opresor, en el caso de su experiencia en El Caño, luego de un arduo trabajo “que tomó tiempo” se logró romper con ese prejuicio. Señal de que “no es posible lograr una transformación de un sistema de injusticia social, si no partimos de una educación que promueva el pensamiento crítico”.

Vega Rodríguez plantea la deconstrucción para la construcción de nuestro país mediante la descolonización. Propone dimensiones éticas al trabajo comunitario con valores como la organización, la participación, la solidaridad, el reconocimiento de la diversidad y el establecimiento de relaciones horizontales, entre otras.

Como podría anticiparse, los autores y las autoras de este libro afirman que no se descoloniza para quedarse en el limbo, sino para lograr algo mejor a lo que tenemos. El libro es un modelo de cómo combatir la mentalidad que se nos ha creado de conformidad e inferioridad, para luchar por eliminar el sistema opresivo en el que vivimos, por medio del trabajo social con las diversas comunidades. Afirman que el trabajo comunitario es medular para transformar nuestra realidad. Proponen en el libro un modelo de trabajo social comunitario basado en nuestra realidad nacional y coyuntura histórica, que exige ser transformada hacia una visión filosófica de ideología liberadora, que rompa con la deshumanización que impone el sistema neoliberal capitalista y con la desigualdad y la opresión que impone el coloniaje.

Aportaciones de los autores
En el entramado de la propuesta que ofrecen estos trabajadores sociales, está la acción y pensamiento de Raquel M. Seda Rodriguez, quien impulsó su realización. Doris Pizarro Claudio y Magda Orfila Barreto le presentan al lector los marcos referenciales en que se fundamenta el libro. Luz A. Vega y Alejandro Cotté partieron de la práctica y experiencias que han tenido en sus barrios, en Mariana en Humacao y Cantera en San Juan respectivamente. El libro incluye un ensayo fotográfico trabajado por Wilfredo Quiñones Sierra, el cual presenta algunas luchas comunitarias como la de liberar a Vieques de la Marina de Guerra de Estados Unidos, la lucha contra el gasoducto y la huelga en la Universidad de Puerto Rico, junto a otras fotos de murales y artes en denuncia de la represión.

Agradecimientos y dedicatoria
Los agradecimientos en el libro fueron dirigidos al grupo de personas que ayudaron en la edición escrita, quienes a su vez fungieron como editores y críticos; al artista Pablo Marcano García, quien cedió el arte de la portada, una imagen pictórica de la luchadora independentista y trabajadora social Doña Isabelita Rosado; a las comunidades luchadoras; y a la pionera del trabajo social en Puerto Rico, Carmen Rivera de Alvarado.

La utilidad del libro abarca diversas audiencias: trabajadores sociales, personas del trabajo comunitario, ya sean jóvenes, líderes políticos, psicólogos comunitarios, líderes de partidos políticos, etc. Siendo un sueño hecho realidad de Raquel M. Seda, ya impreso este trabajo está listo para impactar a la sociedad, para plantar ideas en los que buscan construir un mejor país. Es un libro que contiene un pensamiento innovador, con una perspectiva que no se había tratado antes y que ciertamente habrá de continuar enriqueciéndose con la práctica cotidiana. Es una buena guía también para maestros y voluntarios. Es una oportunidad de ver el trabajo social de una manera colectiva, desde una perspectiva descolonizadora y con una visión cultural fuerte, sólida y trabajada que camina hacia un futuro de grandes esperanzas.

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NOS DICEN DEL LIBRO...


MARICRUZ RIVERA CLEMENTE
Este libro es una gran herramienta para el trabajo comunitario que se practica en Puerto Rico. La oportunidad para quienes trabajamos en las comunidades encontremos un instrumento que nos ayude a organizar con más conocimiento nuestra luchas, es un poder adquirido y permanente. Poder que nos llevará a la abolición de las nuevas formas de esclavitud...la dependencia, la pobreza, la ignorancia y el pobre sentido patrio.

ESTERLA BARRETO CORTEZ
Esta producción colectiva nos invita a reflexionar sobre los espacios de emancipación y liberación que se pueden generar desde el trabajo comunitario para enfrentar los embates del capitalismo en el contexto colonial puertorriqueño.

R PEDRO R. ORTIZ SANTIAGO
Este libro es un proyecto de palabra y vida, representa un gran y maravilloso atrevimiento intelectual y de praxis liberadora, de quienes se miran a sí mismos en la profesión del trabajo social y a su propio entorno nacional, como herramientas necesarias para la liberación personal y colectiva.

...nos aportan una mirada con radiante honestidad intelectual de la vida misma y en lucha contra el "pecado colonial'' en el que vive nuestra patria puertorriqueña.

ISMAEL GUADALUPE ORTIZ
Un verdadero instrumento de lucha para aquellos, como yo. que. nos hemos formado a golpes.

Hoy me he convencido más. luego de leer sus escritos, que en estas luchas está la lucha grande de nuestra Patria. Que en cada lucha comunitaria va tomando fuerza la confianza y el poder, para caminar hacia la total descolonización. Gracias por su gran contribución a nuestra Patria.

Llega este libro en un momento, muy importante en que se aprueban leyes precisamente contra las luchas de las comunidades, se amenaza tanto en las costas como en los campos, donde las clases privilegiadas y desarrolladores abusan por contar con todo el aparato para echar hacia adelante sus planes.

MARIO ROCHE VELÁZQUEZ
Esta publicación representa un esfuerzo colectivo de poner en adecuada perspectiva la experiencia del trabajo comunitario que se ha llevado a cabo en Puerto Rico desde las primeras décadas del siglo pasado y lo que va del presente.

...los trabajos presentados hacen posible arribar a conclusiones claves que permiten aquilatar la importancia y el alcance del trabajo comunitario desde marcos referenciales diferentes, inclusive de instancias en las que trabajadores y trabajadoras sociales no habían tenido aún un papel protagónico.

...no nos queda otra alternativa que recurrir a las propias comunidades a rescatar las energías acumuladas en sus procesos de resistencia a lo largo de 500 años de coloniaje.


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