22 ago. 2012

Continúa la kayakeada, por la libertad de Oscar López


Por Milka Alamo

La kayakeada por la libertad del prisionero político Oscar López Rivera pausó, pero no cesa. Ahora y con más ímpetu Alberto de Jesús Mercado, mejor conocido como Tito Kayak, junto a su organización Amigos del Mar, continuará su ruta en miras de cumplir con su meta de llegar hasta Washington DC para pedirle al presidente Barack Obama la excarcelación de Oscar.

A causa del repentino fallecimiento del padre de Tito, Don Frank de Jesús, el viaje que Tito había comenzado desde Macuro, Venezuela el 21 de junio se tuvo que detener en la isla de San Martín. Sin embargo, la perseverancia de este puertorriqueño arriesgado, pero capaz, no tiene límites, pues retomará la ruta desde donde la dejó para llegar hasta Puerto Rico y culminar así una gran etapa del viaje por el Caribe.

Se espera que durante este fin de semana Tito esté de regreso en la isla de San Martín y continúe nuevamente su trayecto. Seguido de esto emprenderá una segunda fase en la que se trasladará desde nuestra Isla hasta la vecina República Dominicana, seguido por Cuba, para luego recorrer toda la costa este de Estados Unidos comenzando desde el estado de la Florida. “Siento que va a estar bien pegadito a mí (su padre) cuando estemos remando ahora. Él era un hombre de mar también”, expresó De Jesús en un tono sereno y una mirada llena de tranquilidad.

La llamada “Travesía Admirable”, título que le asignó un compañero de Tito cuyo nombre quiso reservarse, no era inicialmente dedicada a Oscar López. Lo que hoy marca la historia contemporánea puertorriqueña de un hombre que, en busca de liberar a un compatriota, se lanza a naufragar por las islas caribeñas desde Venezuela, comenzó con una experiencia el 13 de noviembre de 1995. Ya fundado Amigos del Mar, Tito llegó a Vieques en uno de sus viajes en kayak. Allí lo recibió el activista Roberto Rabin quien disponía de una galería en el Fortín Conde del Mirasol de todos los prisioneros políticos. “Algún día vamos a hacer algo por ellos”, dijo Tito Kayak con asombro.

En el 1998 Tito Kayak remó en una kayakeada desde Puerto Rico hasta República Dominicana que rompía simbólicamente con unos buques de desechos radioactivos. “A la misma vez queríamos seguir remando y dedicar la actividad a todos los prisioneros políticos en aquel momento. Eran 16 cuando se incluye a Haydeé Beltrán… ahora solo queda uno”, concluyó. Este fue el primer intento, por parte de Tito y Amigos del Mar, de emprender una travesía dedicada a prisioneros políticos. A pesar de los intentos de llegar hasta Estados Unidos, Tito Kayak quedó detenido en República Dominicana, dejando en el tintero su viaje y su propósito.

“Hemos querido hacer esta kayakeada siempre emulando a nuestros ancestros Arahuacos, siempre buscando una onda caribeña de respeto a nuestros mares”, declaró De Jesús. Es decir, que esta primera etapa que está a punto de completarse en cuanto Tito llegue a San Martín y zarpe hacia Puerto Rico, también crea algún tipo de hermandad con las otras islas que forman parte del Caribe y nos enlazan al pasado.

 Fueron muchos los indígenas que lograron este tipo de travesía de isla en isla y posiblemente con embarcaciones menos prometedoras que la que utiliza hoy nuestro líder ambientalista. Desde el comienzo de su viaje De Jesús utilizó un kayak modelo Cetáceo de Venezuela, hecho por el artesano argentino Jorge Buzzo, basado en el diseño de su hijo Alejandro. “Tiene importancia para mí, porque en un momento dado se contempló la idea de remar con un kayak que fuera hecho en Venezuela. Ya teníamos otros modelos a considerar y apareció ese… me enamoré del kayak”, manifestó. El hecho de que fuera hecho en Venezuela ataba al kayak y lo hacía sumamente apropiado para el recorrido de esta primera etapa hasta Puerto Rico. Luego para la segunda, posiblemente se tenga que cambiar a otra embarcación.

El miedo y los riesgos de estar en el mar
“Ninguna imagen ha recogido realmente el oleaje que he podido pasar. Las corrientes son lo más peligroso, te pueden hacer desaparecer fácilmente”, contó De Jesús sobre su remada en altamar. Varias veces se combinaron el viento, el fuerte oleaje y las corrientes, haciendo del viaje uno sumamente peligroso, más aun cuando se depende solo de un kayak y de sí mismo.

“Hay miedo, siempre hay miedo”, reveló Tito Kayak, quien aclaró que no era la primera vez que se enfrentaba a éste y otros contratiempos en medio del mar. Muchas fueron las veces que tuvo que cambiar rumbo para llegar a orillas de alguna costa tras las fuertes corrientes. El Cetáceo ha sufrido múltiples rupturas al igual que fracturas su capitán. Por un lado, el kayak se ha tenido que reparar unas seis veces y en dos ocasiones se ha hundido. Tito, por su parte, se lesionó su muñeca derecha comenzando el viaje. Tuvo que detenerse por dos días para descansar y tomar antiinflamatorios, luego improvisó un inmovilizador para su muñeca con dos pedazos de plástico y remó 17 horas corridas.

De hecho, durante su cumpleaños, remó otras 10 horas de la isla de Monserrate hasta Nevis bajo un mar embravecido, completando unas 40 millas náuticas. Entendió entonces por qué los pobladores de Monserrate no lo acompañaron en su viaje de salida.

Fueron muchas las millas y los tramos que Tito tuvo que recorrer sin escolta apropiada, ya fuera por falta de voluntarios o de ingresos. Sin embargo, cabe reconocer a la guardia costanera de Venezuela, también de las islas de San Vicente, San Kitts y Nevis, Guadalupe y San Martín. Sin embargo, naufragó en tramos desde la isla de Granada hasta San Vicente, en cuyo viaje ocurre la primera ruptura del Cetáceo. También navegó solitario desde Dominica hasta Guadalupe y de San Bartolomeo hasta San Martín. “Oscar nos envía razón. Él no quisiera quedarse con un cargo de conciencia en caso de que pase algo”, comunicó Tito.

El Caribe también cuenta con paisajes y vistas hermosas que la naturaleza obsequió a nuestro líder ambientalista. Una de las grandes dualidades que se encontró fue en la isla de Bequia, por un lado admiraba la inmensidad de los promontorios ubicados a entradas de la isla y por otro remaba a toda fuerza para luchar contra las corrientes del chorro que estos desplegaban de sí. Otro de los presentes de la naturaleza que mencionó fueron las montañas Pitons, al Suroeste de Santa Lucía, cuya imagen sirvió para su bandera. Entre otras bellezas se encontró con volcanes, playas variadas y el santuario de aves de los promontorios ya mencionados de la isla de Bequia.

El tipo que está remando
Muchos pescadores no sabían de la travesía hasta que veían la punta del Cetáceo adentrarse en sus playas. ¿Cómo era posible que un hombre con semejante embarcación haya logrado sobrevivir a los mares del Caribe?, era una de las posibles preguntas que se hacían los pobladores al escuchar del viaje.

Sin embargo, fueron muchos los que se solidarizaron con la causa de liberar a Oscar López de la cárcel. Entre ellos, el embajador de Venezuela en San Vicente, la misma población venezolana, los Rastafari y toda la otra gente común de las islas. La prensa se encargó de regar la voz a través de artículos de revista y la televisión. “La gente no sabe de Oscar López. Aquí lo que estamos buscando es crear una presión internacional y lo estamos logrando, porque la prensa ha sabido publicar en las islas”, declaró Tito Kayak.

Uno de los casos que Tito utilizó para ejemplificar las razones de su meta, fue el del sudafricano Nelson Mandela; preso por 27 años para luego ser un líder político exitoso que luchaba por los derechos de los negros sudafricanos, era nacionalista y antiimperialista. De Jesús narró que los pobladores de las islas se asombraban ante los 31 años de cárcel de Oscar. “Es una sentencia desproporcionada”.

“Siempre hay dos vertientes, el que cree en lo que se hace y el que no. El que cree apoya incondicionalmente… El que no cree es triste, porque hay un sector que jamás me va a apoyar”, describió el líder. Pide encarecidamente a aquellos que no apoyan la travesía que tampoco la obstaculicen. “El hermano que esté en contra de lo que hacemos, como quiera lo vamos a hacer”.

La Travesía Admirable es una llena de retos económicos también. El servicio de escolta es uno costoso y pronto Tito necesitará de un nuevo kayak. Por esta razón, quienes deseen hacer alguna donación puede accesar la página www.amigosdelmar.com o a la página de Facebook ‘kayakeando por el Caribe por Oscar López Rivera’. También la aportación puede hacerse directamente a la cuenta del Banco Popular, número 239560382.

A modo de reflexión, Tito Kayak habló en nombre de él y de los integrantes de Amigos del Mar: “Tenemos mucha fe... aún con todos los tropiezos Obama va a saber, quizá hasta ya sabe. Esto, sumado a tantos otros esfuerzos, va a lograr la libertad de Oscar. Creemos que sí”.

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