21 jun. 2012

La visita de Ricardo Martinelli a Puerto Rico


Por Alejandro Torres Rivera / MINH

El presidente de la República de Panamá estará de visita en Puerto Rico durante los días 28 de junio al 1ro de julio del año en curso. Su visita enmarca en la convención que se propone llevar a cabo la Cámara de Comercio de Puerto Rico, organización integrada por comerciantes e industriales. Ricardo Martinelli Berrocal fue el candidato ganador de las pasadas elecciones en Panamá postulado por el Partido Cambio Democrático, el cual logró articular una coalición de partidos opositores al entonces gobierno socialdemócrata presidido por Martín Torrijos Espino, hijo del expresidente Omar Torrijos.

Panamá es un país localizado en América Central, con una extensión territorial de 78,200 Km.2 Tiene fronteras, por el Sur, con Colombia; por el Norte con Costa Rica y en la porción Este con el Mar Caribe (Océano Atlántico) y al Oeste con el Océano Pacífico. Fue colonia de España hasta el 28 de noviembre de 1821 cuando pasó a formar parte de Colombia y luego obtuvo su independencia de esta última el 3 de noviembre de 1903. Contaba, conforme al censo de 2010 con una población de 3,405,813 habitantes.

Su ubicación geográfica estratégica en lo que se conoce como el Istmo de Panamá, propició desde finales del Siglo 19 la idea de un proyecto mediante el cual, a través de una vía marítima, pudieran conectarse ambos océanos. Una vez decretada con la ayuda de Estados Unidos la secesión del territorio panameño de la República de Colombia, el nuevo gobierno negocia con el gobierno de Estados Unidos un tratado que permitiría la construcción de un canal interoceánico. La obra de ingeniería fue terminada en 1914. Durante los años en que se desarrolló la Primera Guerra Mundial, la zona donde ubica el Canal de Panamá adquirió una importancia geopolítica y militar de primer orden. De hecho, a la entrada de Estados Unidos en la Gran Guerra en 1917, se asignó a militares puertorriqueños en las Fuerzas Armadas de Estados Unidos la defensa de la Zona del Canal de Panamá y sus instalaciones.

La denominada Zona del Canal de Panamá la constituía una franja de 10 kilómetros de ancho a lo largo de la vía interoceánica controlada por Estados Unidos. Desde 1936, mediante el Tratado Arias-Roosevelt, se deja sin efecto el derecho absoluto de Estados Unidos de intervención en los asuntos internos de Panamá, uno de los elementos resultantes de su proceso de secesión e independencia, a cambio del compromiso de Estados Unidos en garantizar la independencia de Panamá. Otros tratados se negociarían entre ambos países en años subsiguientes, todos ellos favorables a la influencia estadounidense en el marco del ejercicio de la soberanía panameña, hasta que en el año 1977, se negociara el Tratado Torrijos-Carter. En virtud de éste, Estados Unidos se comprometió en un plazo de 20 años a la entrega de la soberanía sobre la Zona del Canal de Panamá a la República de Panamá y al cierre de todas las bases militares localizadas en dicha Zona.

Ricardo Martinelli fundó el 1998 el Partido Cambio Democrático.  Concurrió a elecciones a las elecciones de 1999 en una coalición con el Partido Unión de Panamá, el Partido Panameñista y el Partido Molirena. Esta Alianza llevó al poder a la derechista anticomunista Mireya Moscoso. Durante su gobierno, Martinelli fue Ministro del Canal de Panamá y Presidente de la Junta Directiva de la Autoridad del Canal de Panamá. Mireya Moscoso es la misma funcionaria que luego de haber perdido las elecciones, indultó a cambio de dinero a terroristas cubanos implicados en un intento de asesinato del presidente cubano Fidel Castro en suelo panameño.

En las elecciones del 1ro de julio de 2009, Martinelli resultó electo presidente del país. Su gobierno de corte neoliberal se ha caracterizado por el desmantelamiento de importantes instituciones del país; por los procesos de privatización llevados a cabo o impulsados en los sectores del agua, la electricidad y la minería; como también, en la implantación de medidas muy conocidas por nosotros los puertorriqueños, como es la ampliación del número de jueces del Tribunal Supremo para obtener así un control político partidista en su composición, o los intentos de liquidar los activos del gobierno en acciones de empresas públicas ya privatizadas desde 1996, como son los casos de las empresas telefónicas y eléctricas.

Martinelli es un empresario multimillonario dueño de Supermercados 99. Su gobierno ha estado maculado por señalamientos de corrupción entre los cuales se encuentra la aceptación por él mismo de un regalo hecho por Taiwan de un avión presidencial para su uso y las ventas de influencia a empresarios comprometidos con su proyecto neoliberal. De acuerdo con el Dr. Carlos Pérez, puertorriqueño autor del excelente libro recientemente publicado en Panamá titulado El Canal de Panamá: Geopolítica y hegemonía de Estados Unidos hacia Panamá a partir de los Tratados Torrijos-Carter, (2011), bajo el gobierno de Martinelli, también se está militarizando el país, que había abolido el ejército, mediante fuerzas especiales que también son utilizadas para la represión del pueblo panameño. Mientras Pérez destaca que Panamá hoy es uno de los países con peor distribución de la riqueza en el mundo, las políticas neoliberales implantadas por Martinelli se han ensañado contra los sindicatos y los trabajadores destruyendo derechos previamente adquiridos.

De acuerdo con Marco A. Gandásegui, Profesor de Historia de la Universidad de Panamá, en un artículo publicado el pasado 21 de junio de 2012 bajo el título de La crisis política se agudiza, indica que el pueblo enojado ante los intentos de Martinelli en querer “inflar la Corte Suprema de Justicia con magistrados afines y de embolsarse el Fondo Fiduciario que tiene más de 2 mil millones de dólares en su cuenta”, ha salido a protestar a la calle. La denuncia del profesor Gandásegui incluye, además, que el gobierno de Martinelli se propone preparar un proyecto de ley dirigido a privatizar la empresa minera CODEMIN, dueña de la concesión sobre Cerro Colorado cuyo potencial económico se calcula en $70 mil millones.

Recientemente, en ocasión de una reunión de la Organización Internacional del Trabajo a la cual asistió Martinelli en Ginebra, 192 delegaciones presentes “se levantaron y boicotearon su presencia en el salón de actos.” Lo anterior fue en repudio a los intentos de su gobierno de liquidar la participación de un 49% del valor de las acciones en empresas de telefonía y electricidad, como indicamos antes, previamente privatizadas en 1996.

La bienvenida de la Cámara de Comercio de Puerto Rico a una persona como ésta, que en su país no ha hecho sino lo mismo que tanta desgracia ha traído a los trabajadores puertorriqueños, no es sino reflejo de un reconocimiento estrictamente entre pares que debemos una vez más repudiar. Lo que no ha sido bueno para los trabajadores puertorriqueños, no debemos aplaudirlo en el caso de los trabajadores y el pueblo de países hermanos.

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